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Octubre 31, 2003
En la mira
de las internacionales políticas
Resumen:
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Líderes demócrata cristianos y populares advierten que
la comunidad internacional observa con preocupación a
Venezuela.
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Apoyo a la salida electoral.
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La Internacional Socialista se pronuncia en forma
similar.
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Fernando Henrique Cardoso teme que Chávez no pueda
seguir gobernando.
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Confianza en que la estabilidad política se
restablecerá con el referendo revocatorio.
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(Thomas Shanon)
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Necesario que gobierno y oposición honren sus
compromisos bajo el Acuerdo de mayo.
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(Roger Noriega)
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Con el alegato de que a partir de agosto podía
convocarse el referendo constitucional, el teniente
coronel evadió la solicitud de renuncia.
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Luego del Acuerdo trató de ganar tiempo para hacer
inefectivo el revocatorio. Ahora carece de argumentos.
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En la apertura de la ruta electoral, la movilización
popular ha tenido papel protagónico. Según las
encuestas el 68% opina que si no se da el referendo
habrá violencia, inestabilidad política y social.
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El Reafirmazo puede transformarse en un anticipo
factual del revocatorio.
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La Coordinadora Democrática acomete una campaña por el
SÍ, que parece bien concebida, apoyada en encuestas de
alta credibilidad y asesoría de expertos veteranos.
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El Reafirmazo: 62% SÍ, 32% NO
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El teniente coronel parece aceptar el reto electoral,
aun cuando hay dudas de que lo asuma como opción
definitiva.
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En su contracampaña acude a las formas extremas de
populismo, con apoyo de finanzas públicas nutridas por
el petróleo. Igualmente al amedrentamiento y siembra
del miedo.
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Lo que no puede ofrecer es lo que la gente quiere:
esperanza en un futuro mejor.
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El Reafirmazo creará un nuevo escenario político.
Caracas fue
escenario de un evento convocado por la Organización
Demócrata Cristiana de América (ODCA) que merece
lectura. Líderes del Continente, nutridos por
ideas social cristianas, empeñados actualmente en ocupar
los espacios del centro reformista, se congregaron con
manifiesto propósito de testimoniar solidaridad a la
propuesta de una solución electoral. Como es usual en
tales eventos hubo numerosos discursos pero llamaron la
atención los de Eduardo Frei y Gutenberg Martínez, de
Chile; Lourdes Flores, de Perú; y Vinicio Cerezo, de
Guatemala. Igualmente fue relevante la presencia e
intervenciones de los delegados del Partido Popular
Europeo y prominentes líderes españoles, italianos y
alemanes, como Gustavo de Arístegui, Antonio López
Istúriz y Pier Ferdinando Casini.
El centro de los discursos fue: la
comunidad internacional observa con honda preocupación
el Caso Venezuela y espera del gobierno cumplimiento al
compromiso de una salida electoral. Entre las
conclusiones se incluyó la disposición de hacer
seguimiento a la situación venezolana y acreditar
observadores en los eventos electorales que han de
efectuarse próximamente.
Casi
simultáneamente se reunió en Sao Paulo el Congreso de la
Internacional Socialista (IS), inaugurado por el
Presidente de Brasil, Luiz Inacio Lula da Silva.
El centenar de partidos que agrupa la IS aprobó una
resolución de respaldo al referendo revocatorio previsto
en la Constitución venezolana “que abre las vías para
que se dirima de manera pacífica la crisis de ese país
amigo”. La resolución afirma que los socialistas harán
seguimiento a la crisis y enviarán observadores al
proceso que culminará con el revocatorio.
Con tarjeta de identidad brasileña,
le llegó al teniente coronel Chávez otro mensaje. El
expresidente Fernando Henrique Cardoso, en entrevista
concedida al diario El Nacional, de Caracas (25 de
octubre de 2003), expresó: “Conozco bien al Presidente
Chávez. Debería darse cuenta que en Venezuela se produjo
una partición de la sociedad, y cuando una sociedad se
divide prevalece la crisis. Cuando un gobierno no logra
mantener un proceso conciliador activo, pierde
condiciones para gobernar. Puede hacer esfuerzos para
mantenerse, pero no gobierna. Me temo que el Presidente
Chávez no gobierne más. Para gobernar en una democracia
se requiere no sólo de símbolos y de imagen, hacen falta
logros”. Cardoso ejerció la presidencia hasta hace un
año. Con toda seguridad su opinión es la de Itamaraty,
Cancillería que lideriza la política continental
respecto a Venezuela. Para Brasil es prioridad la
estabilidad política en un vecino que se ha ido haciendo
importante como socio comercial.
DESPEJE DEL CAMINO ELECTORAL
Desde Norteamérica le llegaron
igualmente mensajes que tienen importancia por
originarse en el otro actor del Grupo de Amigos que
vigila el cumplimiento de los acuerdos de mayo, logrados
por César Gaviria. Thomas Shanon, quien ha tenido la
representación estadounidense en el Grupo, en evento del
Consejo de las Américas, se manifestó confiado en que se
realizará el referendo revocatorio, “para restituir la
estabilidad política en esa democracia en crisis”.
Roger Noriega,
quien asumió personalmente la gestión diplomática de
Washington frente a la crisis venezolana, en audiencia
ante el Comité de Relaciones Internacionales de la
Cámara de Representantes, aseguró que Estados Unidos
trabaja para promover la democracia en Venezuela, “tarea
que compartimos con nuestros vecinos... Es
necesario que gobierno y oposición honren sus
compromisos bajo el acuerdo de mayo...En particular, el
gobierno tiene una especial responsabilidad para
asegurar que todos los venezolanos puedan ejercer sus
derechos constitucionales…Nuestro gobierno está
comprometido a suministrar apoyo técnico a las
autoridades electorales de Venezuela, si lo piden”.
A lo largo de tres
años, Chávez contuvo un poderoso movimiento de opinión
que lo exhortaba a renunciar, con el alegato de que la
Constitución contempla el revocatorio, una vez
transcurrida la mitad del mandato. A comienzos de
este año se opuso a la validación de un referendo
consultivo, promovido por millones de electores,
argumentando que su mandato sólo podía ser revocado
mediante el referendo previsto en el artículo 72 de la
Constitución, previo el cumplimiento de los requisitos
que exige dicho artículo.
El pasado 29 de
mayo, Gaviria, ayudado por el PNUD, el Centro Carter y
el Grupo de Países Amigos logró en la Mesa de
Negociación gobierno-oposición, un Acuerdo para darle
concreción a la consulta refrendaria. A partir de
la firma del acuerdo, el teniente coronel viene
realizando toda clase de maniobras para ganar tiempo. El
revocatorio dejaría de tener efecto en los dos últimos
años del mandato que ahora cumple. El Tribunal Supremo
decidió que el mandato revocable se cuenta a partir de
agosto del 2000.
Las maniobras
tuvieron un freno cuando se hizo evidente que impedir el
referendo abriría el cauce para una escalada de
violencia, colocando al país en los linderos de una
guerra civil. En sectores bien informados se dice
que Chávez exploró a los mandos militares sobre la
posición castrense, obteniendo como respuesta que la
Fuerza Armada está comprometida con la Constitución, y
que el referendo debe realizarse si se dá cumplimiento a
los requisitos constitucionales.
Cierto o falso, el
hecho es que la Sala Constitucional del Tribunal
Supremo, ante la inexistencia de autoridades
electorales, procedió a designar un Consejo Nacional
Electoral, previa visita a Washington del Presidente de
dicha Sala, magistrado Iván Rincón. No es
desestimable que ambos factores, presión militar o
norteamericana, hayan contribuido a despejar el camino
electoral. Conviene, sin embargo, precisar que Chávez ha
colocado en los mandos militares a oficiales de su
confianza, aparentemente comprometidos en el proyecto
bolivariano.
TIEMPOS NUBLADOS PARA EL
TENIENTE CORONEL
Lo que Chávez ha encontrado,
posiblemente, es que los militares, con pocas
excepciones, no lo acompañarían en una violación
flagrante de la Constitución, como sería impedir o
desconocer el revocatorio. En cuanto a la presión yanqui
ha sido trasparente, pues se limita a exigir
cumplimiento de los acuerdos logrados por el Secretario
General de la OEA y acato a los compromisos del sistema
democrático interamericano.
En la apertura de
la ruta electoral, la movilización popular ha tenido
papel protagónico. Todas las encuestas realizadas
en el tercer trimestre y muestreos levantados en la
primera quincena de octubre señalan que el 80% valora el
referendo como un derecho constitucional que debe
respetarse. El 70% lo apoya como la mejor manera de
resolver la crisis pacíficamente. El 68% opina que si no
se da el referendo habrá consecuencias graves, como
violencia, inestabilidad política y social. Apenas el
15% se muestra convencido que si no se dá el referendo,
el país se calmará y esperará por las elecciones de
2006. Chávez conoce estos datos y aun cuando teme el
referendo, no puede impedirlo, salvo que tome el atajo
de una dictadura franca.
En este momento no
parece ser la opción asumida por el teniente coronel.
Los caricaturistas lo presentan como reo
encerrado tras las rejas de la Constitución Bolivariana
que se ha empeñado en sacralizar.
El CNE ha fijado
los días comprendidos entre el 28 de noviembre y el l°
de diciembre para que la oposición recoja la firma de
los ciudadanos que solicitan el revocatorio
presidencial. El CNE revistió el proceso de
solicitud con formalidades rigurosas, lapsos perentorios
y mecanismos de seguridad, a tal punto que “El
Reafirmazo” se ha transformado en un anticipo factual
del revocatorio. La oposición tendrá que recoger dos
millones y medio de firmas para que el CNE convoque el
referendo. En este evento, el mandato sería revocado si
se pronuncia favorablemente un volumen de electores
superior a los votos que le fueron asignados a Chávez en
agosto del 2002. Esto significa, en números redondos,
3.800.000 respuestas por la revocación.
La Coordinadora
Democrática, que aglutina los factores políticos y
sociales de la oposición, se ha organizado para recoger
más de cuatro millones de firmas. Ese número
legitima la solicitud y predice que el revocatorio será
desfavorable para Chávez.
La Coordinadora realiza un programa
conformado a los parámetros de una campaña electoral
bien concebida. Los trabajos de investigación señalan
que en el revocatorio 65% votarían SI y 32% NO. Son los
mismos porcentajes que aprueban o rechazan el desempeño
de Chávez. Para la mayoría el referendo es un gran paso
en la dirección correcta, es la mejor manera de resolver
los problemas pacíficamente. La mayoría rechaza la
retórica agresiva de Chávez por considerar que puede
conducir a más conflictos y violencia.
En cuanto al Reafirmazo, un 62% de
encuestados manifiestan disposición de suscribirlo. Un
32% no lo harán. Altísima polarización que confirma el
interes general por el referendo.
INMINENCIA DE UN NUEVO ESCENARIO
En las semanas que ahora concluyen,
las actividades del Presidente indican que acepta el
reto electoral, aun cuando hay dudas que lo asuma como
opción definitiva. Para salir exitoso dispone de 20.000
millones de dólares (las reservas internacionales) y de
los créditos que pueda obtener colocando títulos del
Estado.
Diariamente realiza actos que todas
las televisoras y radioemisoras están obligadas a
trasmitir simultáneamente (las cadenas). Reparte dinero,
viviendas, tierras y promesas. Anuncia planes de
distribución de recursos para los pobres, los campesinos,
los marginales. Ofrece repartir dinero a las mujeres,
los jóvenes, los artesanos, los pequeños empresarios.
Aumenta salarios y dispone entrega de bonos navideños a
los empleados públicos, a los maestros, a los militares.
Un Rey Midas enloquecido haciendo de Papá Noel. El
extremo a que puede llegar la forma más burda de
populismo, con apoyo de finanzas públicas nutridas por
el petróleo.
El otro instrumento del teniente
coronel es el amedrentamiento, la siembra del miedo
entre los ciudadanos, especialmente en quienes trabajan
o tienen contratos con el gobierno federal. En sus
cadenas, frecuentemente dos diarias, con voz airada y
gesto amenazante repite una y otra vez: “Los que firmen
contra mí quedarán registrados como enemigos de la
patria, como cómplices de los golpistas, como
instrumentos de quienes saquearon el país durante
cuarenta años. Quienes firmen contra mí tendrán que dar
cuenta como traidores. En el futuro se les cobrará su
traición”. No es verborrea. En todos los organismos de
la administración federal y empresas del Estado se está
despidiendo a quienes firmaron en febrero para el
consultivo frustrado.
La Coordinadora Democrática ha
evaluado con objetividad los efectos de la contracampaña
de Chávez. Su mensaje se apoya en el hecho real de que
la mayoría piensa que Chávez no puede resolver los
problemas del país. Los asesores de la Coordinadora
sostienen que el teniente coronel puede contrarrestar –a
corto plazo- los problemas del desempleo, inseguridad y
costo de vida. Para ello dispone de abundantes dólares
petroleros. El controla ese terreno. Pero Chávez no
puede ofrecer esperanza, unidad o un futuro mejor. Ese
terreno lo controla la oposición.
Los analistas de Venezuela Hoy
coinciden en que habrá Reafirmazo, y que éste
representará un revocatorio anticipado, con el aval del
CNE y la presencia de observadores internacionales. El
evento será cubierto por medios de comunicación
continentales y europeos. El próximo dos de diciembre
puede amanecer un NUEVO escenario político. Los
venezolanos tendrán que dar testimonio de su capacidad
para hacer frente a la impredecible reacción de Chávez,
cuya obsesión es mantenerse en el poder a cualquier
precio.
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