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Mayo 15, 2004

Los “paramilitares” colombianos


Resumen:

  • Capturada en una barriada de la periferia caraqueña, una brigada de supuestos paramilitares colombianos.

  • Según el gobierno, se proponían atacar dependencias de la Fuerza Armada.

  • El ministro de la Defensa afirmó que estaban vinculados a las Autodefensas Unidas de Colombia.

  • Según Chávez, tenían como objetivo asesinarlo.

  • Incoherencias en la versión oficial.

  • Ola de allanamientos.

  • La tesis del montaje cobró validez cuando voceros del gobierno propusieron canjear con Colombia a los “paramilitares” detenidos.

  • Las medidas represivas se extendieron a políticos, militares activos, periodistas, empresarios.

  • Chávez afirma que la invasión a Venezuela fue planificada desde EE.UU. y Colombia.

  • Responsabilizó al general James Hill, jefe del Comando Sur del Ejército norteamericano: “Sabía y conocía el plan”.

  • Medidas contra la misión militar de EE.UU.

  • Estado de excepción, es una opción que estudia el gobierno.

  • Los chavistas aprueban en la Asamblea Nacional promover la revocatoria de nacionalidad a periodistas venezolanos de nacimiento o naturalizados de larga data.

  • Intento de involucrar a Gustavo Cisneros en la presunta conspiración.

  • Allanada hacienda de la familia. Cisneros fue incluido entre los “extranjeros” a quienes se debe revocar la nacionalidad.

  • Amenazados con expulsión representantes de la OEA y el Centro Carter.

  • Gaviria y Carter estarán presentes en la jornada de reparos.

  • Disgusto del oficialismo ante el anuncio de que OEA y Centro Carter conducirán un conteo rápido, para obtener una información que corrobore los resultados del reparo.

  • “No volveré a sentarme con los observadores de la OEA y Centro Carter”.

  • Nuestro pronóstico: Julio y agosto son explosivos y de sumo cuidado.


El propósito de este Informe se cumple plenamente con un recuento objetivo del acontecer nacional en la turbulenta semana que termina. Como en casi todo el mundo, para los venezolanos los domingos son días  que invitan a quedarse en cama buena parte de la mañana. Eran pocos los que el domingo 9 pudieron conocer la noticia que salía de la televisora del Estado cuando apenas amanecía: una brigada de paramilitares colombianos había sido capturada en una barriada de la periferia caraqueña cuando preparaba el ataque a una dependencia de la Fuerza Armada. Minutos después de la transmisión oficial llegaron los canales de la televisión privada, simultáneamente con el ministro de la Defensa,  quien vestía pantalón y franela. Declaró que los detenidos estaban vinculados a las autodefensas unidas de Colombia y formaban parte de una conspiración con signos terroristas, alentada por dirigentes de la oposición y militares disidentes.

Se conocieron nuevos aspectos cuando todos los medios radioeléctricos recibieron la orden de “encadenarse” al Aló Presidente que Chávez trasmitía desde Barinas, su tierra natal. Aseguró que el objeto de la conspiración era su asesinato, que detrás de la misma estaba el exilio cubano y la Coordinadora Democrática (CD). Denunció que los canales privados “tratan de tergiversar los hechos,  porque están comprometidos con el golpismo: los declaro enemigos del pueblo”. En la enumeración de los conspiradores incluyó a CNN.

El propio 9 empezaron los cuestionamientos a la versión oficial. El ministro del Interior, general Lucas Rincón, provocó una carcajada nacional cuando afirmó que una de las pruebas sobre la conspiración eran los “cachitos” (croissant) encontrados en la finca donde supuestamente entrenaban los paramilitares. La gaffe de Rincón, las incoherencias y contradicciones de la versión oficial, los documentales de la televisión privada, donde aparece que los paramilitares al ser detenidos no llevaban armamento, los videos de la policía administrativa de la zona, que evidenciaban que habían sido sus funcionarios quienes detectaron a los supuestos paramilitares; y sobre todo, el empeño en vincular los hechos con la CD, crearon rápidamente  una espesa cortina de dudas.

En la noche del domingo, la CD protestó que el Presidente formulara en su contra acusaciones sin fundamento y solicitó una investigación seria que le permitiese al país conocer la verdad.

“Venezuela tiene derecho a preguntarse si no se trata de un montaje para distraer en el esfuerzo por llevar adelante el referendo revocatorio (RR), o impedirlo con una pretendida alteración de la paz interna, como alegato para el estado de excepción”.

Las dudas y confusiones aumentaron el lunes 10. Se produjo una ola de allanamientos por parte de la policía política y la inteligencia militar, con  despliegues de fuerza, agresiones a los periodistas que trataban de cubrir información, y una sostenida campaña de amedrentamiento en la radio y la televisión oficiales. Desde tales medios se acusó como dirigentes de la conspiración a los gobernadores y alcaldes de la oposición, anunciándose la preparación de expedientes para apresarlos.

La tesis del montaje cobró validez cuando voceros del gobierno propusieron canjear con Colombia a los paramilitares detenidos,  a cambio de Pedro Carmona, a quien hace dos años le fue concedido un salvoconducto para que se asilara en ese país. La CD produjo otra declaración, poniendo de manifiesto incongruencias en las versiones del gobierno. “Cada hora que pasa se desmoronan las versiones oficiales y quedan en pie numerosas interrogantes que el gobierno está obligado a responder, a dar explicaciones creíbles”.

El martes 11 el régimen pasó de las amenazas a los hechos. Las medidas represivas se extendieron a políticos, militares activos, periodistas, empresarios, dirigentes sociales y líderes regionales. Ofensiva en todos los frentes, proclamaron los portavoces oficialistas. Escalada de persecución, en aplicación de una política de terrorismo de estado, denunció la oposición. A un alcalde opositor, Henrique Capriles, lo detuvieron y le hicieron cargos por delitos que podrían conllevar una larga pena de presidio.

COLOMBIA Y EE.UU. PLANIFICARON INVASIÓN

El miércoles 12, el presidente Chávez, instaló el Consejo de Defensa Nacional (Codena), un organismo inspirado en la doctrina de Seguridad Nacional elaborada por el militarismo del Cono Sur en el siglo pasado. Venezuela ha sido invadida, proclamó, agregando que todo fue preparado por la oposición, en una red de conexiones internacionales.”No tengo ninguna duda. La invasión a Venezuela fue planificada desde Estados Unidos y Colombia. Responsabilizó al General James Hill, Jefe del Comando Sur del Ejército norteamericano, “quien sabía y conocía el plan”. Expresó recibir con beneplácito el rechazo del gobierno de Colombia a lo ocurrido en Venezuela, “pero tenemos bastantes elementos para dudar de la buena fe de los organismos de inteligencia de Colombia y de sectores de la Fuerza Armada de Colombia. Me llama la atención que casi el cien por ciento de estos terroristas sean reservistas del Ejercito de Colombia y el segundo jefe del grupo irregular, Comandante Cabezas, es soldado profesional del Ejército de Colombia”.

El mismo día el embajador norteamericano anunció que el gobierno había solicitado que la misión militar de su país evacuara las oficinas que durante los últimos 50 años ha tenido a disposición en recintos de la Fuerza Armada.

Los sectores de la oposición han venido sosteniendo que la supuesta invasión, el clima de violencia, agitación interna y severas tensiones con Estados Unidos y Colombia tienen como propósito impedir el referendo revocatorio (RR) mediante la declaratoria del estado de excepción. En el acto de instalación del Codena, el diputado Néstor León, presidente de la Comisión de Defensa de la Asamblea Nacional (AN), no negó tal posibilidad. “Ante la situación que afecta la seguridad de la nación, una de las opciones en estudio es declarar el estado de excepción”.

DOS NOTICIAS QUE IMPACTARON

En la película de suspenso y sorpresas que Venezuela ha vivido en los últimos días, el jueves 13 hubo dos noticias de primera página. La primera, una decisión de la mayoría chavista en la Asamblea Nacional: pedir la revocatoria de la nacionalidad a tres periodistas de oposición, uno de ellos es hijo de españoles pero venezolano por nacimiento, otra natural de España, y el tercero nacido en Uruguay, naturalizados desde hace muchos años. Entre los “revocables” está Marta Colomina quien dedicó su vida a la docencia, como es el caso de miles de venezolanos nacidos en Europa que resolvieron servir al país y sembrarse aquí de por vida. La periodista Colomina, el pasado año fue víctima de un atentado terrorista del que salvó la vida milagrosamente. La Corte Interamericana de Derechos Humanos dictó en su favor medidas de protección que el gobierno se ha negado a cumplir.

Las suspicacias sobre la versión oficial de la “invasión” se han acrecentado con el intento de involucrar a Gustavo Cisneros Rendiles, el dueño de Venevisión, uno de los canales privados que ha sido objeto de mayor hostigamiento por el régimen. Fue allanada una hacienda cafetalera de la familia, dejando colar el rumor de que se utilizaba para entrenar a los paramilitares. Cisneros fue incluido por los parlamentarios chavistas entre los “extranjeros” a los cuales se les debe revocar la nacionalidad. Cisneros nació en Caracas. Su padre, de origen cubano, fue un exitoso empresario que se nacionalizó al poco tiempo de llegar a Venezuela. Más aún, la familia Rendiles se radicó en Venezuela desde hace  varias generaciones. En los llamados medios alternativos y en las páginas web del chavismo se recuerda a diario que uno de los objetivos de la revolución es poner al servicio del pueblo los medios que la oligarquía utiliza para conspirar.

En todo caso, la solicitud de la AN es un capítulo más en el curioso chauvinismo del régimen. El Presidente hace gala de la  avasallante presencia de la Cuba fidelista en la vida venezolana, pero  el chavismo considera “extranjero” al hijo de un cubano que se niega a poner su televisora al servicio del régimen.

La otra noticia del jueves 13 fue sobre la OEA y el Centro Carter, a cuyos representantes se amenazó con expulsarlos del país. El régimen sigue temiendo a la posibilidad del RR. Justamente, una de las sospechas con mayor fuerza sobre la misteriosa “invasión” es que el día anterior al anuncio, la oposición realizó una movilización nacional de firmantes en que participó un millón de ciudadanos. Según las apreciaciones de Súmate y la CD, el evento permitió comprobar que, a pesar de la invalidación y cuestionamiento de firmas decidida por el CNE, está garantizado el quórum constitucional. En el Aló Presidente del domingo 9, Chávez afirmó que la movilización había fracasado y no existían firmas para convocar el RR.

La incertidumbre del chavismo aparece manifiesta con nuevos instructivos del CNE: a) si las actas de reparos no son elaboradas “impecablemente” serán anuladas las firmas confirmatorias que contengan; b) los solicitantes del RR que estén “arrepentidos” pueden retirar sus firmas; c) la base de datos entregada a la CD no será auditada.

NUEVA REALIDAD Y PRONÓSTICOS

La OEA y el Centro Carter emitieron un comunicado conjunto advirtiendo que la exclusión de “arrepentidos” es contraria a la normativa del propio Consejo y a todos los estándares internacionales. Rechazaron las presiones ejercidas contra los firmantes para obligarlos a modificar la expresión de su voluntad política (despidos de la administración pública, negación de servicios públicos o del derecho a contratación con el estado) .En el comunicado anuncian que Gaviria y Carter estarán presentes en la jornada de reparos. Lo que causó mayor disgusto en el régimen fue el anuncio de que la misión conjunta conducirá un “conteo rápido” para una proyección estadística de los resultados que proveerá a la misión “una información independiente a fin de corroborar los resultados oficiales”.

La reacción del régimen fue inmediata, colérica y desaforada. “Si no se retractan tendremos que reconsiderar su presencia en el país. Están violentando la soberanía del país, entrometiéndose en asuntos que no les competen”. Jorge Rodríguez, voz de mando en el CNE, dejó escapar el chauvinismo auténtico de los “bolivarianos”: “No volveré a sentarme con los delegados internacionales. Prefiero hacerlo con los de la Coordinadora que por lo menos son venezolanos”.

Si a lo anterior se agrega la aprobación de la Ley del Tribunal Supremo para permitirle a Chávez el control absoluto de la judicatura y la instalación del CODANE, supra poder en toda circunstancia, pues todo puede vincularse  maliciosamente con la seguridad nacional. Es claro que en Venezuela se está creando una nueva realidad política.

Nuestro pronóstico: fuerte presión nacional e internacional para que se realice el RR. El régimen acentuará la confrontación, nacional e internacionalmente. Se incrementará la represión y las acusaciones contra la oposición de complicidad con el golpismo terrorista. Nuevas y graves agresiones contra personalidades de la Iglesia Católica. Se utilizará la “invasión” para una nueva purga en la Fuerza Armada. En el escenario de los reparos, sea que participe o no la oposición, la crispación alcanzará altos decibeles. Julio y agosto son explosivos y de sumo cuidado, especialmente si Chávez consigue evitar el RR.

 

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