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Junio
15, 2004
La
desesperación de Chávez
Resumen:
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Los venezolanos ven cada vez más cerca la
posibilidad de revocar a Chávez.
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Las encuestas señalan que si se produce el referendo
(RR), dos tercios de los votantes se pronunciarán
por la salida de Chávez.
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Personajes izquierdistas que asesoran a Chávez le
recuerdan que "la derrota crearía una situación
extremadamente peligrosa para Cuba y dejaría a las
FARC y al ELN colombianos, sin horizonte
estratégico".
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"No estamos derrotados" era el grito de Chávez ante
sus desconcertados partidarios.
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Violado las leyes electorales, formó un comando de
campaña con ministros, presidentes de bancos del
estado y otros altos funcionarios, que le permiten
usar cuantiosos recursos petroleros para financiar
su campaña.
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Carter y Gaviria jugaron papel determinante para
lograr que Chávez aceptara el llamado a referendo
revocatorio.
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La ayuda internacional continúa siendo fundamental
para lograr que el RR se lleve a cabo en forma
transparente y en tiempo oportuno.
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El nuevo Secretario General de la OEA, Miguel Ángel
Rodríguez, afirmó que el organismo debe permanecer
como observador durante el proceso de preparación
del RR.
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El Grupo de Amigos, la Unión Europea y las
Internacionales Socialista y Demócrata Cristiana,
comparten el criterio del nuevo Secretario General
de la OEA.
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Objetivos de Chávez: lograr su ratificación y
enfrentar el "fraude" de la oposición.
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La preocupación de la oposición son las máquinas de
votación y la actitud del CNE de impedir que sean
sometidas a pruebas de controles previos y
posteriores.
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La Coordinadora Democrática insistía en que era
preferible un sistema manual, debido a la mala
experiencia con las máquinas.
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El gobierno pretende provocar a la oposición para
que actúe en forma violenta. Ésta se mantiene en la
línea de una salida pacífica, democrática y
electoral.
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Las fuerzas del gobierno comienzan a
fracturarse
Este país tiene la
posibilidad de revocar el mandato de Chávez apelando a
la figura de un referendo previsto en la Constitución.
El pasado 3 de junio el Consejo Nacional Electoral (CNE)
anunció que la oposición había logrado las firmas
necesarias para activarlo y el martes 8 anunció que la
consulta referendaria se realizará el domingo 15 de
agosto. Todo parece indicar que si los venezolanos
pudiesen expresar su voluntad en un acto electoral
limpio, libre de fraudes y violencia, dos tercios se
pronunciarían por la salida de Chávez. Es lo que dicen
encuestas confiables. Pero es también lo que pone en
evidencia la desesperación del Presidente y las
características de la avasallante campaña electoral que
ya inició.
Es también lo que
se permiten decir con toda claridad personajes de la
izquierda que lo adoptaron como líder. Uno de ellos,
Heinz Dietrich, junto con Martha Harneker y James Petras
son invitados permanentes para intervenir en talleres y
conferencias organizadas por el gobierno. A los tres los
menciona con frecuencia Chávez, como intelectuales que
lo aconsejan y ayudan. Todos escriben en Rebelión, un
periódico electrónico de excelente presentación y
material siempre actualizado sobre los criterios de la
extrema izquierda. Hay indicios serios de que lo
financia Chávez. En la publicación del 15 de junio de
2004, Dietrich escribe un artículo con título revelador:
Peligro mortal en Venezuela. Todo parece indicar que
Chávez le sigue fielmente o que Dietrich conocía el plan
del teniente coronel frente al RR.
Según Dietrich el
RR "abre las puertas hacia una posible pérdida del
poder...perder esa batalla significa perder todo... la
derrota crearía una situación extremadamente peligrosa
para Cuba y dejaría a las FARC y al ELN de Colombia sin
horizonte estratégico" Dietrich asume papel de asesor
en el mejor estilo yanqui: "las elecciones se ganan con
dinero y mercadotecnia". Con elocuente ética
revolucionaria afirma: el dinero le sobra al Estado
venezolano, por lo cual está resuelto el 50% del
problema. La campaña hay que hacerla con abundantes
fondos, con los mejores equipos profesionales
disponibles en el mercado mundial, sin ingenuidades ni
democratismos equivocados. "Una revolución que no sabe
defenderse no es una revolución". www.rebelion.org.
"Aceptamos el reto
del referendo. No estamos derrotados. El juego apenas
comienza...Somos mayoría, pero no hay que caer en
triunfalismo. No hay enemigo pequeño". Fueron frases de
Chávez en el mitin del domingo 6, organizado en
respuesta al que realizó el día anterior la oposición
para festejar el éxito en los "reparos".
No estamos
derrotados era el mensaje a sus desconcertados
seguidores que hasta última hora mantuvieron la
convicción de que no habría RR. A gritos pedían la
cabeza del comando Ayacucho, el equipo que había asumido
la responsabilidad de impedir el referendo.
Evidente que
interpretaban a un igualmente disgustado Presidente.
Este anunció que él mismo se pondría al frente de un
nuevo comando, el cual bautizó Maisanta, apodo de un
antepasado suyo del siglo XIX que adquirió cierta fama
en los llanos como guerrillero, unas veces, como
cuatrero otras. Contrariando expresas disposiciones
legales, Chávez integró este comando de campaña con
funcionarios públicos de alto nivel, como ministros y
presidentes de bancos del Estado que le permiten hacer
uso de cuantiosos fondos públicos para el financiamiento
de su campaña, especialmente con recursos de la
industria petrolera (PDVSA).
EL CALVARIO DE LA
OPOSICIÓN
Chávez luchó hasta
última hora para impedir el RR. En Venezuela Hoy hemos
dado cuenta del calvario que la oposición debió recorrer
a lo largo de un año, para superar la tremenda
concentración de poder que Chávez logró construir. En
nuestro último Informe (31-5-04) dijimos que en "los
reparos" la oposición había dado cumplimiento a la cifra
exigida por la Constitución para que se activara el RR.
Sin embargo, a pesar de lo declarado por Carter, Gaviria
y el propio Chávez el día anterior (compromiso de
respetar los resultados) nadie daba por seguro que el
CNE los reconocería.
La verdad de lo
ocurrido se conoció por el Informe de Carter que
apareció en la página web del Centro y por lo que en
pasillo contó la gente de la OEA en la Asamblea General
de Quito. La noche del martes 1° de junio, Carter y
Gaviria se presentaron a las oficinas del CNE y
encontraron que estaban paralizadas las salas de
computación. Los dos rectores no oficialistas les
advirtieron que eso ocurría desde la mañana, cuando
habían dejado de recibir información sobre las firmas
que habían sido ratificadas, lo cual les obligaba a
sospechar que estaba en marcha un intento de
desconocimiento de resultados. Tanto Carter como Gaviria
trataron de entrevistarse con los rectores del
oficialismo, pero se les negó la presencia de estos en
el CNE.
Carter salió para
Miraflores e informó al Presidente lo que estaba
sucediendo. Le manifestó que debía regresar a Estados
Unidos, que los observadores del Centro tenían
constancia de que el domingo en la mañana se había
completado el número de firmas necesarias para convocar
el RR y que le sería satisfactorio no tener que
discrepar del anuncio oficial del CNE. Chávez levantó el
teléfono. Al otro extremo de la bocina, el Presidente
del CNE, señor Carrasquero, recibió la orden de reunirse
muy temprano, al día siguiente, con Carter y su gente
para aclarar la situación.
Los dirigentes de
la Coordinadora Democrática que se apersonaron en la
Asamblea de la OEA supieron que Gaviria, haciendo gala
de impecable cortesía, le dejó ver claramente al
teniente coronel que en Quito debía informar sobre los
resultados de los reparos, y le sería muy grato dejar
constancia de su aporte al logro del RR como salida a
los problemas políticos del país.
En los círculos
diplomáticos caraqueños se comenta que ocho jefes de
estado llamaron a Chávez para recomendarle acatar el
resultado de los reparos, versión confirmada por las
menciones que en Quito hicieron a Venezuela importantes
cancilleres.
LOS ACTORES DEL
REVOCATORIO
Venezuela Hoy
estima que la posibilidad del RR tiene dos actores: la
voluntad democrática del país y la comunidad
internacional. Sin la OEA, el Centro Carter, el Grupo de
Amigos, la Unión Europea y los grandes medios de
comunicación que motivaron opinión pública en buena
parte del mundo, no se habría llegado adonde estamos.
Así como los venezolanos tienen el desafío de un
esfuerzo superior, con mayores dificultades y peligros,
en los dos próximos meses, de igual manera, los actores
externos tendrán que redoblar su ánimo de cooperación,
esta vez superando también dificultades mayores.
En Quito hubo
buenos augurios. Miguel Angel Rodríguez, el nuevo
Secretario General de la OEA, afirmó que el organismo
debe extender la permanencia del grupo de observación
durante el proceso de preparación del RR. No tomará
posesión del cargo hasta el 15 de septiembre, pero su
opinión tiene mucho peso, y atinó en lo esencial: la
observación se requiere en el proceso de preparación del
referendo.
Igualmente la
declaración de Celso Amorín, el canciller brasileño,
sobre el Grupo de Amigos, "Todavía tiene un papel
fundamental que cumplir". La de la Unión Europea, sobre
el propósito de comprometer el envío de delegaciones
nacionales en actividades de observación. La oferta de
la Internacional Socialista y de la Internacional
Popular Demócrata Cristiana en el mismo sentido.
La observación
internacional puede neutralizar el claro peligro de
fraude que amenaza al RR. En la jornada de recolección
de firmas y en la de los reparos Chávez utilizó como
argumento fundamental la acusación de que sus
adversarios intentaban un "megafraude". Era una
imputación absurda, pues quien puede intentar un fraude
es el gobierno, sobre todo en situaciones como la de
Venezuela, donde controla todo el aparato del Estado y
los organismos electorales. El fantasioso "megafraude"
de la oposición se refería especialmente a la
falsificación de cédulas (carné) de identidad, documento
sólo expedido por oficinas públicas. Sin embargo, el
argumento lo manejó el CNE con tal descaro que estuvo a
punto de impedir el RR y en todo caso permitió al
oficialismo retardar un año la convocatoria, llevando la
fecha al extremo crítico. La revocatoria del mandato
tiene efecto político si el referendo se realiza antes
del 19 de agosto próximo. Después, aun siendo exitoso,
no tendría como consecuencia la consulta electoral
propuesta por la OEA. Fue justamente este organismo y el
Centro Carter los que dejaron al descubierto lo falaz de
la maniobra.
LA ESTRATEGIA DE
CHÁVEZ
Para Chávez su
actual campaña tiene dos objetivos: la ratificación de
su gobierno y enfrentar el fraude que se propone
realizar la oposición. Para ésta el peligro de fraude lo
constituyen las máquinas de votación, compradas en lo
que el Nuevo Herald de Miami llamó "oscuro negocio".
Fueron adquiridas sin licitación a una empresa de
reciente formación, sin experiencia y cuyos equipos son
los utilizados por casinos europeos. Uno de los socios
es el propio gobierno venezolano.
Aparte de lo oscuro
de la negociación, lo que llama a sospecha es la
negativa del CNE a someter las máquinas a las pruebas de
control solicitadas por la oposición. Ésta propuso que
el RR se hiciese mediante procedimientos manuales,
puesto que la consulta es de extrema sencillez. La
respuesta de Chávez fue: "El CNE tiene las máquinas y el
sistema listo para la automatización. No hay ninguna
razón para que el referendo sea manual". Como
complemento, Jorge Rodríguez, el hombre fuerte del CNE,
anunció que los firmantes de la solicitud de revocatorio
no pueden formar parte de los organismos electorales. Si
esto va en serio, solo el oficialismo tendrá el manejo
del sospechoso sistema automatizado.
A todo esto se
agrega que el CNE tiene elaborado un proyecto de
reglamento que limita la actuación de los observadores
internacionales, quienes corren el riesgo de ser
convidados de piedra, por cuanto voceros calificados del
oficialismo y del CNE han declarado que no se permitirá
la participación de la OEA y el Centro Carter.
Justamente el
Centro Carter, comprometido en observación electoral en
Venezuela desde 1998, en un reportaje especial elaborado
por Lucía Newman (CNN) a Jennifer McCoy, deja constancia
de sus observaciones críticas sobre la falta de
trasparencia en las distintas elecciones efectuadas
durante el régimen chavista, especialmente en la
renuencia a las auditorias de las máquinas y a realizar
simulacros previos y posteriores para acreditar la
pulcritud de los procesos. En la elección de la
Constituyente el Centro Carter verificó el mal
funcionamiento de las máquinas, dando lugar a que se
anulase un número considerable de votos que debieron
contarse como válidos. En las elecciones de julio de
2000, cuando se relegitimó a Chávez, el Centro también
dejó constancia del mal funcionamiento de las máquinas.
El Centro Carter ha insistido siempre en la depuración
del registro electoral y en la necesidad de simulaciones
a escala nacional y pruebas de las máquinas electorales.
La recomendación nunca fue atendida y actualmente son,
el registro electoral y las máquinas, los factores de
sospecha sobre la eventualidad de un fraude.
Todos quienes
siguen el Caso Venezuela tienen fundados temores de que
el proceso del RR termine en violencia. El régimen da
signos de que la violencia es y será su instrumento para
amedrentar a los electores, a la vez que trata de
provocar a la oposición para que actúe de forma
explosiva y violenta. No obstante, ésta se mantiene en
la línea de lograr una salida pacífica, democrática y
electoral. Hay quienes estiman que el oficialismo en su
afán de desacreditar internacionalmente a la oposición,
generará hechos violentos para inculpar a ésta, llegando
quizás hasta simular nuevamente otro intento de
magnicidio.
Chávez entretanto,
observa como sus fuerzas se fracturan y más temprano que
tarde se enfrentarán por cuotas de poder. En el nivel de
confrontación política y crispación actuales, un fraude
al descubierto el próximo 15 de agosto se convertiría en
ingrediente de alta peligrosidad. Se vería frustrado el
esfuerzo de la OEA y demás actores internacionales por
una solución pacífica a la crisis.
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