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Agosto 23, 2004

El referendo bajo sospechas


Resumen:

  • Millones de venezolanos fueron a la cama creyendo que habían revocado a Chávez y al despertar se quedaron perplejos con la información de que el NO había superado por amplio margen al SI.

  • Los resultados anunciados por el Consejo Nacional Electoral fueron avalados por Gaviria y Carter.

  • El aval no fue suficiente para calmar las sospechas sobre un fraude electrónico masivo.

  • No está cerrado el tema del referendo.

  • La falta de credibilidad en la imparcialidad del árbitro alimenta la desconfianza en los resultados anunciados.

  • Los exit polls de Penn, Schoen & Berland señalaban en la tarde del domingo un triunfo contundente del SI.

  • Doug Schoen, socio de la firma, dice estar seguro de que hubo fraude.

  • Cerca de 2.000 actas presentan indicios de que pudo estar programado un techo o tope para el SI.

  • Evidente que el RR no logró el efecto propuesto por la OEA: una salida electoral a la crisis venezolana.

  • Al menos 40% de los venezolanos desespera porque Chávez deje de gobernar.

  • El referendo terminó por ser una radiografía de la grave fractura que afecta a la sociedad venezolana.

  • Las dudas sobre el referendo tendrán que ser despejadas para ser posible el diálogo entre los sectores enfrentados.

  • La reconciliación sólo es posible si se fomenta como una política de Estado.

  • Exige comportamientos distintos al gobierno.

  • Chávez anuncia que no está dispuesto a bajar ninguna de las banderas revolucionarias.

  • No habrá más gobernadores y alcaldes dedicados al sabotaje de la acción de gobierno.

  • ¿Se inicia la era Chávez?

  • Tiene el camino despejado hacia la consolidación del modelo autocrático y autoritario, si mantiene el control sobre todos los poderes, incluido el poder electoral.

  • Los precios del petróleo serán determinantes en el futuro de la política venezolana.

  • La oposición debe elaborar nueva estrategia.


Millones de venezolanos amanecieron el domingo 15 frente a los locales donde funcionaron centros electorales, dispuestos a revocarle el mandato a Chávez. Buena parte debió permanecer en larguísimas filas hasta la tarde o la noche para oprimir la señal del SI en sofisticadas máquinas electrónicas adquiridas por el Consejo Nacional Electoral (CNE) para el evento. Los muchos que usaban teléfonos móviles, en horas de la tarde,  recibieron y difundieron los resultados de exit polls realizados por Penn, Schoen & Berland. La acreditada empresa norteamericana informaba que la tendencia era 60-40 a favor del SI. El júbilo estremeció a los millones de “escuálidos” que permanecían en las filas y signos de perplejidad fueron visibles en los rostros de los “chavistas”.

Los líderes de la Coordinadora Democrática, preocupados por el riesgo de que la noticia de tan apabullante victoria provocara una deserción de quienes llevaban esperando muchas horas para sufragar, hicieron un llamado a mantenerse firmes en el propósito de ejercer el derecho a opinar. Los electores atendieron el llamado y el CNE se vio obligado a prorrogar el cierre del acto, inicialmente pautado para las 16:00, hasta las 24:00. Fue la hora en que la mayoría de los fatigados “escuálidos” apagaron los televisores y se entregaron al sueño, convencidos de que el mandato de Chávez había sido revocado. En la mañana se negaban a creer la información que en la madrugada había dado el Presidente del CNE: el NO se había impuesto abrumadoramente, con ventaja de 18% sobre el SI.

El triunfo del NO fue avalado inmediatamente por César Gaviria, como vocero de la misión OEA y por el expresidente Jimmy Carter. No fue suficiente para calmar las acusaciones sobre un fraude electrónico masivo. Personalidades e instituciones no comprometidos en la diatriba política expresaron que los resultados del CNE ofrecían “dudas razonables” y advirtieron la gravedad de que tales dudas no fueren aclaradas. La Coordinadora Democrática exigió una auditoría. El CNE la acordó, pero se negó a discutir con la oposición la metodología. La misión OEA y el Centro Carter, actuaron como observadores en la auditoría, y el sábado 19 ofrecieron una rueda de prensa. Coincidieron en que los resultados de la auditoría eran compatibles con los publicados por el CNE. A preguntas de los periodistas, Gaviria manifestó su disposición a oír las denuncias sobre fraude, y que si tales denuncias se comprobaban la OEA no podría dejar de tomarlas en cuenta. Anunció que antes de entregar el cargo a Miguel Angel Rodríguez, el próximo 15 de septiembre, presentará al Consejo Permanente un informe sobre las actividades cumplidas en Venezuela.

 El Centro Carter, posteriormente entregó un reporte a los medios de comunicación explicando su rol durante las fases del proceso y exigiendo “mayor trasparencia a todos los niveles, a fin de asegurar la confianza en los futuros procesos electorales.

CAPÍTULO NO CERRADO

El mismo sábado, Jorge Rodríguez, quien es el vocero del CNE, declaró que está cerrado el capítulo del referendo revocatorio. Venezuela Hoy estima que no es cierta tal afirmación. En primer lugar, el CNE ha perdido toda credibilidad como árbitro. Tres de sus cinco miembros, dieron a lo largo del año de ejercicio, demostraciones notorias de apasionada  parcialidad hacia el gobierno. Sus decisiones en los procesos de recolección de firmas para solicitar el referendo y en el de los reparos estuvieron plagadas de vicios e irregularidades. Toda la organización administrativa del referendo fue entregada a los  activistas del oficialismo. Como existía generalizada desconfianza en el árbitro, tomó fuerza la sospecha  de posibles anormalidades cuando en la madrugada del lunes 16, los dos rectores independientes informaron que se les había impedido su presencia en la Sala de Totalización, mientras se elaboraba el primer boletín de resultados.

El CNE había convenido en  una  “auditoría en caliente” en el 1% de las máquinas, seleccionadas aleatoriamente. No se permitió la presencia de los testigos de la oposición en el acto de selección, y de las 192 máquinas que debían ser auditadas, los testigos de la oposición solo fueron admitidos en la auditoría de 17 máquinas. Según los testigos, aparecieron inconsistencias entre las actas electrónicas y las papeletas depositadas en la urna respectiva.

La organización de ciudadanos Súmate informó en detalle sobre  exit polls, encomendados a la empresa Penn, Schoen & Berland. La data de la tarde señaló 61% para el SI. El promedio final fue 59%. Según Súmate la información la cotejó con otras cuatro organizaciones que estaban haciendo exit polls. Doug Schoen, socio de la firma dijo a AP estar seguro de que hubo fraude, pues no era aceptable una diferencia tan grande entre los resultados de los exit polls y los anunciados por el CNE. Cierto que esos sondeos a boca de urna no constituyen prueba de fraude, como tampoco los ejercicios de cuenta rápida y cuenta paralela, cuyos resultados discrepan de los publicados por el CNE. Sin embargo, son factores que alimentan las sospechas de fraude, especialmente por la solvencia de la empresa que los realizó.

La otra carga explosiva ha sido la insistente afirmación del fraude electrónico. Cerca de 2.000 actas presentan indicios de que pudo estar programado un techo o tope para los votos del SI. La cuestión ha derivado a una polémica acerca de si es posible un fraude electrónico, tan sofisticado como el denunciado en Venezuela. En lo que respecta al RR, es seguro que el CNE no admitirá ninguna propuesta que pueda cuestionar sus resultados, después del aval dado por Gaviria y Carter. El asunto puede servir para alimentar el debate que se realiza en muchos países sobre la confiabilidad del sistema electrónico en consultas electorales.

 Evidente que el RR no logró el efecto propuesto por la OEA en la Resolución 833 del Consejo Permanente: una salida electoral a la crisis venezolana.

 Aun en el supuesto de que las cifras del CNE sean auténticas, el 40% de los venezolanos desespera porque Chávez deje de gobernar.

EL REFERENDO: RADIOGRAFÍA DE UN PAÍS FRACTURADO

El país está dividido en dos bloques, y el de la oposición tiene mucho peso. No sólo peso cuantitativo. En ese bloque está la columna vertebral de la nación, y no se trata de un juicio peyorativo sobre la clientela electoral de Chávez, respetable por su cantidad y por la importantísima representatividad de sectores populares que tiene. La fractura de la sociedad venezolana se estuvo señalando como el factor determinante de la crisis. El RR  fue una radiografía de la fractura. Ya nadie puede dudar de su gravedad.

Diálogo, reconciliación, convivencia, unidad nacional,  aceptación y reconocimiento del adversario, entendimientos fundamentales entre gobierno y oposición, son las propuestas que formulan los mejores venezolanos y buen número de personalidades de la comunidad internacional. Las dudas sobre el referendo tendrían que ser despejadas para hacer posible un diálogo honesto que pueda llevar a la reconciliación. El personaje central es el presidente Chávez. Es él quien estableció la dimensión del conflicto, y es él quien tiene capacidad para redimensionarlo. La reconciliación sólo es posible si se fomenta como una política de Estado, afirma Miguel Díaz, Director del Programa sobre Sudamérica del Centro de Estudios Estratégicos Internacionales de Washington. Díaz es uno de los académicos que mayor atención le ha venido prestando al proceso venezolano de los últimos años. “No sólo se trata –dijo- de permitir que la oposición presente su punto de vista, sino de reflejar esa disposición en las políticas del gobierno”.

Todos quienes han estudiado el Caso Venezuela encuentran que los problemas de gobernabilidad son el eje de la crisis. Si no se camina hacia la reconciliación y la convivencia, el escenario se tornará cada día más sombrio. Como afirma el señor Díaz, la reconciliación tiene que ser una política de Estado, pasa por los nuevos comportamientos del gobierno, por una nueva conducta de Chávez. En ese aspecto no hay buenas noticias. El Alo Presidente del domingo 22 es la referencia más importante. Chávez dijo estar abierto al diálogo, pero no con la Coordinadora Democrática. “No tiene legitimidad, la desconozco como órgano político. No se le puede dar reconocimiento y beligerancia a una oposición irresponsable como la venezolana”. Agregó: “Vamos a dialogar con quien quiera, pero no vamos a bajar ninguna de las banderas revolucionarias. Se lo ratifico a los venezolanos y a la comunidad internacional”. Señaló que la agenda del proceso exige atención a la gobernabilidad. “La gobernabilidad no se consigue bajando el nivel de exigencias de la revolución. La  tarea es una revolución dentro de la revolución, hacerla más profunda, y la vamos a profundizar”.

Los analistas debemos ser cuidadosos en el juicio sobre la retórica presidencial. Esta vez hay que prestar atención a sus palabras, por las circunstancias de tiempo, y porque desarrolló su concepción de la gobernabilidad. Esta, según él, se consigue fortaleciendo el poder del gobierno. A esos fines, exigió que la Asamblea Nacional designe el nuevo Tribunal Supremo de Justicia, y que apruebe la Ley de Responsabilidad Social en Radio y Televisión, la llamada Ley Mordaza. “Variables necesarias  para garantizar la gobernabilidad”.

Conforme a su discurso las inminentes elecciones regionales y locales son la oportunidad de la revolución para consolidar la gobernabilidad. “No habrá mas gobernadores y alcaldes dedicados al sabotaje de la acción de gobierno”.

EL PETRÓLEO Y CHÁVEZ

La prensa mundial se ocupó exhaustivamente del RR.  Destacó la interpretación que Chávez le dio al referendo, como entierro definitivo de una etapa histórica y comienzo de otra. Algún diario tituló: “Se inicia la era Chávez”. Pudiera no ser un titular para llamar la atención de los lectores. El referendo le crea a Chávez condiciones favorables para arrasar en las elecciones regionales y locales de este año, para triunfar cómodamente en las elecciones parlamentarias del próximo y hacerse aclamar en las presidenciales del 2006, siempre que mantenga el control sobre todos los poderes, incluido el poder electoral. Para los venezolanos sería trágica ingenuidad ignorar que el proyecto de Chávez es gobernar indefinidamente, dentro de un modelo autocrático, militarista, autoritario, con enclaves de apoyo en buena parte de la izquierda mundial que lo adopta como líder del movimiento antiglobalización, en tanto, las democracias del mundo tienden a tolerarlo como incordio que simplemente molesta.

Según The Economist, mientras los precios del petróleo continúen siendo altos, Chávez posiblemente será invulnerable. Efectivamente, los altos precios del petróleo son la más sólida sustentación de Chávez. Su gobierno ha tenido ingresos de cuantía impresionante. Este año el presupuesto excedió los 20.000 millones de dólares, ejecutado sin sometimiento a control alguno. La petrolera estadal transfirió 2.000.000.000 de dólares a una fundación encargada de financiar las “misiones”, mecanismo para distribuir dinero a manos llenas entre quienes estuviesen dispuestos a engrosar las legiones clientelares del “chavismo”.

  La oposición venezolana haría bien en valorar la tesis de The Economist  para la reelaboración de su estrategia, que no puede seguir siendo cortoplacista. En la nueva estrategia es indispensable la elaboración y presentación de un modelo alternativo de desarrollo, convincente, no sólo para la clase media sino para sectores populares que votaron por Chávez, pero cuya lealtad al caudillo populista se irá debilitando en la medida que se hagan evidentes las vulnerabilidades de su política social.

 

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