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Diciembre 19, 2004
Aprobada la ley mordaza
Resumen:
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Documento
elaborado por la asesora presidencial Marta
Harnecker, contiene los objetivos estratégicos para
el despliegue revolucionario.
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“No se trata de
que yo sea autoritario, pero ... se está con Chávez
o contra Chávez”.
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Sancionada la
Ley Mordaza.
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Según el
oficialismo, libera al pueblo de la dictadura
mediática.
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Según los
críticos tiene como propósito neutralizarlos.
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Violaciones
flagrantes de la Constitución y de tratados
internacionales, al vulnerar el derecho a la
información.
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Comienza a
funcionar la autocensura en circunstancias muy
dramáticas.
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Graves
violaciones del texto constitucional en la
designación del Tribunal Supremo.
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La nueva Ley
amplía a 32 los magistrados.
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Pocos cumplen
las exigencias constitucionales.
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El oficialismo
reconoce que la lealtad al régimen fue el criterio
de selección.
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Chávez elogia al
gobierno de Zapatero y a su nuevo embajador en
Caracas.
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Similares
elogios tuvo en Perú para el fallecido dictador,
general Velazco Alvarado.
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En La Habana
firmó acuerdos orientados a integrar las economías
de Cuba y Venezuela.
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La prensa cubana
señala que tales acuerdos garantizan el desarrollo
de la isla y el comienzo de una nueva etapa.
Consolidar internamente la
revolución e incrementar su proyección internacional son
dos líneas maestras señaladas por Chávez, en la muy
reservada reunión donde se diseñó la nueva etapa del
proceso. (Venezuela Hoy 15 de noviembre de 2004). Un mes
después, el Ministerio de Información publicó un
documento-resumen elaborado por la asesora presidencial
Marta Harnecker, que contiene los 10 objetivos
estratégicos definidos por el teniente coronel,
concordantes con su intensa actividad durante las
últimas semanas y el aceleramiento de sus partidarios en
la ejecución de las diversas tareas encomendadas. Como
premisa, insistió en que la fortaleza de la revolución
requiere desarrollar el espíritu de la Constitución,
aplicar sin contemplaciones las leyes ya sancionadas y
aprobar sin mayor dilación las que están en trámite
legislativo. Estimó prioritaria la Ley de
Responsabilidad Social en Radio y Televisión, (llamada
por unos Ley Mordaza y por otros Ley Resorte). Con igual
énfasis exigió la designación del nuevo Tribunal Supremo.
El discurso presidencial, en esa reunión, se centró en
una tajante advertencia: “No se trata de que yo sea
autoritario, pero a estas alturas del proceso, se está
con Chávez o se está contra Chávez. No puedo seguir
tolerando ambigüedades y vacilaciones. Es el momento de
consolidar lo que hemos hecho y avanzar aceleradamente
en profundizar la revolución. Sin medias tintas ni
concesiones al enemigo”.El efecto fue poner en acelerado
movimiento la pesada maquinaria oficialista. Los
parlamentarios gubernamentales cerraron oídos a las
reiteradas protestas nacionales e internacionales y en
pocos días sancionaron la polémica Ley mordaza,
calificada como “paradigma de la legalidad
revolucionaria”. En la exposición de motivos de ésta se
alega la protección de los niños y adolescentes contra
el abuso del sexo y la violencia en los medios
audiovisuales. La motivación implica, según Chávez,
elevados intereses patrióticos: “Liberamos al pueblo de
la dictadura mediática y comienza la democratización de
los medios”. Para los críticos el propósito real es
neutralizar políticamente los medios e integrarlos al
mensaje revolucionario. El artículo 29 de la Ley es la
clave. Organismos controlados por el gobierno decidirán
a su libre arbitrio si algo atenta contra la seguridad
de la nación, o incita desordenes públicos, o desconoce
la autoridad, entre otros muchos supuestos de carácter
general. Las sancione pueden llevar hasta la clausura
del medio.
Hay rígidos horarios para la programación. En el
establecido para todo usuario, que se extiende desde las
7 de la mañana hasta las 7 de la tarde, no se permiten
escenas o parlamentos sobre violencia, entre otras
prohibiciones.
Los diputados disidentes señalaron violaciones
flagrantes del texto constitucional y de tratados
internacionales, al vulnerar el derecho a la información
y promover autocensura. Las asociaciones de radio y
televisión dejaron constancia de violaciones similares
al pretender obligarlas a incluir en sus programas
regulares “contenidos” que respondan a la ideología del
régimen.
El señalamiento sobre autocensura no carece de
fundamento. El miércoles 8, desde comienzos de la mañana
hasta entrada la tarde, el tráfico hacia el centro de la
ciudad se paralizó totalmente. Los conductores
intentaron averiguar en la radio la causa del problema.
Por los teléfonos celulares llamaban a sus casas u
oficinas para preguntar si en la televisión daban alguna
información. Nada. Ni en la radio ni en la televisión.
Ocurría sin embargo que en el centro de la ciudad se
desarrollaba una batalla campal entre policías y
buhoneros (vendedores ambulantes), con saldo de muchos
heridos por armas de fuego y granadas, incendio de
vehículos, barricadas, saqueos, cierre de comercios y
caos general. Típicas escenas de violencia, con el
antecedente de que en el pasado la trasmisión de saqueos
tuvo efecto contagioso. Los medios audiovisuales no se
atrevieron a dar información hasta que el propio
gobierno les pidió que lo hicieran para llamar a la
calma. Se les indicó que reportaran disturbios y
declaraciones de voceros oficiales garantizando que las
autoridades controlaban la situación.
LA ELECCIÓN DEL NUEVO TRIBUNAL SUPREMO
Con la misma diligencia que hubo para aprobar la Ley
Mordaza, procedió la bancada oficialista a la
designación del Tribunal Supremo. Fueron obvias las
violaciones del texto constitucional. La nueva ley
requería mayoría calificada en la Asamblea Nacional. Las
deserciones de sus parlamentarios a lo largo de 4 años
dejaron al chavismo sin esa mayoría. El texto aprobado,
con mayoría simple, por el contenido y por la forma, es
motivo de escándalo para los juristas. El procedimiento
parlamentario fue claramente violatorio de la
Constitución y del propio texto aprobado por la Asamblea.
La nueva Ley amplía a 32 los integrantes del Tribunal.
De los 20 que lo formaban, designados por la misma
Asamblea para un período de 12 años, cinco fueron
destituidos u obligados a jubilarse. Las designaciones
de los 17 principales y 32 suplentes requería voto
calificado, circunstancia que igualmente fue obviada
para nombrarlos con mayoría simple. Pocos de los electos
cumplen las exigencias de la Constitución (postgrado,
docencia universitaria o 15 años en la carrera
judicial). El diputado Carreño, quien presidió la
Comisión que elaboró la lista de postulados, fue
explicito en señalar la lealtad al régimen como criterio
de selección. En la juramentación, electos y electores
se felicitaron porque el nuevo Tribunal garantiza una
justicia revolucionaria.
Seguramente el primer acto importante de la “justicia
revolucionaria” será anular una sentencia del Tribunal
anterior sobre los hechos del 11 de abril del 2002. Lo
pide el Presidente, formalizó la solicitud el Fiscal y
se mostró de acuerdo el Presidente del TSJ. Aparte del
trasfondo político, esa sentencia, aparejada con el
control total de todo el sistema judicial, lleva a un
grado extremo la precariedad del estado de derecho, si
es que aún puede usarse la expresión en un régimen como
el venezolano. Al anular una sentencia del Tribunal
Supremo, dictada en Sala Plena, queda derogado el
principio de la cosa juzgada, esta vez en un asunto
penal, pero igualmente puede darse en cualquier otro.
LA PROYECCIÓN INTERNACIONAL
Según la publicación de Harnecker, el Comandante elogió
en forma especial al nuevo Embajador de España. “La
instalación de un nuevo gobierno en España marca un
cambio importante en la geopolítica mundial...El
acercamiento a España es algo vital para nuestra
revolución”.
La agenda internacional incluyó Cuzco (Perú), para
suscribir el acta de fundación de la Comunidad
Suramericana de Naciones. Aprovechó para elogiar al
fallecido dictador, general Velazco Alvarado, “cuyo
recuerdo está sembrado en el alma de los soldados
suramericanos”.
Días después en La Habana, firmó con Fidel Castro un
abanico de acuerdos, sin paralelo, orientados a integrar
en términos concretos las economías de Cuba y Venezuela.
Según la prensa cubana, garantizan el desarrollo
sostenible de la isla y el final del período especial
que impuso el colapso soviético en 1990. Aparte del
suministro petrolero, la eliminación de barreras
aduanales, instalación de bancos venezolanos en Cuba
para financiar proyectos productivos y de
infraestructura, y viceversa, se acordó que más de
15.000 médicos cubanos en Venezuela se dedicarán a la
formación de los sanitaristas nacionales.
En Belo Horizonte (Brasil), adonde viajó desde Cuba,
para estar presente en la reunión de Mercosur, Chávez
reveló que en sus recientes conversaciones con Fidel
éste le planteó que el níquel cubano, el carbón de
Venezuela y el hierro de Brasil “nos convertirían en una
potencia productora de acero inoxidable”, como uno de
los tantos logros de la Alternativa Bolivariana para las
Américas (ALBA), si se integran nuestras economías.
La proyección internacional de la revolución tendrá
próximamente como escenario a China, para proseguir
alianzas estratégicas y acuerdos similares a los
suscritos con Rusia e Irán. El objetivo, según el
recuento de la señora Harnecker, es la formación de un
polo de fuerza suramericano, en alianza con los otros
polos de fuerza mundiales que no aceptan la unipolaridad
yanqui.
La revolución se “consolida” internamente y Chávez la
proyecta en el exterior, pero la fractura de la sociedad
sigue vigente. Para quienes disfrutan de los
petrodólares habrá una Feliz Navidad. Quienes adversan a
Chávez seguramente brindarán por tenerlo el 25 de
diciembre al otro lado del planeta.
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