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Marzo 1, 2005
La agenda de la revolución
Resumen:
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Robert Zoellick, segundo al mando en el Departamento
de Estado, trabajaría con la OEA para enfrentar el
creciente autoritarismo regional.
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Miraflores lo interpretó como señal de alarma.
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El ministro del Exterior venezolano, denuncia en la
OEA planes para asesinar a Chávez.
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La responsabilidad del asesinato sería de Bush,
según Chávez y Fidel Castro.
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La señora McCoy, del Centro Carter, de visita en
Caracas, pide restaurar confianza en los procesos
electorales, transparencia en el árbitro y equidad
en las contiendas.
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Coincide con Gaviria sobre los problemas de
confiabilidad, transparencia y parcialidad en el
árbitro, como debilidades del sistema electoral
venezolano.
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La comunidad internacional conoce lo que ocurre en
Venezuela, pero valora a Chávez como amigo generoso
y enemigo peligroso.
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¿Por qué Chávez teme ser asesinado?
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La violencia es inevitable cuando se cierran caminos
a la alternancia pacífica.
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Según el vocero oficial de la revolución, los medios
internacionales están comprometidos en una
conspiración.
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Señaló a importantes diarios de EE.UU. y al
presidente de la asociación de periodistas de prensa
extranjera.
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Los derechos humanos en Venezuela, según el
Departamento de Estado.
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La reunión de la OEA en junio, será escenario del
primer cuerpo a cuerpo Bush-Chávez.
El asesinato del
Presidente y la conspiración mediática, con epicentro en
Estados Unidos, son los temas claves en la agenda de la
revolución. Es el efecto de lo expresado por Robert
Zoellick, designado para segundo al mando en el
Departamento de Estado, durante su audiencia de
confirmación ante el Comité de Relaciones Exteriores del
Senado. Interrogado sobre su visión de las relaciones
entre Washington y Caracas manifestó que trabajaría con
la OEA para encontrar mecanismos de protección a los
valores democráticos ante el creciente autoritarismo
regional. “Se ganan elecciones, se va minando desde el
poder a la oposición, se restringe la prensa y se
apropia del poder judicial. Es una nueva forma de
autoritarismo que se debe enfrentar”. Miraflores lo
interpretó como señal de alarma. Alí Rodríguez,
Ministro del Exterior, compareció ante el Consejo
Permanente de la OEA (23-2-05) para dejar claro que
Venezuela se jugará a fondo contra una reforma de la
Carta Democrática Interamericana que estime violatoria
de los principios de soberanía y autodeterminación. En
la sesión de la OEA afirmó que los servicios de
inteligencia han recabado informes, a los cuales dan
crédito, sobre planes para asesinar al Presidente. Lo
reiteró a periodistas de California, en una gira que le
organizó Chevron Texaco, y a Patricia Janiot, quien lo
entrevistó para CNN. Cada vez que le interrogaron sobre
pruebas, se limitó a decir que los organismos de
inteligencia han detectado los planes. El Ministro se
cuidó de señalar al gobierno de Estados Unidos como
responsable de tales planes, no así Fidel Castro, quien
afirmó categóricamente: “Si a Chávez lo asesinan, la
responsabilidad caerá por entero sobre el presidente de
Estados Unidos”. La frase de Fidel la repitió Chávez en
su Alo Presidente: “Si me asesinan, el culpable se llama
George Bush”.
Si hubiesen
indicios serios de que un gobierno amigo trama asesinar
al jefe de estado, sería imperativa la ruptura de
relaciones. Es el comentario en los círculos
diplomáticos caraqueños. Llama la atención, sin
embargo, que los tres anillos de seguridad que lo
protegen han sido declarados en alerta máxima. Un
centenar de funcionarios de inteligencia se encuentra en
Montevideo, rastreando cualquier riesgo que pueda correr
con ocasión de su viaje para la toma de posesión de
Tabaré Vásquez. Según la prensa uruguaya, el gobierno
fue requerido por Caracas para extremar las medidas de
seguridad con relación a Chávez.
La comunidad
internacional le otorgó a Chávez credencial de
legitimidad democrática en virtud del referendo del 15
de agosto pasado. El Centro Carter y la OEA fueron sus
avalistas.
HABLAN LOS
GARANTES DEL REFERENDO
La señora Jennifer
McCoy, Directora del Centro Carter, al culminar una
visita de tres días, anunció la inminente
presentación del informe final sobre la misión de
observación cumplida en Venezuela. Dijo que el contenido
del informe producirá “reacciones”. Pidió a la Asamblea
Nacional el nombramiento del Consejo Nacional Electoral
(CNE), ajustado a lo dispuesto por la Constitución y
manifestó que es indispensable la depuración del padrón
electoral, “para que sea confiable, público y
auditable”. El pronóstico sobre los efectos explosivos
del informe final Carter es válido. Ampliará el
preliminar de 30 de septiembre pasado, muy explícito en
la necesidad de restaurar confianza en los procesos
electorales, transparencia en el árbitro y equidad en
las contiendas. Necesariamente dejará constancia de que
la Asamblea Nacional se niega a cumplir el mandato
constitucional de elegir el CNE conforme a lo previsto
en su texto, y que han sido convocadas elecciones
municipales sin la depuración del padrón electoral que
dispone la Ley del Sufragio.
La OEA, es el otro
avalista de la relegitimación de Chávez en el referendo
del 15 de agosto de 2004. Sin embargo, el entonces
Secretario General del organismo, César Gaviria, a lo
largo de su actuación en el conflicto venezolano y en
sus informes al Consejo Permanente y a la Asamblea habló
con toda claridad sobre las debilidades del árbitro en
cuanto a confiabilidad, transparencia e imparcialidad.
La comunidad
internacional conoce lo que está ocurriendo en Venezuela
pero alega los resultados del referendo del 15 de agosto
para otorgarle boleta de buena conducta a Chávez.
Usualmente se agrega que Chávez gana cuanta elección
convoca. Aparte de tales argumentos, el mandatario
venezolano es un amigo extremadamente generoso y como
enemigo resulta peligroso. Se lo demostró al presidente
Lagos, cuando alborotó un avispero continental llamando
a la solidaridad activa con Bolivia en su reclamo de
salida al mar. Se lo demostró al dominicano Hipólito
Mejia cuando le suspendió el suministro de petróleo La
real politik aconseja tratarlo como amigo o al menos, no
tenerlo como enemigo. Es la política de los países
caribeños y centroamericanos cuyas economías están
fuertemente vinculadas a la modalidad en que Chávez les
suministra petróleo.
¿Por qué Chávez
insiste en que está condenado a muerte? Es obligante un
repaso al escenario. El referendo fue la culminación de
un esfuerzo mundial para una salida pacífica,
democrática, constitucional, electoral al llamado Caso
Venezuela. Según los avalistas del referendo, Chávez lo
ganó, pero cuestionan severamente la legitimidad
democrática del sistema electoral, la imparcialidad del
árbitro y la ausencia de equidad en el trato a los
contendores. Esa situación no ha variado. Es lo que
explica el ambiente de abstención que se aprecia
respecto a las elecciones municipales y parlamentarias
que han sido convocadas. Nadie niega que la revolución
tiene un volumen importante de partidarios y que las
misiones generan un apoyo clientelar significativo, pero
en la acera de enfrente se mantienen millones de
venezolanos, cada vez mas acosados, muchos en estado de
desesperación. Los periodistas acaban de realizar el
primer acto de calle, relativamente importante, como
expresión de resistencia pacífica a medidas que los
afectan. Es una indicación de que la tesis de la
resistencia pacífica puede tener mayor aceptación que la
participación en elecciones bajo las condiciones
actuales.
Cuando el
Presidente jerarquiza lo del magnicidio es por entender
que la violencia terminará siendo fruto inevitable de
cerrar caminos a la alternancia pacífica.
¿REACCIONA
WASHINGTON?
La conspiración
mediática ha sido el otro asunto importante en la agenda
de la revolución. Hay aspectos que merecen lectura. En
Alo Presidente del domingo 20 fue presentado el
expediente contra Washington, inspirador de la
conspiración. Al día siguiente, el Ministro de
Información convocó una rueda de prensa para agregar
nuevos elementos: en la conspiración están comprometidos
los medios internacionales. Señaló a The Washington
Post, a su editorialista Jackson Diehl y a su columnista
Michael Shifter, de estar vinculados a la guerra sucia
del Departamento de Estado contra Chávez. Se preguntó si
The Miami Herald está creando un clima de opinión
favorable a la intervención armada de Estados Unidos, y
si no tiene el mismo propósito la reproducción en los
diarios venezolanos El Nacional y El Universal de lo que
publican en Estados Unidos contra Chávez. “No es de
extrañar –dijo- que aparezcan los documentos de que El
Nacional está recibiendo fondos directamente del
Departamento de Estado”. Hizo mención de Phil Gunson,
Presidente de la Asociación de Periodistas de Prensa
Extranjera, como posible receptor de financiamiento
estadounidense. Gunson, un periodista británico muy
calificado profesionalmente, a cuyos análisis le dan
crédito Newsweek, The Economist y Financial Times,
rechazó que él o los medios para los cuales escribe
estén comprometidos en una conspiración planificada
desde Washington. “Es un intento de amedrentamiento”,
afirmó.
La incidencia
merece lectura porque María Corina Machado y quienes la
acompañan en la directiva de la ONG Súmate están siendo
procesados por el delito de conspiración en razón de
haber recibido financiamiento del National Endowment for
Democracy. A ello hace referencia el informe anual sobre
derechos humanos del Departamento de Estado, publicado
hoy, 28 de febrero, resaltando su continuado irrespeto,
la interferencia en la administración de justicia, las
agresiones contra las ONG y las medidas que afectan a la
libertad de expresión. “Las críticas al gobierno se han
convertido en delito criminal”.
Según El Tiempo de
Bogotá, las afirmaciones de Zoellick, ante el Comité del
Senado, responden a una política en marcha. El
generalmente bien informado diario colombiano, revela
que tras bambalinas y con un ojo puesto en Venezuela,
Washington ha comenzado a mover los hilos para una
modificación de la Carta Democrática Interamericana. La
reforma de la Carta autorizaría a la OEA para
intervenir cuando se da un rompimiento escalonado de la
democracia.
Será una batalla
diplomática dura. Chávez se propone garantizar en
Montevideo el respaldo de Lula, Kirchner y Tabaré.
Recobra interés la olvidada OEA. Su Asamblea General de
junio, en Florida, puede ser el escenario del primer
cuerpo a cuerpo Bush-Chávez.
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