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Mayo 18, 2005
Los problemas de PDVSA
Resumen:
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Chávez
insiste en que EE.UU. intenta derrocarlo.
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PDVSA
ha disminuido su producción en más de 800.000
barriles diarios.
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Paralizadas actividades de exploración y
mantenimiento.
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Graves
fallas en el manejo de los pozos, en actividades
extractivas y en las refinerías.
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Consecuencias de haber declarado a PDVSA como
instrumento de la revolución.
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Graves
irregularidades en el comercio del crudo.
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Multimillonarias comisiones para militares y
políticos afectos a Chávez.
-
El reto
de Miami Herald.
-
Pugna
por los negocios de un gigante petrolero no sometido
a control.
-
Según
Chávez en el seno de la Fuerza Armada se está
sembrando cizaña y se difunden rumores.
-
Los
conflictos internos del chavismo y las advertencias
de Chávez.
-
“No me
calo mas traidores”
-
En
Brasilia se declaró nasserista.
-
Rechazó
iracundo la invasión de Irak, pidió condenarla y
terminó por adherirse al reconocimiento del actual
gobierno iraqui.
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Chávez
dice lo que piensa, hace lo que puede y no oculta lo
que se propone hacer.
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Para
Lula nació una nueva geografía comercial y para
Chávez arrancó una nueva geopolítica internacional.
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El
mentor ideológico de Chávez.
La revolución
tiene debilidades y amenazas, advirtió Chávez, en
noviembre pasado, cuando diseñó el mapa estratégico para
la nueva etapa. En Aló Presidente del domingo 15
denunció que intentan derrocarlo, atacándolo por tres
frentes: desprestigio de la petrolera estadal (PDVSA),
siembra de cizaña dentro de la Fuerza Armada (F.A.) y
estímulo a los conflictos entre los grupos que lo
apoyan. Dedicó el programa a dar sus puntos de vista al
respecto.
Frente a lo
expuesto por Chávez, la realidad es que en 1998, PDVSA
tenía una producción propia superior a 3.1 millones de
barriles diarios. Actualmente, la producción total de
Venezuela, según la Agencia Internacional de Energía (AEI)
y otras fuentes independientes, es de 2.6 millones, de
los cuales PDVSA aporta 1.5 millones y el resto, 1.1
millones lo suministran las trasnacionales, mediante los
convenios operativos y las asociaciones en la Faja del
Orinoco. La meta oficial este año es de 3.2 millones,
de imposible logro. Las asociaciones de ingenieros
petroleros, geólogos, geofísicos y geodestas,
presentaron un informe conjunto, demostrando que la
producción real ha disminuido más de 800.000 barriles
diarios, si se compara con las cifras oficiales.
En el informe se
da un alerta sobre el futuro de la empresa, en razón de
la casi completa paralización de las actividades de
exploración y mantenimiento, debido al despido de 20.000
técnicos y trabajadores especializados y a las
limitaciones financieras impuestas por el uso político
que se ha dado a los recursos de PDVSA.
Según el
Ministerio de Energía el costo por barril se ha elevado
de 3 a 7 dólares. Frecuentemente se detectan fallas
graves en el manejo de los pozos y en otras actividades
extractivas, así como en las refinerías, que han llevado
incluso a su paralización temporal, ocasionando pérdidas
cuantiosas. Se habla de sabotaje, pero la causa real es
la sustitución de los técnicos por personal no
calificado.
Al declarar a
PDVSA como instrumento de la revolución y concentrar en
Rafael Ramírez, incondicional de Chávez, las funciones
de Ministro de Energía y Presidente de PDVSA,
desaparecieron los mecanismos de control que debería
ejercer un Ministerio indispensablemente técnico sobre
una empresa cuya gerencia no puede ser sino
profesional. De ahí la controversia sobre niveles de
producción, pagos de regalías, aportes de divisas al
Banco Central, el misterio de las negociaciones con Cuba
y en general la falta de trasparencia que afecta la
empresa de la cual depende el país.
La
comercialización es el aspecto más cuestionado. Chávez
se mostró indignado por un reportaje de El Nacional,
según el cual los crudos venezolanos se venden por
Internet con descuento en los precios. Como respuesta,
el diario publicó nuevas evidencias que hacen presumir
la veracidad de la información. En Abril pasado, Miami
Herald publicó tres reportajes con datos, cifras,
nombres y otras referencias de las negociaciones
irregulares en el comercio del crudo venezolano y las
multimillonarias comisiones que reciben políticos y
militares afectos a Chávez, incluido un pariente suyo,
Asdrúbal Chávez, gerente de comercialización de PDVSA.
El gobierno anunció que Miami Herald sería demandado
judicialmente por difamación. Ha transcurrido un mes y
no se produce la demanda. Se dice que no la habrá, pues
el periódico puede probar la veracidad de la
información.
El otro efecto
de la politización de PDVSA es la pugna interna entre
las facciones del chavismo. Los actores dejan llegar sus
propias versiones a los medios de comunicación. Hay un
enfrentamiento por el control de la empresa entre
funcionarios militares y civiles, y entre dos de los
partidos chavistas. Es una pugna por los jugosos
negocios que se hacen en un gigante petrolero no
sometido a control. Colateralmente, alimenta el desorden
administrativo, al punto que, durante dos años, dejaron
de presentar resultados financieros y operacionales,
debidamente auditados, entre otros los requeridos por la
Security and Exchange Commission (SEC), con las graves
consecuencias que la omisión acarrea.
RUIDOS DE SABLES
Y CONFLICTOS INTERNOS
Los ruidos de
sables tienen su origen en el propio Presidente. Dijo
que cancelaba el intercambio militar con EE.UU. porque
los miembros de la Misión instigaban a conspirar a
oficiales venezolanos. En su Aló Presidente expresó que
en el seno de la F.A. se está sembrando cizaña y se
difunden rumores, porque “se busca causar un caos”.
Aparte de lo dicho por el Presidente, ocurrió un hecho
extraño. Mientras Chávez estaba en Brasil, el
Ministerio de la Defensa informó que los miembros del
Alto Mando Naval habían sido pasados a retiro. Al
regresar, su Ministro de Defensa declaró que la
información era errónea. La ausencia de explicación
alimentó los rumores en la calle, con acento en un
supuesto malestar castrense por la creación de una
fuerza paramilitar con miles de reservistas que están
siendo entrenados para enfrentar la invasión de las
tropas norteamericanas. También se habla de
inconformidad entre oficiales por el acento que han
tomado los acuerdos de integración binacional con Cuba.
En los corrillos se dice que Chávez conferirá a Castro
el grado de General en Jefe de la Fuerza Armada
venezolana.
En cuanto a los
problemas internos de la revolución, manifestó en el
mismo programa, que le daban asco. Repitió una frase que
desde hace varios años no pronunciaba: “No tengo
compromiso con ningún partido”. Algunos de los presentes
fruncieron el entrecejo y se miraron entre ellos. Chávez
es Presidente del partido Movimiento Quinta República
(MVR). Minutos más tarde el rictus fue de asombro,
cuando dijo que en las próximas elecciones
presidenciales le pueden oponer “un candidato único de
nuestras mismas filas”. ¿A quien aludía? Chávez
frecuentemente recurre a declaraciones extravagantes
para fijar la agenda de discusión política. Esta vez, de
su intrincada oratoria salió un misil dirigido a sus
propias filas, con una severa admonición: “No me calo
(acepto) más traidores”. Interpretar la retórica de
Chávez es arte de difícil aprendizaje. En Venezuela y en
el escenario internacional.
EL CÓDIGO CHÁVEZ
La retórica de
Chávez llama la atención en cuanto foro internacional
asiste. En la reciente Cumbre América del Sur-Países
Árabes, cerró su intervención declarándose nasserista, y
haciendo una cita del líder egipcio. Testimonio de su
irresistible tentación al mimetismo. Decir lo que él
entiende que puede agradar a sus interlocutores. En las
visitas a distintos países se confesaba admirador o
discípulo de algún gran líder. En tales términos se
refirió a Lenin, Mao, Gandhi, el Ayatola Jomeini,
Gaddafi, Allende y Perón, para sólo citar los casos mas
comentados.
En Brasilia,
rechazó iracundo la invasión de Irak, y pidió que la
declaración final, incluyera una condena categórica a la
invasión. En el desarrollo del Foro, Chávez se dio
cuenta que estaba aislado y terminó por adherirse al
consenso sobre la transición en Irak. Sin embargo, a los
periodistas siguió hablándoles de la criminal ocupación
de Irak y calificando su gobierno como títere de EE.UU.
¿Ambivalencia entre la palabra y la acción?
El juicio sobre
Chávez debe hacerse tomando en cuenta lo que hace y no
lo que dice, fue la recomendación del embajador
norteamericano John Maisto a su gobierno, cuando el
recién electo Presidente, empezó a llamar la atención de
la comunidad internacional con sus polémicos discursos.
El consejo de Maisto, fue determinante para orientar el
tratamiento hacia Chávez. La experiencia ha introducido
una variable en la tesis de Maisto, aceptada ahora por
su autor. Chávez dice lo que piensa, hace lo que puede,
y no oculta lo que se propone hacer. En Brasilia dijo lo
que piensa sobre Irak, reconoció a su recién electo
gobierno, para no quedar aislado. Continuó pregonando
que EE.UU. comete un genocidio en Irak.
Lula y Chávez
dieron lecturas distintas de la Cumbre. Para Lula nació
una nueva geografía comercial. Para Chávez arrancó una
nueva geopolítica internacional. Para Lula el último
Foro Social Mundial, fue un evento de reflexión
alternativa frente al neoliberalismo. Para Chávez, el
proyecto de un movimiento político planetario contra la
globalización y el imperialismo.
Socialismo siglo
XXI es la alternativa que propone. Cuando diseñó los 10
objetivos de la nueva etapa, confesó que respondían a un
trabajo elaborado con apoyo de amigos. Entre estos,
aparte de los cubanos, orientados por Fidel Castro, está
el húngaro István Mészáros, autor del best seller Mas
allá del capital, quien sostiene que el comunismo fue
enterrado prematuramente y es hora de exhumarlo. Es suya
la consigna del Foro Social Mundial: “otro mundo es
posible”. Analizando el texto editado por Martha
Harnecker, se aprecian acciones en marcha de lo que
Chávez dijo, intentos de realizaciones que han
encontrado dificultades, e insistencia verbal, dentro y
fuera del país, en lo que constituye matriz de
pensamiento. Es el auténtico Código Chávez.
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