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Agosto 2, 2005
Mejor me quedo
Resumen:
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Chávez
anunció que se mantendrá como Presidente hasta 2023.
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Un año
atrás afirmó que será hasta el 2024.
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Los
petrodólares y el estamento armado, animan su
voluntad de retener indefinidamente el poder.
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El 7 de
agosto proclamará otra victoria electoral, pero
Venezuela carece de un organismo con legitimidad
para certificar los resultados.
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La
abstención afectará a Chávez.
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Al
teniente coronel le preocupa el reconocimiento
internacional.
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Para
las elecciones parlamentarias de diciembre, quiere
misiones de la OEA y de la Unión Europea, como
observadores.
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Los
receptores de dádivas piden ahora empleo estable,
seguridad social y viviendas.
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¿Qué
beneficios obtienen los venezolanos de la
utilización del petróleo como instrumento político?
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El
discurso de integración regional tiene un precio
excesivamente alto.
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A
Chávez le preocupan las fallas del servicio
eléctrico cubano y crea un Fondo para ayudar a
Castro.
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La
presencia cubana en las Misiones, reporta dividendos
políticos a Chávez, pero genera airadas reacciones
en importantes sectores.
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Chávez
hace esfuerzos para lograr solidaridad de los
militares, en su relación con Castro.
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PDVSA
admite la caída en la producción de petróleo.
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Chávez
no ha podido doblegar actores claves de la vida
venezolana.
En una meseta
frente al Caribe, en las cercanías de Caracas, está la
Academia Naval. En su patio central, el 24 de julio, se
rendía honores a Chávez, dentro de los actos programados
para celebrar el Día de la Marina. Conmemora la batalla
en el Lago de Maracaibo, librada el 24 de julio de 1823,
que marcó el final en Venezuela de los enfrentamientos
bélicos por la Independencia. El teniente coronel,
mirando sonriente a los generales y almirantes que lo
rodeaban, anunció que se mantendrá como Presidente hasta
el 2023. “Había hecho una proyección hasta el 2021,
pero mejor me quedo hasta el 24 de julio de 2023, para
cerrar el ciclo bicentenario con esta misma
celebración”. Los referentes sobre su mandato
presidencial son batallas del siglo XIX. ¿Por qué 2021?
Es el bicentenario de Carabobo, determinante en nuestra
guerra de Independencia. No es el límite. En diciembre
de 2004 asistió a los actos conmemorativos de la batalla
de Ayacucho, y anunció que en 2024 presidirá el
bicentenario de la que puso término a la presencia de
tropas españolas en Sur América.
Serían 25 años
en el poder, pero el hombre a quien más admira se ha
mantenido durante 47, enfrentando la potencia del norte.
¿Quién sino él puede seguir en América Latina comandando
la lucha contra el imperialismo? Ese jueves 28 cumplía
51 años, la cesta petrolera bordeó los US$ 50 y los
generales y almirantes que lo rodeaban sonrieron
complacidos cuando dijo “mejor me quedo”. Los
petrodólares y el estamento armado animan su voluntad de
quedarse. Existe un proyecto de reforma
constitucional eliminando la no reelección. El domingo 7
de agosto estará en condiciones de proclamar otra
victoria electoral. Son comicios estrictamente
municipales, pero los candidatos oficialistas ofrecen
como única plataforma lealtad al teniente coronel. Los
votos que obtengan son del Presidente, lo cual le
significa una noticia buena y otra mala. La buena es que
termina de llenar todos los espacios del poder público.
La mala es que los resultados no provienen de un
organismo idóneo para certificarlos. Al Consejo Nacional
Electoral (CNE) le niegan legitimidad, porque no fue
electo ni está integrado conforme a la Constitución. El
polémico CNE, copado en su directiva y en toda su
estructura por el ala radical del chavismo, tendrá
dificultades para ocultar la abstención pues la apatía
predominante será un hecho notorio, por la escasa
presencia de electores en las mesas. La abstención puede
afectar al Presidente, quien se hace eco de encuestas
que le atribuyen un 80% de apoyo popular. Para su
reelección el próximo año asegura que obtendrá 10
millones de votos, equivalentes al 70% del padrón
electoral. Chávez quiere continuar en el poder, pero le
obsesiona el liderazgo del socialismo siglo XXI.
PETRÓLEO POR
BANANOS
A las objeciones
de representar un modelo de militarismo autoritario
opone como argumento la voluntad del pueblo, y quiere
mantener el reconocimiento de la comunidad internacional
que hace un año le dieron la OEA y el Centro Carter. Su
preocupación por el visto bueno internacional explica la
invitación a Insulza para que envíe a las elecciones
parlamentarias una misión de la OEA en plan de
observación integral, y a la Unión Europea, cuya
presencia está condicionada a exigentes normas de
transparencia. Su reto inmediato es obtener contundentes
victorias en diciembre y en las presidenciales del
próximo año. Le permitirían eliminar de la Constitución
el impedimento de una nueva reelección y hacer efectivo
el mejor me quedo. Con la bendición de la OEA y
de la Unión Europea. Es reto y proyecto.
Alfredo Keller,
cuyas encuestas han merecido crédito, sostiene que está
cayendo la simpatía por Chávez y aumentando el nivel de
desagrado. Lo atribuye al debilitamiento del efecto
bienestar que han generado las misiones. Los receptores
de dádivas piden ahora empleo estable, seguridad social
y vivienda. Hay una brecha entre la ilusión (Chávez
resuelve problemas 74%) y la realidad (percepción de
problemas resueltos 24%), así como un conflicto de lo
emocional con lo racional, aun entre sus partidarios.
The Economist
analizó recientemente las acciones de Chávez para crear
el bloque contra EE.UU., mediante la utilización del
petróleo. Es difícil ver –afirma– qué beneficios
obtienen los venezolanos de esa política. Los diarios,
limitados por la autocensura que impone la Ley Mordaza,
son discretos en el trato del asunto pero encuentran
siempre titulares o frases expresivas. Destacaron la
reciente declaración del vicepresidente uruguayo, según
el cual se iba muy feliz de su visita a Caracas. El
gobierno venezolano atenderá de inmediato el suministro
de petróleo mediante trueque por carne y productos
lácteos, e invertirá hasta US$ 1.000 millones en una
refinería del país sureño. Chávez irá a Montevideo para
concretar los acuerdos y estar presente cuando arribe el
primer millón de barriles. También llevará buenas
noticias a Buenos Aires. Venezuela aportará US$ 112
millones para que los argentinos reactiven el astillero
Rio Santiago y construyan dos tanqueros petroleros. En
el ramo de barcos petroleros, Brasil espera la mejor
tajada. Cuarenta buques, por US$ 2.000 millones. A otros
proveedores, como España, China y Corea también se les
ha ofrecido el negocio, pero los brasileños corren con
ventaja. Según declaró en Brasilia un vocero del
Ministerio de Transporte, Sergio Bacci, en Caracas fue
informado que la escogencia de Brasil era decisión
política de Chávez, por la prioridad que le da a la
integración regional, y que los venezolanos proponen
evitar los demorados trámites de la licitación
internacional que exigen las leyes. Están apurados por
cerrar trato, afirmó.
Petrocaribe, según Chávez, es una estrategia de
solidaridad, y los pagos se podrán hacer en rubros
tradicionales de las islas caribeñas, como azúcar y
bananos. Petroandina, según lo declaró en Lima, podrá
garantizar energía de calidad al más bajo costo posible.
A Ecuador le ofreció refinar 40.000 barriles diarios, al
costo, y adquirir US$ 300 millones de deuda. Los
ecuatorianos aspiran vender, como los argentinos, US$
500 millones.
¿ALCANZARÁ EL
PETRÓLEO?
Cuba es la
prioridad. En Venezuela Hoy (2-5-05)
analizamos el acuerdo para la aplicación del ALBA y los
43 convenios firmados en La Habana el pasado abril,
orientados a la integración binacional. La ayuda
venezolana tiene como signo la oportunidad. Con recursos
de PDVSA se acaba de crear el Fondo Autónomo de
Cooperación Internacional, con disponibilidad inicial de
US$ 70 millones. Su primera operación fue una remesa a
la industria eléctrica de la Isla, donde los prolongados
apagones vuelven a ser preocupación de Fidel. Este
prometió, en su discurso del 26 de julio,
autosuficiencia energética, uno de cuyos pilares sería
la rehabilitación de la obsoleta refinería de Cienfuegos
mediante convenio entre PDVSA y CUPET. Afirmó igualmente
que el comercio bilateral con Venezuela alcanzará US$
3.000 millones este año.
La Misión Barrio Adentro le reporta a Chávez dividendos
políticos pero ha provocado airada reacción de médicos y
trabajadores de la salud. Reacción similar en las
universidades por la injerencia cubana en la educación
superior, y de los gremios docentes por la imposición de
maestros cubanos en actividades de supervisión. Aparte
de la sostenida y bastante generalizada protesta por el
fuerte contenido ideológico que tienen los acuerdos de
cooperación. Chávez hace esfuerzos para lograr
solidaridad de los militares en su relación con Fidel.
Envió a Cuba el Curso de Estado Mayor del Ejército que
apadrina Castro. En los cuarteles circulan panfletos
recordando las bajas militares, en la década del 60,
frente a los grupos guerrilleros provenientes de Cuba.
Algún malestar debe existir pues Chávez desistió de
conferir el grado honorario de General en Jefe a Castro.
Chávez aspira
retener el poder. Cuenta con los militares, el petróleo
y las misiones. El protagonismo es del petróleo. PDVSA
finalmente admitió que la producción en 2003 fue de
2.700.000 barriles diarios. Según las cifras de la OPEP
y la Agencia Internacional de Energía, la producción no
se ha recuperado. Las compañías privadas, que aportan
1.100.000 barriles diarios han paralizado inversiones,
por el acoso fiscal. Se ha conocido un documento de
PDVSA Occidente según el cual la caída de producción en
el área es de 258.000 barriles diarios. Para este año el
Ministerio de Finanzas anuncia gastos presupuestarios de
US$ 38.000 millones, que no incluyen las grandes plantas
industriales y las costosas obras de infraestructura
ofrecidas.
La aspiración
continuista y el liderazgo continental están amarrados
al petróleo, y al petróleo están atadas las misiones y
la lealtad de los cuarteles. A los problemas de PDVSA se
agrega que Chávez no ha podido doblegar algunos
adversarios: los intelectuales, las universidades, los
gremios profesionales, los grandes medios de
comunicación, los empresarios, las clases medias, las
Iglesias, especialmente la Católica, que es la
institución de mayor aprecio nacional, y sobre todo, la
manifiesta voluntad colectiva de vivir en libertad, de
lo cual participa el chavismo ligth que hoy supera con
creces al chavismo duro.
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