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Septiembre 14, 2005
Los
indicadores del PNUC y CEPAL
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Chávez anuncia el inminente derrumbe del imperio
norteamericano.
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Éxitos y contratiempos de la revolución.
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Según el PNUD y la CEPAL, han aumentado la
desigualdad, la pobreza extrema y la desnutrición.
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Cargos severos contra las políticas claves del
régimen.
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Mal ubicada Venezuela en el examen de logros y
fallas de la democracia latinoamericana.
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La precariedad de las libertades económicas, coloca
a Venezuela, al mismo nivel de Zimbabwe y el Congo.
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El gobierno recibe 150 millones diarios de
petrodólares, pero la inversión privada es la más
pobre de los últimos 55 años.
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Toma militar y expropiación, sin juicios previos, de
plantas industriales.
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Voceros oficiales afirman que es el comienzo del
socialismo siglo XXI.
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Efectivos militares controlan las plantas, en tanto
técnicos cubanos evalúan la infraestructura.
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Se inicia la época de intervenciones, que más
parecen confiscaciones.
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La prensa oficialista informa que el proyecto del
Presidente es intervenir 700 empresas
“improductivas” y más de 1.000 que funcionan a
medias.
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Ocupada por fuerzas militares una hacienda, que
según Chávez, fue propiedad de su bisabuelo, un
guerrillero conocido como Maisanta.
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Fatiga internacional por el Caso Chávez. Con la baja
de los precios del petróleo, caerá la última ópera
bufa caribeña.
La agencia de
noticias AP transmitió la foto de Fidel y Chávez, con
rostros exultantes, instalando el martes 6, en Jamaica,
la reunión en que se concretó el acuerdo petrolero con
los países del Caribe. En las cercanías había disturbios
pero ambos gobernantes no podían dejar de sonreír.
Petrocaribe era una realidad y Chávez, como reconocido
líder regional, convocaba a definir estrategias para el
inminente derrumbe del imperio norteamericano.
La diplomacia
petrolera logra éxitos, pero la imagen externa de la
revolución no termina de confrontar incomodidades. Los
voceros oficiales expresan serio disgusto por los
recientes Informes del Programa de Naciones Unidas para
el Desarrollo (PNUD) y de la Comisión Económica para
América Latina y el Caribe (CEPAL). Según ambos
organismos, en Venezuela descendió el índice de
desarrollo humano (IDH), en tanto avanza en la mayoría
de los países de la región. Al examinar la evolución de
la meta del milenio, Venezuela quedó en el último
peldaño, y aparentemente el objetivo es inalcanzable
para el 2015. Han aumentado la desigualdad, la pobreza
extrema. y la desnutrición. Opositores al régimen y
analistas independientes claman que el descenso en el
IDH es un cargo muy severo contra las políticas claves
de la revolución. El IDH cubre tres dimensiones: el
ingreso, la educación y la salud. Los precios del
petróleo y las exigentes reformas fiscales incrementaron
los recursos del gobierno a niveles de fantasía. Todo el
discurso oficial está centrado en su política social y
en el alegato de logros espectaculares en salud,
educación y bienestar, como efecto de las misiones. Ante
el malestar oficial, la Oficina del PNUD en Caracas
emitió una nota de prensa en la que aclara que el
Informe 2005 maneja datos hasta 2003. El PNUD dejó
insatisfecho al oficialismo, pues sus precisiones para
2004 y 2005 no modifican esencialmente los indicadores
del Informe.
Otra noticia que
perturbó al régimen provino del Centro Internacional de
Políticas Públicas (CIPP). Dio a conocer los indicadores
sobre desarrollo de la democracia en los diferentes
países de América Latina. Según el informe del CIPP,
Venezuela se ubica entre los de peor desempeño. La media
regional fue de 4.84. Venezuela obtuvo un valor de 2.58.
El objetivo del CIPP es destacar logros y fallas en la
realización de los valores democráticos en la región. En
uno y otro aspecto Venezuela aparece mal colocada. En
los medios de comunicación del oficialismo se cuestionó
la veracidad de los indicadores del PNUD y CEPAL. Los
del CIPP fueron denunciados como nuevas calumnias del
imperialismo contra la revolución bolivariana. El mismo
tratamiento le fue dado al Índice Mundial de Libertad
Económica que elabora el Instituto Frazer, de Canadá.
El Índice mide
hasta qué punto las políticas e instituciones de un país
respaldan las libertades económicas, como presupuesto
del desarrollo. Ubica a Venezuela en el puesto 124, de
las 127 economías investigadas, al nivel de Zimbabwe y
el Congo. El diario oficialista Vea anunció que tales
falacias serían puestas al descubierto por el Presidente
en su intervención en la Asamblea de Naciones Unidas.
Las estadísticas
económicas se han convertido en material para la
polémica entre oficialistas y críticos. El extremado
control político del régimen sobre el Banco Central y la
Oficina de Estadística genera sospechas sobre los
indicadores que ofrecen ambos organismos. Sin embargo,
ninguno de los dos oculta que entre 1999 y 2004 no han
mejorado los índices sociales claves como tasa de
desempleo, hogares en pobreza e ingreso per capita.
Chávez tiene ya varios años disfrutando de los precios
altos del petróleo. El gobierno recibe 150 millones
diarios de petrodólares, pero la inversión privada
apenas representa el 13.8% del producto interno. La
actual administración es la que menos inversión ha
logrado atraer al país durante los últimos 55 años.
EL SOCIALISMO
DEL SIGLO XXI
Lo que se ha dado
en llamar Efecto Chávez es de fácil lectura. La línea
editorial de varios de los grandes diarios responde a
posiciones críticas pero la información, en general, es
objetiva. Los medios, además, sienten el peso de la Ley
Resorte (Ley Mordaza) y la espada de Damocles que
significan el control de cambios, los reparos fiscales y
todos los procedimientos de inspección administrativa
siempre disponibles para la intimidación.
El Nacional
desplegó en primera página la noticia de que mejora la
calificación de riesgo de Venezuela por la fuerte
demanda de sus papeles en el mercado de deuda emergente.
Todos los medios reportaron el mismo día que Polar, el
principal conglomerado agroindustrial del país,
denunciaba la toma militar y expropiación sin juicio
previo de una de sus plantas industriales. Es una
violación a la propiedad privada, afirmó el abogado de
la empresa, una amenaza a cualquier propósito de
inversión. El Ministro de Agricultura replicó que la
planta estaba inactiva y era justo que trabajadores
tomaran las instalaciones con apoyo de la Guardia
Nacional. “Es política del gobierno el rescate de
infraestructuras productivas para adaptarlas al modelo
de cogestión. El nuevo socialismo contempla garantizar a
los trabajadores sus empleos”. El Ministro de Economía
Popular afirmó que no era un hecho aislado, “porque la
política del gobierno dentro del modelo del nuevo
socialismo es la seguridad alimentaria”. Fueron vanas
las pruebas de que las instalaciones estaban funcionando
como centro de acopio, mantenimiento y distribución del
maíz producido por agricultores de la zona.
El mismo día, El
Nacional informó la intervención, en el estado Monagas,
de una planta procesadora de tomates, propiedad de la
Heinz. El Ministro de Agricultura declaró que era parte
del plan de intervención y recuperación de empresas
agropecuarias para propiciar el desarrollo endógeno,
implementando el modelo de cogestión. Los medios han
estado ocupándose del asunto. En el proceso de
intervención el Gobernador del Estado hizo entrega
formal de las instalaciones a la Brigada de Cazadores
del Ejército, para que los efectivos militares controlen
y administren la planta, en tanto técnicos cubanos
evalúan la infraestructura para su reactivación.
También fue
intervenido un matadero industrial. La prensa
oficialista dice que es el comienzo del proyecto
anunciado por el Presidente, para el rescate de 700
empresas improductivas y más de un millar que operan a
media máquina. Efectivamente, Chávez en Aló Presidente
(17 de julio de 2005), en su forma tan personal de
gobernar, ordenó iniciar el proceso: “El que tiene
tienda que la atienda, y si no que la venda o se la
expropiamos”. Los ministros y gobernadores le tomaron la
palabra al mandatario. Es razonable que los empresarios
también. Les parece más inteligente comprar bonos de la
deuda que hacer inversiones productivas.
OCUPACIÓN DE
HACIENDAS POR FUERZAS MILITARES
Parejo a tales
medidas se reinició el programa de intervención de las
grandes unidades de producción agropecuaria. Fue muy
controversial la del Hato Piñero, reconocido
internacionalmente como un modelo tropical de
agroturismo conservacionista. Igualmente la de Charcote,
una antigua hacienda ganadera de capital inglés. En la
nueva etapa se anunció la intervención de numerosas
fincas, y al menos siete fueron tomadas por fuerzas
militares. Las autoridades anunciaron la entrega de
cartas agrarias a los campesinos para que las ocupen y
promuevan el desarrollo endógeno.
Entre las haciendas
ocupadas hay una, “La Marqueseña”, que se está
convirtiendo en motivo de escándalo. El gobierno dice
que son tierras baldías. La afirmación contradice una
declaración de Chávez que aparece en el libro Habla el
Comandante, de Agustín Blanco Muñoz, y que ha sido
ratificada varias veces en Aló Presidente. Según él, La
Marqueseña fue propiedad de su bisabuelo, un guerrillero
conocido como Maisanta, quien, en palabras del
Presidente, intentó rescatar esas tierras. “Hoy en día
creo que son de los Azpúrua”, manifestó Chávez. Son
miembros de esa familia quienes están ahora acreditando
ser sus propietarios legítimos y exigen se verifique su
alegato de que mantienen la hacienda en excelentes
niveles de productividad. El líder empresarial Eduardo
Gómez Sigala pidió que el Tribunal Supremo diga si en
Venezuela hay o no propiedad privada. Fedecámaras exigió
restituir el orden legal y argumenta que sin
reconocimiento al derecho de propiedad no es posible la
actividad del sector privado, lo cual significa hambre y
miseria. El Presidente reitera que el camino es el
socialismo siglo XXI y anuncia una reforma
constitucional para encausarlo dentro del orden
jurídico. Ante una delegación china, de visita
comercial, ratificó que se propone gobernar hasta el
2030. Horas antes había juramentado sus candidatos para
la Asamblea Nacional que se elegirá en diciembre. Nadie
duda que allí tendrá mayoría, y que la reforma le
permitirá mantenerse en el poder mientras quiera y
pueda.
Este es el
escenario venezolano cuando la ONU se ocupa de las metas
del milenio y el CIPP se interroga sobre avances y
retrocesos de la democracia en América Latina. Cuando
empieza la fatiga internacional por el Caso Chávez y se
recomienda esperar que la caída de los precios del
petróleo le baje el telón a la última ópera bufa del
folklore caribeño.
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