|
Mayo 19, 2006
Los
contratiempos de Chávez
El último periplo
del teniente coronel comenzó en La Habana, continuó en
Londres, luego a Roma, El Vaticano y Viena, y concluye
en Argelia y Libia - En La Habana, dejó constancia de su
influencia sobre Evo Morales, lo cual le ha traído,
profundo malestar de Lula - Los asesores de Lula le
advierten que la reelección depende, en gran medida, de
su deslinde con Chávez - En Viena, Evo Morales eclipsó
la imagen de Chávez, pero en Londres se dio banquete con
el jet set de izquierda.
Aristócratas de izquierda aclaman a Chávez, fue el
titular de The Independent, al comentar su arribo a
Londres. Un periodista venezolano inició su artículo
afirmando que el teniente coronel se incorporaba al jet
set tercermundista. La agenda internacional de mayo
comenzó en La Habana, donde horas después del decreto de
Evo Morales sobre hidrocarburos, asumió su justificación,
con claro propósito de confirmar su influencia en el
Presidente boliviano. El 3 viajó a La Paz para concertar
con Evo el manejo de la reunión que ambos tendrían al
día siguiente con Kirchner y Lula. Ante preguntas de
periodistas bolivianos declaró que funcionarios de Pdvsa
participaron en la redacción del decreto, en los
aspectos técnicos. El jueves 4 los noticieros de TV
trasmitieron, desde Iguazú, la imagen de los 4
presidentes, estrechando manos para anunciar que habían
acordado resolver el conflicto de intereses desatado por
el decreto. Llamó la atención el rostro inusualmente
serio de Lula, en contraste con la sonrisa de sus tres
colegas. El lenguaje facial de Iguazú lo tradujo Marco
Aurelio García. Según el asesor de política exterior de
Lula, éste le habría manifestado a Chávez inconformidad
con varias de sus actuaciones. El Canciller Amorin fue
más contundente ante la Comisión parlamentaria de
Relaciones Exteriores: a Chávez le ha sido expresado, en
forma inequívoca, la inconformidad del Presidente por
sus recientes actuaciones, y en el Decreto de Morales es
innegable su influencia.
Los medios brasileños reflejaron malestar generalizado
por las medidas bolivianas contra Petrobrás, destacando
la autoría intelectual de Chávez. Políticos cercanos a
Lula informaron que éste le reclamó amargamente a Chávez
por no haberle adelantado los planes de Evo. Según uno
de los acompañantes de Lula, la excusa fué: “Hermano, te
juro que traté de comunicarme contigo desde La Habana,
pero no me cayó la llamada”. La mayoría de los analistas
afirman que ha concluído el padrinazgo de Planalto a la
revolución bolivariana. El asunto Chávez se convirtió en
issue de la campaña presidencial. Los adversarios más
radicales de Lula han desempolvado la doctrina de
seguridad del Centro Hemisférico de Estudios para la
Defensa, alegada por los generales cariocas para asumir
el poder en el último tercio del siglo XX. Los asesores
de Lula le advierten que la reelección depende, en
medida importante, de su deslinde con Chávez, quien
enfrenta un dilema: el paraguas de la primera potencia
latinoamericana o afirmarse como el líder con mayor
relieve en la izquierda latinoamericana, papel en el
cual Lula y Fidel son sus competidores. En la Cumbre
Unión Europea-Latinoamérica, su imagen fue eclipsada por
Evo, quien utilizó el avión que Chávez destinado a su
comitiva. El intento de una minicumbre contestataria, en
Viena, con abundantes petrodólares, fue un lánguido
espectáculo, del cual sólo se ocuparon las cámaras de la
televisión oficial venezolana. Pero en Roma y Londres el
teniente coronel se dio banquete con el jet set de las
causas tercermundistas.
LA INESPERADA CARTA DEL PAPA
El encuentro de Chávez con Benedicto XVI, era lo más
importante de su gira, pues deseaba dar a entender que
no existe confrontación con la Iglesia católica - Su
Santidad no ignoró la campaña de descrédito contra el
Cardenal Castillo Lara, el Arzobispo Baltasar Porras y
el antiguo Nuncio Monseñor André Dupuy - El Papa le
pidió respetar los derechos de los católicos en
Venezuela y le entregó una carta privada - Benedicto XVI
le expresó su preocupación por los derechos humanos, la
libertad de expresión, la convivencia pacífica y la
reforma de la educación.
Al llegar a Roma Chávez anunció que se entrevistaría con
Benedicto XVI para discutir sobre la pobreza. Ese
encuentro era lo más importante de la gira. Con vistas a
su proyecto de reelección en diciembre próximo, le
interesaba anunciar, desde El Vaticano, una nueva etapa
en las relaciones de dura confrontación con la Iglesia,
pues las encuestas la colocan como la institución que
goza de mayor credibilidad.
Sin embargo desestimó que Su Santidad no podía ignorar
la fea campaña de descrédito contra el Cardenal Castillo
Lara por emitir juicios críticos al régimen, y contra el
Arzobispo Baltazar Porras, quien ejerció con gran
valentía la Presidencia de la Conferencia Episcopal
durante varios años, sin guardar silencio ante las
agresiones de Chávez, defendiendo el derecho de la
Iglesia a orientar en los asuntos cívicos trascendentes.
El 11 de abril de 2002, cuando Chávez resolvió
entregarse a los militares en rebelión, le pidió a
Porras que lo acompañara, pues temía por su vida,
convirtiendo así al Arzobispo en testigo calificado del
comportamiento de Chávez, y sobre todo, de su oferta de
renunciar a la Presidencia si le permitían asilarse en
Cuba. Monseñor André Dupuy, quien se desempeñó como
Nuncio, estuvo a punto de ser declarado persona no grata,
por su solidaridad con la Iglesia venezolana y su
inocultable malestar frente al autoritarismo del régimen.
El Arzobispado de Caracas se mantuvo vacante durante dos
años pues Chávez pretende tener derecho a veto en la
designación de obispos. Las relaciones con la Santa Sede
llegaron a una situación de ruptura de hecho, pues no
había Embajador acreditado en Roma ni Nuncio designado
para Caracas.
Chávez entiende la importancia del voto católico. El
nuevo Arzobispo de Caracas, el Cardenal Urosa, y
Monseñor Giacinto Berlocco, el nuevo Nuncio, se han
mostrado dispuestos al diálogo con los poderes públicos.
Por ello, Chávez se imaginó llegada la oportunidad de
solicitar audiencia y tomarse una foto con el Papa, como
testimonio de reconciliación. La foto efectivamente la
logró, pero no la cobertura ni el impacto esperados. Fue
una audiencia privada de 30 minutos, desapercibida para
los medios italianos y reportada a Caracas por agencias
de prensa, conforme a la información suministrada en un
boletín leído por el vocero oficial del Vaticano. A
tenor del boletín, Benedicto XVI le pidió respetar los
derechos de los católicos en Venezuela y le entregó una
carta personal que resume sus preocupaciones pastorales
para el bien del país. La carta, según el corresponsal
de AFP es un gesto poco usual dentro del protocolo de la
Santa Sede, pues está reservado a entrevistas donde se
quiere dejar constancia pública de que existen, con el
personaje recibido, diferencias que no se han resuelto.
Entre las preocupaciones pastorales del Papa, comparte
la del visitante por la pobreza, pero agrega las propias
por los derechos humanos, la libertad de expresión, la
convivencia pacífica, el proyecto de reforma de la
educación y el derecho de los niños católicos a recibir
instrucción religiosa.
A los corresponsales llamó la atención uno de los
contenidos de la carta: la libertad de la Santa Sede
para nombrar Obispos. A la salida de San Pedro le
preguntaron a Chávez si su gobierno ha hecho presiones
para definir designaciones. Sorprendido, devolvió la
pregunta: ¿Libertad para nombrar obispos? Nadie va a
sustituir a la Iglesia para designar sus obispos. Según
el corresponsal, es la primera vez que se habla
públicamente en El Vaticano de tales presiones.
RECHAZADO EN LA COMISIÓN DE DD.HH. DE LA ONU
Resultó infructuosa la batalla que ordenó a sus
diplomáticos, para que Venezuela fuese admitida en el
Consejo de Derechos Humanos de Naciones Unidas - El
informe de la Comisión Interamericana de DD.HH. (CIDH),
es una larga lista de graves condenatorias al régimen.
En el se desnuda la paradoja venezolana de una
Constitución que se vende como modelo en materia de
derechos humanos y estos ni funcionan ni se respetan -
En el lujoso Hotel Savoy de Londres, mientras degustaban
caviar y champaña, hablaba de sus angustias por la
pobreza.
Otro contratiempo de mayo fue el fracaso en la ONU: No
admisión en el Consejo de Derechos Humanos. Infructuosa
la batalla que ordenó a sus diplomáticos. Como en El
Vaticano, no apreció lo desfavorable de la coyuntura. El
Informe Anual de la Comisión Interamericana de DD.HH.,
dedicó 26 cuartillas a Venezuela, suficientes para el
rechazo de lo que pretendió Chávez.
La lista de condenatorias graves es larga:
administración de justicia mediatizada al poder, más del
80% de los jueces son provisionales; en los tribunales
competentes para controlar actos del gobierno, los
jueces de carrera fueron removidos y sustituidos por
temporales; el 90% de los fiscales del ministerio
público son provisionales; el Fiscal General, ex
Vicepresidente de Chávez, nombra o rota a los fiscales
por consideraciones políticas, y los destituye cuando
toman decisiones que puedan disgustar al gobierno; uso
de la justicia militar para el enjuiciamiento de civiles
e impunidad frente a las ejecuciones extrajudiciales;
ineficacia del habeas corpus en las desapariciones
forzadas, suspensión y aplazamiento por razones
políticas de las audiencias judiciales, y radicación
arbitraria de los juicios. El Informe rechaza que el
Estado, en ejercicio del principio de soberanía, se
reserve ejecutar las decisiones de los órganos
internacionales de DD.HH.: llama la atención sobre la
discriminación de que son objeto las personas que hacen
público su disenso con el gobierno. Hay dura
condenatoria a la Lista Tascón, contentiva de las firmas
de quienes pidieron la revocatoria de Chávez en el 2004,
y fueron despedidos sin derecho a percibir beneficios
laborales, segregados a un apartheid, sin acceso a
servicios básicos y a programas de bienestar social. Es
severo el rechazo al hostigamiento e intimidación contra
defensores de los DD.HH. Este Informe, junto con los 5
anteriores desnuda la paradoja venezolana de una
Constitución que se vende como modelo en materia de
derechos humanos y estos ni funcionan ni se respetan.
¿Le preocupa a Chávez el Informe de la CIDH? Seguramente
no. Esos burócratas actúan como lacayos del imperio y el
imperio carece de autoridad moral para hablar sobre
derechos humanos, es la respuesta habitual cuando le
molestan las censuras de la Comisión. Donde hay cierta
preocupación es en la Cancillería, no por el informe
sino por el revés en la ONU. ¿Por qué en el Consejo de
DD.HH. admiten a Cuba y no a Venezuela? Un diario
nacional afirma que Fidel quiso dar una lección: es él
quien maneja los hilos de una diplomacia eficiente. Si
fuese cierto, se explicaría que el Presidente haya
viajado a Argel, donde, entre otras actividades, firma
con Bouteflika un acuerdo sobre intercambio de
instituciones diplomáticas. La diplomacia del petróleo
tendría en el Magreb una mejor escuela que La Habana,
especialmente en Libia, donde remata la gira. La
cuestión está en que los viejos y sabios lideres
norafricanos regresan del socialismo revolucionario y
del cliché antimperialista. Chávez, en cambio, piensa
que dejaron un vacío y él está dispuesto a llenarlo.
Idea apoyada en Londres por sus invitados a una comida
en el Savoy, mientras degustaban champaña y caviar y él
los acompañaba reiterando sus angustias por la pobreza.
|