¿Contención
a Chávez?
Chávez y Bush ocuparon los espacios
noticiosos durante varios días. Los medios del
continente y algunos europeos dieron amplia difusión a
las respectivas agendas. Hay análisis para todos los
gustos. Ambos coincidieron en declararse complacidos por
haber logrado los objetivos propuestos. Chávez terminó
en Haití, afirmando que le había “metido medio chuzo” a
la gira de Bush. Este concluyó en México, proclamando
una nueva etapa en las relaciones con América Latina.
Nos interesan los efectos sobre la situación venezolana.
El primero fue publicitado: EEUU y Brasil sellaron un
acuerdo para desarrollar etanol, un combustible
alternativo del petróleo. El segundo, la “contención a
Chávez”, está por verse. Aun cuando el nombre del
comandante venezolano fue ignorado en los discursos y
declaraciones de Bush, los medios brasileños aseguraron
que la “contención” sería materia de diálogo. El
inquilino de la Casa Blanca había expresado su
preocupación “por la disminución en Venezuela, de las
instituciones democráticas”. La señora Rice, quien
acompañó a su jefe, había anunciado en la Cámara de
Representantes, que Washington estudiaba cómo canalizar
su ayuda a la democracia en Venezuela. Según Negroponte,
el número 2 del Departamento de Estado, Chávez es más
peligroso que Fidel Castro, “porque conquista con dinero
lo que el cubano conquistaba con ideología”. Bush fue
precedido, en Brasil, por el subsecretario de asuntos
políticos, Burns, y el adjunto para asuntos
hemisféricos, Shannon. Admitieron que hubo intercambios
de ideas sobre Venezuela. En la entrevista telefónica
Fidel-Chávez, trasmitida por Aló, Presidente, el
tema fue abordado. “Nos estamos preparando para darle la
bienvenida”. Castro estuvo siempre presente en la
oratoria de Chávez y altos funcionarios de la Isla en
los acuerdos y convenios suscritos en los países
visitados.
En Jamaica, Chávez dijo que promover
el etanol es usar las tierras fértiles y el agua
disponibles, no para producir alimentos con destino a la
gente, sino para los vehículos de los ricos. Al día
siguiente, Lula afirmó, en respuesta tácita, que Brasil
es un país soberano que da una contribución relevante al
cambio de la matriz energética mundial y se
presenta ante el mundo como un socio verdaderamente
democrático. Los medios cariocas y las agencias
internacionales coincidieron en que es una respuesta a
Chávez sobre el etanol. En la frase remarcada puede
estar la clave del diálogo entre los gobernantes del
imperio del norte y la potencia del sur. Lula fue
confirmado como el interlocutor privilegiado de EEUU en
Latinoamérica. Si la “contención a Chávez”
fue un punto en el diálogo de Sao Paulo, evidente que
también lo fue en los encuentros con Uribe y Calderón.
Chávez juega con las cartas sobre la mesa. El petróleo
es su espada y su escudo. En Buenos Aires, aparte de las
ofensas personales a Bush, lo que ganó titulares fue el
anuncio del recorte gradual de suministro a EEUU. En la
entrevista a un canal de televisión, desenvainó la
espada e hizo referencia al broquel que supuestamente
lo protege. Los excesos verbales a lo largo de la
contragira provocaron aplausos, pero también
interrogantes.
PDVSA CONFRONTA PROBLEMAS DE CAJA
Según Chávez, el presidente
norteamericano ha dado luz verde a la CIA para que lo
asesine. Advirtió que si el imperio lo hace, arderán los
campos petroleros, elevando los precios del crudo a
niveles tan altos que se derrumbará la economía
capitalista. Interpretar su retórica es tarea
complicada, pues seguidamente agregó que el crecimiento
económico venezolano será el más alto del mundo, porque
abastecerá de energía a Suramérica, China e India. Los
analistas tienen que enfrentar, además, la cortina de
las declaraciones y estadísticas oficiales, teñidas
fuertemente de propaganda, incoherencia y
contradicciones. La industria petrolera la maneja
directamente Chávez, a través de un hombre de su
confianza que, paradójicamente, ejerce la presidencia de
PDVSA y es titular del Ministerio de Energía y Minas,
cuya función legal es orientar las políticas de la
petrolera y controlar su gestión. Tras el telón que
protege la realidad se traslucen signos que impone el
ropaje seudo legal de la revolución. Los Ministros
presentaron a la Asamblea Nacional sus memorias y
cuentas y el Banco Central su informe sobre el 2006.
Conforme a las fuentes oficiales, el
gasto público ordinario se ubicó en $ 53.000 millones,
en tanto los ingresos ordinarios alcanzaron $ 51.000
millones. El déficit fiscal representa 4% del PIB. El
precio promedio del petróleo exportado durante 2006, fue
de $ 55.92 por barril. ¿Cuánto petróleo se exportó? Las
cifras del Ministro no concuerdan con las de la OPEP y
de la Agencia Internacional de Energía, cuyos informes
estiman la producción actual en dos millones trescientos
mil barriles. En lo que va del año 2007, el precio
promedio del barril se situó en $ 48,68. Las ventas
petroleras proporcionan al Estado cerca del 90% de las
divisas de exportación. Las autoridades de PDVSA
calculan que por cada dólar que baje el precio del
barril, los ingresos anuales por venta de crudo
disminuyen en $ 1.000 millones. De mantenerse los
precios actuales, Venezuela dejará de percibir $ 7.760
millones. Escenario bonancible, de no ser por el
indetenible incremento del gasto, la decisión de reducir
impuestos internos y las cifras de cooperación
internacional que el Presidente compromete sin medida.
Según las memorias ministeriales y los anuncios de
Chávez este año, la suma de erogaciones, convenios y
promesas es superior a $ 30.000 millones. El gasto
social de PDVSA en 2006 superó los $ 10.000 millones y
ahora tiene que enfrentar la compra de acciones de CANTV
y Electricidad de Caracas.
Parece que las cuentas no cuadran.
Ningún problema para que PDVSA obtenga préstamos de la
banca nacional y europea, como los está solicitando,
“para flujo de caja”. Problemas relativos está
confrontando en la oferta de pagar con petróleo las
indemnizaciones a las trasnacionales que debieron migrar
de los convenios operativos. La mayoría parece dispuesta
a aceptar. El asunto de fondo es que comienza la venta a
futuro ($ 3.500 millones a Japón). Lo hizo México en
1994, cuando estalló la celebre crisis de la deuda.
Analistas opinan que es forma bastante cara de financiar
deudas, pues obliga a entregar el crudo a futuro con
altos descuentos en el precio. Aparte de constituir un
mensaje muy grave sobre la realidad que podría estar
escondiendo el manejo que Chávez hace del petróleo,
instrumento que según él, le ha permitido convertirse en
adalid de un mundo nuevo, donde tengan prioridad los
valores de la solidaridad y el humanismo.
CHAVEZ NO PERMITE VISITA DE LA
CIDH
Durante tres años la Comisión
Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), ha intentado
infructuosamente una visita a Venezuela que le permita
cumplir funciones que le son propias. Ante la renuencia
del régimen, fue planteado que no viniera la Comisión en
pleno, sino el brasileño Paulo Sergio Pinheiro, cuya
imparcialidad obviamente el régimen no podría
cuestionar. En la audiencia donde el representante de
Chávez condicionó la visita en términos inaceptables y
habló de la mala fe del organismo hemisférico, salió a
relucir la calificación de “eunucos intelectuales del
imperio” que Chávez dio a sus integrantes. El
desconcertado Pinheiro hizo un vaticinio: “Voy a
terminar mi mandato sin poder cumplir la función de
Comisionado”. Está en lo cierto. Las razones de Chávez
no admiten réplica. Venezuela es un país soberano y no
tolera intromisiones foráneas en asuntos internos.
La CIDH, edulcoró su reclamo, en la
línea de “allanar caminos hacia un intercambio
constructivo con el estado venezolano”, pero dejando
constancia de que observa un deterioro paulatino del
estado de derecho. Le preocupan las denuncias sobre
falta de independencia de los poderes públicos, el grado
extremo de polarización social, el ambiente hostil al
disenso político y a la actuación de las ONG
independientes. La Comisión mantiene dudas sobre la
imparcialidad e independencia del poder judicial, en
razón de las características que han tenido los llamados
“concursos de oposición”. Respecto a la libertad de
expresión “continúa siendo una de las materias de
especial preocupación”. Sin mencionar expresamente el
caso de RCTV, deja claro que está en juego la
libertad de expresión, que en el uso del espectro
radioeléctrico los procedimientos deben evitar la
impresión de políticas discriminatorias por la línea
editorial del medio de comunicación.
El reciente informe anual de
Washington sobre derechos humanos en el mundo, afirma
que en Venezuela se registran desapariciones, torturas y
abusos de detenidos, allanamientos ilegales de
residencias privadas, intimidación y ataques a los
medios independientes. La respuesta fue contundente: son
calumnias del imperio, que carece de autoridad moral
para hablar de derechos humanos. En los escasos medios
donde aún se ejerce periodismo crítico, preguntaron si
podían calificarse como calumnias las medidas contra el
diario Tal Cual y RCTV. Se le respondió
que el vespertino apenas había sido objeto de una multa
y que RCTV es golpista, enemiga del pueblo, pero
que en cumplimiento de la orden presidencial habría
respeto escrupuloso de la legalidad.
A RCTV, como antes con Tal
Cual y el humorista Laureano Márquez, le ha sido
impuesta una multa multimillonaria: leyes de la
revolución aplicadas por jueces de la revolución a los
enemigos del pueblo. La Fiscalía intentará una acción
penal contra la televisora. Las hordas chavistas
realizan manifestaciones callejeras pidiendo el cierre
del canal “por enemigo del pueblo”. Rosales, el
contendor de Chávez el 3D, intenta organizar un
movimiento de oposición. La Asamblea Nacional pide que
se le enjuicie y la Fiscalía de inmediato atiende la
petición. Todo dentro de la “legalidad revolucionaria”.
¿La dictadura postmoderna de que habló Fukuyama?