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Mayo 30, 2007
El Cierre de
Radio Caracas Televisión
El cierre de RCTV fue
anunciado por Chávez con cinco meses de anticipación.
El 28 de diciembre, uniformado de comandante
paracaidista, en un acto de naturaleza militar, informó
que el canal desaparecería del espacio radioeléctrico:
“Ya tengo redactada la medida, no se tolerarán medios
golpistas que atenten contra la revolución…ningún medio
de comunicación puede estar contra el pueblo”. El
viernes 18 de mayo reconoció que se había producido una
batalla mundial contra la suspensión del canal, “pero la
única forma en que la concesión no termine es que el
domingo 27 a la medianoche Hugo Chávez no sea Presidente
de Venezuela”. En el momento exacto, señalado por
Chávez, en la medianoche del domingo 27, desapareció
RCTV en la pantalla del Canal 2, que le había sido
asignado 53 años atrás. En los días previos las
televisoras comerciales tuvieron que trasmitir, en
cumplimiento de la Ley Resorte, las mismas cuñas que
trasmitían las del gobierno justificando la medida.
La batalla mundial contra el cierre
de RCTV, a que hizo referencia Chávez, involucró
a la OEA, la Sociedad Interamericana de Prensa, la
Asociación Internacional de Radiodifusión, Reporteros
sin Frontera, el Instituto Internacional de Prensa, el
Parlamento Europeo, el Senado de Estados Unidos,
parlamentos latinoamericanos, medios de comunicación de
buena parte del planeta, organizaciones que se ocupan de
los derechos humanos y la libertad de expresión, a
personalidades políticas de las más variadas latitudes,
e incluso a importantes aliados estratégicos, como
Brasil y Argentina, cuyos gobiernos impidieron un
pronunciamiento de apoyo solicitado a MERCOSUR por el
canciller venezolano. El Presidente Lula, el martes 29,
se negó a comentar la decisión pero envió un mensaje
implícito: “La democracia permite que los medios digan
lo que mejor les parece, en el momento que mejor le
parece, y ser juzgados por el único juez competente: los
oyentes, los telespectadores y los lectores”.
Chávez hizo referencia a la otra
batalla, la de carácter nacional. “Está en marcha –dijo
el 29- un proceso de desestabilización, y quiero
advertir a Globovisión que mida sus pasos, se le
aplicará la misma medicina que a RCTV si continúa
incitando la violencia”. Globovisión, un canal de
noticias, es la única televisora que se atreve a
reportar las manifestaciones de estudiantes que se
adueñaron de las calles protestando el cierre de RCTV
y reclamando libertad. Agregó que la advertencia la
dirigía también a las radios y medios escritos que
“tergiversan la información”. Horas después el Ministro
del Interior anunció la detención de centenares de
estudiantes que manifestaban y dijo haber instruido a
las fuerzas policiales y militares para que impidieran
perturbaciones callejeras. Antonio Pasquali, antiguo
funcionario de UNESCO, y figura emblemática de la TV de
servicio público, denunció que la emisora colocada en el
Canal 2 es otro canal al servicio de Chávez. “Lo que hay
es una transición a la dictadura abierta y dura”.
PAISAJE
MEDIÁTICO MONOCOLOR
Las encuestas coinciden en que un
80% de los venezolanos está en desacuerdo con el cierre
y los analistas en que se trata de un desafío de Chávez
a la opinión pública, con un costo político muy alto.
Venezuela y el cierre de RCTV fue noticia
destacada en los principales diarios de Europa. La
presidencia de la Unión Europea emitió una declaración
haciendo constar preocupación por el caso de RCTV,
y los medios más importantes de Europa coincidieron en
censurar la medida, En Latinoamérica el único diario que
aplaudió la medida fue Granma, el órgano del
Partido Comunista cubano, que saludó como un acierto de
Chávez la suspensión de la licencia para hacer uso de
una frecuencia que ahora será del Estado, y estará por
tanto al servicio del pueblo.
Antes de sacar del aire a RCTV
Chávez se dedicó durante varios días, a largas peroratas
en cadenas nacionales de televisión. A veces lo hizo
para que las pantallas de RCTV no pudieran
mostrar en vivo las manifestaciones callejeras de
protesta o las declaraciones condenatorias de
instituciones y figuras relevantes del país o del
exterior. En conjunto, fue lo equivalente a un discurso
de 40 horas. De la hojarasca verbal es indispensable
extraer lo que consideramos esencial “No se olviden
–insistió- que Hugo Chávez es un soldado al servicio de
la revolución” Afirmó que Marx y Lenín, inspirados en la
doctrina de Clausewitz enseñaron que los
revolucionarios deben tener muy claros los objetivos
estratégicos, asumiendo el riesgo de movimientos
tácticos audaces. “La batalla actual es por el poder
mediático”. Afirmó que la propiedad privada de los
grandes medios de comunicación es el obstáculo que
dificulta la profundización de la revolución. Los
medios de la oligarquía son el enemigo a enfrentar y
que en ejercicio del derecho del estado a negar la
concesión a un canal golpista, la revolución avanza
hacia el objetivo estratégico de asumir la hegemonía
mediática. “Estamos derrotando a la vieja ideología…muere
la hegemonía de la oligarquía y nace la hegemonía del
pueblo”. Chávez, inusualmente hizo uso de
apuntes para explicar las tesis de Gramsci, que le han
permitido –afirmó- encontrar el camino correcto en la
etapa actual de la revolución. Explicó que las clases
dominantes han tenido control del sistema educativo y
de los medios de comunicación, razón por la cual no
acaba de morir el antiguo sistema y no termina de nacer
el nuevo. Explicó que la hegemonía mediática conquistada
permitirá destruir la ideología venenosa del capitalismo
e imponer los valores éticos y culturales del socialismo
bolivariano. El Estado es dueño del espectro
radioeléctrico y ahora vamos a ejercer el derecho a
garantizar que el mensaje de los medios corresponda a
los intereses del pueblo. Mi gobierno, dijo, ajustará su
agenda a la creación de un hombre nuevo, con nuevos
valores culturales, con nueva mentalidad.
El académico Marcelino Bisbal
dedicado a investigar la situación de los medios,
afirma que se ha creado un paisaje mediático
monocolor. El gobierno tiene 7 canales de
televisión y ha sometido los demás, salvo Globovisión,
a estricta autocensura. Tiene dos poderosos circuitos de
radio, financia miles de emisoras comunitarias,
patrocina los medios alternativos manejados por
activistas políticos (145 estaciones de radio y 18
televisoras locales), más de un centenar de páginas WEB.
“Los venezolanos no vamos a tener canales de información
que disientan del punto de vista y la opinión del
poder”. Manuel Rosales, candidato unitario de la
oposición en las pasadas elecciones, propuso convocar un
referendo consultivo para que el pueblo decida sobre la
concesión de RCTV.
UN
NUEVO ESCENARIO
Aparecen nuevos actores en el
escenario venezolano. Por primera vez, en ocho años, son
los estudiantes y los jóvenes quienes espontáneamente
toman las calles para protestar contra Chávez. En sus
manos aparece un arma nueva, los teléfonos móviles o
celulares. Son reprimidos por militares y policías, con
saldo de heridos y detenciones. Fuentes oficiales
reconocieron que el martes 29 se produjeron 97 focos de
protesta. Los líderes de los grupos se entrecruzan
mensajes de texto para ubicar los pelotones policiales y
eludirlos. La magnitud de las manifestaciones en la Gran
Caracas la dio el gobierno: 182 jóvenes detenidos. Son
también nuevos actores las estrellas de los programas de
distracción, los que encarnan personajes cuya actuación
en la pantalla comunica emocionalmente con millones de
televidentes cuya pasión son las telenovelas. Sus
lágrimas de despedida el domingo 27 y su desaparición en
las telenovelas de mayor audiencia han impactado a los
sectores populares, cuya única distracción eran las
telenovelas, los programas de humor o concursos, estilo
¿Quién quiere ser millonario?, que colocaba el rating
de audiencia de RCTV en 90%. Los mensajes de los
artistas-ídolos han reivindicado el valor concreto de
los derechos humanos. “Libertad” deja de ser una
cuestión abstracta, para convertirse en necesidad
cuotidiana. ¿Por qué me van a quitar la libertad de ver
mi telenovela favorita? ¿Por qué me van a quitar la
libertad de ir a un canal de televisión para denunciar
los problemas de mi barrio? ¿Por qué me van a quitar el
derecho a manifestar pacíficamente? Los periodistas
preguntan ¿Qué sentido tiene la profesión si para
trabajar tenemos que hacernos chavistas? Para el
venezolano de a pie “libertad” ingresa a la agenda de
sus necesidades materiales.
Entre los nuevos actores
destaca un personaje: Marcel Granier, el director de
RCTV, quien ha enfrentado a Chávez con valentía e
inteligencia. Al producirse la amenaza de cierre
declaró que era un acto de amedrentamiento pero la
televisora no cambiaría la línea editorial. Empresarios
que han adquirido multimillonarias fortunas en los
últimos años le enviaron señales de disposición a
comprar la televisora. “RCTV no está en venta”,
fue la respuesta. Granier ejerció todos los recursos
previstos en las leyes venezolanas para defender el
derecho a la concesión. Sus solicitudes le han sido
negadas. 48 horas antes del cierre una sorpresiva
actuación del Tribunal Supremo de Justicia autorizó al
gobierno para apropiarse de las antenas y equipos de
RCTV a los fines de asegurar las operaciones del
nuevo canal oficial, TVes.
En la noche del 28 leyó un mensaje.
No vendimos nuestra línea editorial.
Afirmó que RCTV es víctima de retaliación por
ejercer un periodismo independiente. Está al descubierto
el carácter autocrático de un gobierno que teme la
opinión, la inteligencia, la libertad y la crítica.
“Esta decisión está dictada por el miedo y sustentada en
el abuso de poder. El régimen vence pero no convence”.
Granier, apoyado por varias ONG, logró que la CIDH
intente una demanda ante el Tribunal competente del
sistema interamericano, que la admitió y seguramente
exigirá el cumplimiento de tratados que obligan a
Venezuela en materia de libertad de información,
expresión y respeto a la propiedad. Granier, revestido
de gran autoridad moral y con poderosa audiencia en la
sociedad anunció que se dispone a liderizar una cruzada
nacional e internacional en defensa de la libertad y los
derechos humanos. El país está expectante de Marcel
Granier.
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