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Septiembre 5, 2007
¿Fascismo O Neocomunismo?
El final de
Castro como líder del único sistema comunista instaurado
en América Latina concentra la atención en el
experimento que lleva adelante el teniente coronel
Chávez. La reforma constitucional que propone es tema
diario en los medios nacionales y llama la atención de
la gran prensa internacional. Los periódicos más
importantes de Occidente han considerado pertinente
opinar, y a través de los mismos, intelectuales y
académicos se interrogan acerca de si es fascista o
neocomunista el modelo que Chávez quiere consolidar. En
diciembre de 1998 fue electo Presidente para un periodo
de 5 años. Inmediatamente convocó una Constituyente que
disolvió el Congreso Nacional y elaboró una nueva
Constitución. El periodo presidencial fue alargado a
seis años, autorizando la reelección “por una sola vez”.
En julio de 2000 se hizo elegir para el nuevo lapso de 6
años, previa sentencia del Tribunal Supremo, de que la
elección lo era para un primer periodo. En diciembre
último se hizo elegir para el segundo periodo y tomó
posesión el 10 de enero de este año.
Cuando
apenas han transcurrido 7 meses, el pasado 15 de agosto
presentó su proyecto de reforma constitucional. Los
reporteros parlamentarios dejaron constancia de que en
su discurso de seis horas, ofrecido como exposición de
motivos, apenas dedicó unos cortos minutos a la
proposición de alargar el periodo a 7 años y establecer
la reelección indefinida. Los miembros de la Asamblea
Nacional se pusieron de pie para aplaudir largamente la
propuesta. De igual forma lo hicieron los miembros del
Tribunal Supremo, el alto mando militar, el Fiscal
General y demás funcionarios de Estado que asistían como
invitados. Chávez afirmó que los 33 artículos
presentados constituyen “la estructura para otra etapa
en el proceso de construcción del socialismo” y pidió
fuesen aprobados en bloque, “no sacrificar el alma de la
propuesta por la técnica legislativa”. Chávez recomendó
que el referendo aprobatorio de la reforma se efectuara
en diciembre. La Asamblea Nacional (AN), en primera
discusión, aprobó por unanimidad el proyecto y Cilia
Flores, la esposa del canciller, quien preside la
Asamblea, expresó que “los 33 artículos están
relacionados entre sí, por lo cual el debate y la
aprobación en referendo debe ser en bloque”. Chávez
exhortó al Consejo Nacional Electoral (CNE) a realizarlo
el 9 de diciembre. Las autoridades del CNE se
entrevistaron con la directiva de la Asamblea para
informar que estaban “activados los mecanismos para
someter a referendo la reforma dentro de los 30 días
siguientes a su sanción”. Una de las dudas que generó la
propuesta de Chávez era si se alargaría a 7 años el
periodo de 6 actualmente vigente. La incertidumbre la
despejó la Presidenta del Tribunal Supremo: “Si la AN
aprueba la propuesta del primer mandatario, los cambios
empezarían a surtir efecto en ese momento”. Por tanto el
actual mandato llegaría hasta el 2014. Agregó que las
nulidades que pudieran intentarse contra la reforma,
solo procederían después del referendo. La voluntad de
reelección permanente no constituye novedad. Desde hace
años viene anunciando que se propone presidir el
bicentario de Carabobo (2021), y en reciente Aló
Presidente lo confirmó, agregando: “Después veremos,
depende de mi propia decisión y de la voluntad del
pueblo soberano”.
COMUNAS
Y MILICIAS SERÁN EL NUEVO PODER
La primera
objeción de los juristas es que por vía de reforma no se
pueden modificar la estructura y principios
fundamentales del texto vigente. Alegan que la mayoría
de las propuestas son incompatibles con los principios
fundamentales, según los cuales el gobierno de la
República será siempre democrático, electivo,
descentralizado, alternativo, responsable, pluralista.
Chávez agrega un nuevo poder. “El pueblo es el
depositario de la soberanía y la ejerce directamente a
través del Poder Popular. Este no nace del sufragio ni
de elección alguna, sino de la condición de los grupos
humanos organizados como base de la población.” Tales
grupos serán las comunas y los consejos comunales,
obreros, campesinos y otros que señale la ley. Las
decisiones de la asamblea de ciudadanos tienen carácter
vinculante.
Se elimina
la transparencia, rendición de cuentas y responsabilidad
en el ejercicio de la función pública y se incorporan
las “misiones” como categorías de la administración, no
sujetas a la Constitución y a las leyes, sino a sistemas
excepcionales o experimentales reglamentados por el
Ejecutivo. (Las misiones están destinadas a los
servicios públicos de mayor demanda y dando fe a la
palabra presidencial, única referencia conocida,
consumen cerca de la mitad de los ingresos del Estado).
Las propuestas que afectan principios fundamentales que
forman parte de la tradición constitucional, no han
generado el escándalo que sería de esperar en una
sociedad democrática, pues la opinión, incluida la que
simpatiza con Chávez admite que su régimen es
autocrático. Los adversarios repudian esa
característica; buena parte de sus adherentes piensan
que el país requiere tal modalidad de gobierno. En la
misma línea, los oficialistas sostienen que la
reelección indefinida es válida siempre que constituya
la voluntad del pueblo, y que los derechos sociales son
de aplicación preferente frente a los derechos
políticos. Las propuestas que afectan aspectos concretos
de la vida cotidiana son los que encuentran mayor
resistencia. La propiedad privada se reconoce “sobre
bienes de uso y consumo”, y desaparece el derecho a
“disponer”, dejando sin base legal la sucesión. Los
bienes cuya expropiación se solicite pueden ser
ocupados, sin pago, previamente a la sentencia judicial.
No se permitirán actividades “que vulneren los métodos y
sistemas de producción social o colectiva”. Se
confiscarán los fundos agrícolas donde a juicio del
gobierno se cometan “delitos contra la seguridad y
defensa de la nación”. Desaparece la autonomía del Banco
Central y con ella su atribución exclusiva de preservar
el valor de la unidad monetaria. Sus funciones estarán
supeditadas a la política económica del gobierno “para
alcanzar los fines superiores del Estado Socialista”.
“Las reservas internacionales serán manejadas bajo la
administración y dirección del Presidente”, quien
“establecerá el nivel de las reservas necesarias para la
economía nacional, así como el monto de las reservas
excedentarias, las cuales se destinarán a los fondos que
disponga el Ejecutivo”.
La Fuerza
Armada se llamará Bolivariana, deja de ser institución
esencialmente profesional, sin militancia política, para
convertirse en cuerpo popular y antiimperialista. Con la
nueva redacción queda abierto el camino hacia la
transformación de la FAN en una corporación política, y
por tanto partidista. Sujetos los militares a
disciplina, obediencia y subordinación, su Comandante en
Jefe, el Presidente, queda facultado para ordenarles se
inscriban en el partido único. El Presidente se reserva
los ascensos en todos los grados. Se agrega un nuevo
componente, la Milicia Popular bolivariana, bajo el
comando directo del Presidente, que será una fuerza
guerrillera.
COMIENZA A NACER UN “DICTADORZINHO”
Los
analistas afirman que la prisa de Chávez en la reforma
tiene que ver con el deterioro económico-social, ya
inocultable, y la tendencia acelerada a descomponerse el
próximo año. Señalan como indicativos la caída en la
producción petrolera y de las reservas internacionales,
las fuertes presiones devaluacionistas, insostenibles en
los próximos meses, déficit fiscal significativo, y de
manera especial el deslizamiento, del crecimiento de la
economía en los últimos 4 años, a un periodo de
desaceleración que antecede al estancamiento, con la
circunstancia, de alta relevancia política, que este
cambio de signo de la economía golpea fuertemente a los
sectores populares, afectados por el costo creciente de
la canasta básica de alimentos, el desabastecimiento y
el menoscabo del salario. Según los expertos el
deterioro de la economía es irreversible y alcanzará
niveles agudos a corto plazo. Agregan que Chávez, quiere
la reforma antes de las elecciones de gobernadores y
alcaldes previstas para el 2008, en las cuales, parece
inevitable la explosión de los conflictos internos del
régimen.
El
aislamiento internacional explica también la prisa. Evo
Morales - y Daniel Ortega, son la excepción en el
marcaje de distancias que han venido realizando las
democracias occidentales. Las declaraciones de Lula
fueron impactantes: “No creo en la palabra
insustituible. Cuando un dirigente político comienza a
pensar que es imprescindible, comienza a nacer un
dictadorzinho”. La relación con Kirchner sufrió
un contratiempo con el caso del maletín de los $800.000.
El ya famoso Antonini, localizado en EE.UU, a
disposición del FBI y la DEA, requerido de extradición
por la justicia argentina, podría dar informaciones de
efectos nocivos para la señora K. En la reciente visita
a Colombia, propuso a Uribe un arreglo en el Golfo,
reingresar a la CAN y se ofreció como intermediario con
las FARC y el ELN. Quiere que Tirofijo, el
legendario jefe guerrillero, quien se identifica como
“bolivariano”, lo visite en Miraflores. Según El
Tiempo de Bogotá, Chávez quiere poner la paz de
Colombia a pasar por Caracas. “Detrás del caudillo
venezolano, yace una personalidad autoritaria,
mesiánica, con proyectos de perpetuación en el poder y
visiones de grandeza continental”.
La reforma,
opina la internacionalista Elsa Cardozo, impulsa de
forma autoritaria, un pacto de toda la sociedad con la
construcción de un estado socialista inspirado en las
peores experiencias de los socialismos reales: un Estado
omnipresente conducido por un presidente vitalicio que
concentra todos los poderes. Para el historiador Carrera
Damas, Chávez pretende sustituir la República por un
remedo caribeño de monarquía. Actualmente se está
conformando un vasto movimiento ciudadano, alimentado
por los valores culturales que Chávez no ha podido
destruir. Ese movimiento procura unidad, conducción,
estrategia y acciones conjuntas que puedan crear el
clima de rechazo a la reforma. Lo estimula la renovada
presencia de los estudiantes, quienes organizan su
propio Parlamento, con los líderes de Universidades de
todo el país. Repudian el talante autoritario de la
reforma y manifiestan “lucharemos en las calles por
todos los medios para defender la democracia”. Su grito
de batalla es: “Estudiantes, estudiantes, viva la
universidad, fuera la bota militar”.
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