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Febrero 29, 2008
Chávez Se
Confiesa Infiltrado
Chávez sufrió la derrota electoral
del 2 de Diciembre por haber concentrado sus esfuerzos
en mediar para la liberación de los secuestrados por las
FARC, descuidando la campaña por el referendo
aprobatorio de la reforma constitucional. Fue una de las
conclusiones de los análisis que aparecieron en medios
escritos y digitales oficialistas. La liberación de
Clara Rojas y Consuelo González fue opacada ante la
opinión internacional por el hábil manejo que hizo
Bogotá de las imprudentes y belicosas declaraciones de
Chávez, especialmente las que exigían reconocimiento de
la narco-guerrilla como fuerza insurgente, con un
proyecto político respetable. Los ojos del mundo
volvieron su mirada hacia el gobernante venezolano
cuando éste informó al Ministro francés de Relaciones
Exteriores, de visita en Caracas, a principios de
febrero, que las FARC liberarían a cuatro ex
legisladores secuestrados. Los familiares se trasladaron
a Caracas y se les pidió esperar confiados en la
liberación. Con libreto de película de suspenso, se
fueron haciendo, durante varios días, anuncios que
concentraron en Caracas a numerosos corresponsales de
prensa para estar presentes a la llegada de los rehenes,
traídos como en ocasión anterior, por el ministro
Rodríguez Chacín –quien dio tratamiento de camarada al
jefe del grupo guerrillero que los entregó- y por la
senadora Piedad Córdoba. En cadena nacional de radio y
televisión, -muy breve por sufrir una amibiasis, según
después explicó- el Presidente confraternizó con los ex
parlamentarios y sus familiares. Las FARC emitieron un
documento, haciendo constar que el proceso de libertad
se debe a los esfuerzos del presidente Chávez. De nuevo,
el líder de la revolución convertido en protagonista de
un evento aplaudido por todos a quienes angustia la
violencia en Colombia.
Fue noticia de primera página,
compartida con el asalto al Palacio Arzobispal, por una
horda de chavistas, que penetraron violentamente en las
oficinas donde despacha el Cardenal Urosa, y frente a
las cámaras de televisión, la lidereza del grupo, Lina
Ron, acompañada de tres diputados y representantes de
numerosos grupos revolucionarios, declaró que los
objetivos actuales de la revolución son la Iglesia, las
organizaciones empresariales y Globovisión, la
televisora de noticias que mantiene una línea editorial
crítica. Los manifestantes rindieron homenaje a Héctor
Serrano, quien falleció en la madrugada del domingo 24
mientras colocaba un explosivo en la sede de Fedecämaras,
la asociación nacional de los empresarios. Serrano
portaba credenciales de funcionario policial, y la
señora Ron pidió que se le considerara como un mártir,
“porque murió luchando contra el imperio”. Como noticia
de primera página compitió también una manifestación de
grupos chavistas frente a Globovisión, donde
hicieron público un manifiesto de acusación a la
televisora y a los medios privados de ser “instrumentos
del aparato ideológico del capitalismo”. Chávez,
sorpresivamente, intervino en La Hojilla, el espacio
televisivo emblemático de la revolución, afirmando que
sospechaba la infiltración por la CIA de grupos
chavistas, pues no se explica que mientras
“nosotros conducimos una operación internacional de alto
impacto” grupos anárquicos distraigan la opinión con
actividades y consignas fuera de lugar. La infiltración
de la CIA en el disco duro de la revolución bolivariana
es el nuevo problema de Chávez.
GASTO PÚBLICO INSOSTENIBLE
Confronta otros problemas. Tienen que
ver con las materias que han sido objeto de su intensa
campaña durante las últimas semanas, para destacar
realizaciones y anunciar planes en los aspectos que
constituyen reclamo perentorio de los venezolanos,
indistintamente de su ubicación política: la
inseguridad, el desabastecimiento y el costo creciente
de los alimentos. También tienen que ver con el
petróleo. El conflicto con Exxon-Mobil y las
indemnizaciones a las otras trasnacionales, obligadas a
migrar al esquema de compañías mixtas, encuentra a PDVSA
con problemas en su flujo de caja. Negocia pagar con
petróleo, y su deuda pasó a $16.000 millones, en el
momento en que el precio de los crudos alcanza récord
histórico. Para continuar sufragando el gasto social que
le exige Chávez, tiene que seguir endeudándose, en
parte, mediante emisión de bonos que los bancos y las
empresas compran en bolívares y venden en el exterior
para adquirir divisas. Según las cifras del Banco
Central, en 2007 se disparó la salida de capitales a
$19.OOO millones, a pesar del control de cambios. Según
Maza Zavala, quien fue director del Banco durante los
últimos 14 años, considerado un experto de alta
calificación e inmune a la diatriba oficial, por su
permanente identificación con la izquierda, el
crecimiento del gasto público es
insostenible. “Al comienzo del mandato de Chávez
–afirma-, era de $ 15.000 millones anuales, ahora es de
$80.000 millones. Venezuela produce unos 2.500.000
barriles diarios. Deducido el consumo interno y los
suministros a Cuba y otros países, mediante convenios de
trueque; como máximo, podremos exportar 1.700.000
barriles, casi nuestra única fuente de divisas. En
importaciones, el año pasado se consumieron $ 50.000
millones, y la cifra será similar o superior este año.
Si añadimos el servicio de la deuda externa, aun con
precios altos no se podrán afrontar todos los pagos. El
gobierno recurrirá a las reservas internacionales. Las
operativas no llegan a $25.000 millones, que representan
seis meses de importaciones”.
Agrega Maza Zavala que los
altos precios del petróleo han permitido subsidiar a los
sectores populares, pero esto no significa crecimiento
económico sustentable, pues el llamado sector social de
la economía es ficticio, sin organización ni voluntad de
trabajo. “El aumento de los ingresos sociales no se ha
correspondido con un aumento de la producción, lo que
provoca la escasez aguda de alimentos y que tengamos la
inflación más alta de América Latina. Ahora hay más
pobres que antes. Los subsidios los mantienen en la
pobreza. Chávez da dádivas, pero no crea puestos
de trabajo. Prolifera la gente que vive del Estado sin
contribuir a la riqueza nacional. La gente se
acostumbra a vivir sin trabajar, confía en recibir
ingresos gratuitos, sin esfuerzo. Se ha creado la
mentalidad de que no hay que trabajar, porque todos
somos copropietarios del petróleo y el Estado tiene la
obligación de mantenernos”.
Con el petróleo también se vincula el
anuncio presidencial del nuevo impuesto a las ganancias
súbitas. Según el mandatario, se entenderá que existen,
siempre que el precio del barril de petróleo supere los
80 dólares. Los analistas se preguntan si ese anuncio
será estimulante para las trasnacionales que se quedan
como socios, tomando en consideración la magnitud de
inversiones que deben hacer para transformar los crudos
pesados y extrapesados de las reservas venezolanas, en
productos competitivos en el mercado mundial. A ello se
agrega el efecto de la controversia con Exxon-Mobil.
¿GUERRA
CIVIL EN EL FUTURO?
Chávez sorprendió con la información
de que corrientes anárquicas al interior de la
revolución le hacen el juego a la actividad de los
infiltrados. Lo hizo en un contacto telefónico con
VTV, el canal oficial, para orientar al movimiento
político que lo apoya, desconcertado por la rebelión de
sus más fieles seguidores, como el diputado Tascón,
quien declaró que la corrupción está dañando el proceso
y que los funcionarios más corruptos están en el entorno
presidencial, en clara alusión a poderosos Ministros.
Otro diputado, Ulises Daal, afirmó que entre sus colegas
“existe malestar general”, porque no se permite debatir
y las decisiones se imponen porque supuestamente emanan
del líder. Chávez reiteró el calificativo de
“anarquistas” a los grupos que empañaron la recepción de
los rehenes colombianos. “Hay grupos –dijo- que
desconocen el tema del poder, o del anti poder y
plantean, que todo debe ser horizontal, que no debe
haber jefatura”. Reconoció que se trata de una situación
que se ha venido presentando en los últimos meses,
alentada por los resultados del 2 de diciembre. “Soy un
militar, formado en los principios de la obediencia, la
subordinación, la disciplina y la unidad de mando como
indispensables para el empleo útil de una
organización”. Dijo ser defensor de la libertad de
opinión, de la autocrítica, “siempre que sean opiniones
y críticas dentro del orden disciplinario”. Afirmó que
la vida de la revolución es la unidad en torno a su
liderazgo. “Me propongo hacer una guerra interna contra
la indisciplina en el partido de la revolución, cuya
presidencia me han confiado”. El comandante hizo
referencia al “chavismo sin Chávez”, auspiciado –según
él- por la oligarquía y el imperialismo. “Es una tesis
anarquista que amenaza la revolución”.
Sobre asuntos internacionales anunció
que está promoviendo, en beneficio de Colombia, un
proyecto similar al de Contadora, que en la década del
70 promovió la paz en Centro América, sin injerencia de
EEUU. Formuló, en tono moderado, nuevas críticas a
Uribe. Manifestó estar dispuesto a seguir colaborando en
el canje humanitario. “No pretendo ser indispensable,
pero las FARC no creen en más nadie. Si Uribe se empeña
en excluirme de la mediación, colaboraré desde afuera,
si las FARC están de acuerdo en que estemos afuera”. A
preguntas de los periodistas sobre su actividad
internacional, en lo inmediato, fue elusivo. “En
laboratorios de la guerra sucia, de la guerra mediática
del imperialismo, juegan a una explosión social en
Venezuela, cuyas posibilidades son mínimas, pero debo
dedicarme por entero a la política interna”..
En Aló Presidente, llamó a sus
partidarios a copar todos los cargos que se elegirán en
noviembre próximo. “La oposición venezolana va este año
a echar el resto, con dinero del imperio. Tenemos que
derrotarlos. Lo que pase este año, definirá el próximo.
De nuestra victoria electoral depende que sigamos en paz
o que tengamos que tomar los fusiles para defender la
revolución”. Los partidos y movimientos sociales que
disienten coinciden en que 2008 definirá el futuro.
Avanzan con éxito en un acuerdo para la postulación de
candidatos de unidad en gobernaciones y alcaldías. El
propio Chávez ha reconocido que ve en peligro varias de
las más importantes. Ello ocurrirá si hay
elecciones medianamente pulcras. Si Chávez habla en
serio –en ocasiones lo hace- a Venezuela le esperaría
una guerra civil.
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