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Marzo 13, 2008
Chávez En Conflicto Ajeno
El conflicto fronterizo
Colombia-Ecuador, la reunión del Consejo de la OEA y la
Cumbre del Grupo de Río fueron acontecimientos que le
permitieron a Chávez llamar la atención sobre el papel
que desempeña en el escenario internacional. El anuncio
de Uribe sobre la muerte de Raúl Reyes, lo respondió de
inmediato, advirtiendo a Colombia que sería causa de
guerra una incursión militar en territorio venezolano,
persiguiendo miembros de las FARC. En Aló Presidente,
ordenó el “cierre” de la Embajada en Bogotá, la
movilización de 10 batallones de blindados a la frontera
y el apresto de los caza bombarderos Sukoy comprados a
Rusia. Acusó a Uribe de “criminal, paramilitar,
narcotraficante, mafioso, mentiroso”. Consideró que
Reyes había sido víctima de un “asesinato cobarde”, y le
rindió un minuto de silencio. “Esto puede ser el
comienzo de una guerra en Sur América. La
oligarquía que Uribe representa ha convertido a Colombia
en un estado terrorista. Pongo a Venezuela en
alerta y le he dicho al Presidente Correa que cuente con
nosotros, para lo que sea”. Expulsó a la representación
diplomática de Colombia y advirtió que las empresas
colombianas que operan en Venezuela podían ser
nacionalizadas. Los medios de casi todo el planeta que
cubrieron la Cumbre de Río le prestaron más atención al
abrazo de Chávez con Uribe, que al de éste con su
homólogo ecuatoriano. Como era de esperar, de Santo
Domingo viajó a La Habana, para entrevistarse con Fidel
y Raúl Castro. Granma lo saludó como el gran
estadista que había derrotado a Bush en uno de los
episodios más peligrosos de la política guerrerista de
Washington, y el diario oficialista Vea afirmó
que el jefe de la revolución había demostrado su
liderazgo continental, en defensa de la paz en Colombia.
La revista Semana, de Bogotá,
en un reportaje titulado ¿Por qué Chávez se metió en un
conflicto ajeno?, recoge la hipótesis de que la
operación contra Raúl Reyes y el campamento guerrillero
apuntaba en realidad contra Chávez. “No era la primera
vez en localizar a Reyes, y aunque su cabeza era un
trofeo suficientemente importante, lo que se ejecutó
debe estar en la planificación de una estrategia mayor,
cuyos resultados, de ser positivos, prometían ser tan
buenos que valía la pena correr con algunos costos”.
Agrega que el carácter mercurial de Chávez se había
constituido en una variable predecible. La hipótesis es
compartida en Venezuela por Aporrea.org, sitio web
oficioso de la revolución: “El Comandante cayó en el
anzuelo, la carnada fue la muerte de Raúl Reyes, la caña
de pescar Correa y el pescador el gobierno de EE.UU. La
conspiración tenía por objetivo pescar a Chávez y lo
lograron”. En el diario El Nacional de Caracas,
uno de sus analistas escribió: “El gobierno colombiano
decidió crear una crisis para desplegar en todo su
esplendor el papel de Chávez en los distintos escenarios
domésticos de los países vecinos”. Analistas de ambos
países coinciden en que la amenaza, por parte de Uribe,
de interponer una denuncia ante la Corte Penal
Internacional contra Chávez, por colaborar con el
terrorismo, y la de elevar el Caso Chávez a la
consideración del Consejo de Seguridad, tenían el
propósito de que el Presidente venezolano no desestimara
el contenido de los cuatro computadores personales de
Reyes, que en la medida que son descifrados evidencian
la relación Chávez-Farc. .
COMPUTADORAS EXPLOSIVAS
Las relaciones Venezuela-Colombia
tienden a normalizarse. El embajador colombiano Marín
Valencia, de regreso a Caracas, declaró: “El conflicto
está totalmente terminado y me propongo impulsar el
intercambio comercial”. Chávez designará nuevo
Embajador, según fuentes de Cancillería, para bajar el
perfil político de las relaciones e impulsar el comercio
bilateral. Pero nadie ignora que en el trasfondo están
las computadoras de Reyes, la alianza Colombia-EE.UU.
(Plan Colombia) y la calificación de las Farc como
“fuerzas terroristas” por la potencia norteña y la Unión
Europea.
Según el Miami Herald, EEUU,
con base a los documentos encontrados en las
computadoras, ha lanzado una pesquisa preliminar que
pudiera terminar incluyendo a Venezuela en la lista de
naciones que apoyan el terrorismo, debido a los
estrechos nexos con la guerrilla colombiana. El diario
dice haber consultado un alto funcionario
estadounidense, quien declaró que están en proceso de
corroborar la veracidad, pero si se comprueba que la
información resulta cierta, “pondrá sobre la mesa la
pregunta de si Venezuela, dada la interacción de Chávez
con las Farc, es un estado que patrocina el terrorismo”.
En tal caso, Venezuela haría compañía en la lista a
Corea del Norte, Irán, Siria, Sudán y Cuba. El
Presidente Bush, en un discurso frente a la Cámara de
Comercio Hispana, tuvo expresiones delicadas contra
Chávez. No realizó mención expresa de las computadoras,
pero al referirse a la crisis que desencadenó el ataque
militar al campamento de las Farc, hizo públicas sus
sospechas sobre vinculaciones de Venezuela con las Farc.
“Hay dos opciones –dijo- aceptar la visión de los
terroristas y los demagogos que encabeza Chávez, o
apoyar a líderes democráticos”.
Ronald Noble, director de Interpol,
llegó a Bogotá, acompañado por cinco técnicos
internacionales, para examinar y certificar el contenido
de las computadoras, además de dos discos duros externos
y tres memorias USB que se hallaron en el campamento
donde resultó ultimado el jefe guerrillero. Declaró que
el trabajo requerirá de cuatro a seis semanas y que la
misión de Interpol es rescatar la información de los
computadores, reproducirla y entregarla a los gobiernos
que la soliciten.
El gobierno venezolano exigió que le
fuesen remitidas las computadoras, para examinar su
contenido y reiteró la disposición de continuar
colaborando en el intercambio de los secuestrados por
los guerrilleros en prisión. Comentaristas de radio y
televisión del régimen, han expresado sorpresa y
disgusto por la ausencia de Lula da Silva en la Cumbre
de Río y lo que parece ser una variable de la política
exterior de Brasil, luego de haber recibido información
de Bogotá sobre los hallazgos en las computadoras. El
canciller Amorín, en una comparecencia ante el Senado,
se mostró contrario a darle status de fuerza beligerante
a las Farc, como propuso Chávez. “Brasil no acepta la
idea de clasificar a las Farc como movimiento
insurgente, que les daría status en el derecho
internacional. No estamos de acuerdo”. Amorín expresó:
“No estoy a favor de iniciar un diálogo político con las
Farc. Creo que para eso sería necesario primero liberar
a todos los secuestrados”. Coincidió con la solemne
sesión del Parlamento Europeo exigiendo por unanimidad
la libertad inmediata de Ingrid Betancourt y .demás
retenidos por la guerrilla.
MALETÍN Y “BOLIBURGUESÍA”
Logros y desagrados tuvo la
mandataria argentina a su paso por Caracas, rumbo a la
Cumbre del Grupo de Río. En la afectuosa reunión con
Chávez suscribió acuerdos, entre otros, una empresa
mixta entre Pdvsa y la argentina Enarsa para extraer y
procesar crudo venezolano extrapesado, y otro, de
suministro de fuel oil para la generación de energía en
el país sureño. Tuvieron como invitada especial a la
senadora colombiana Piedad Córdoba y anticiparon lo que
sería posición coincidente en la Cumbre. Mientras se
desarrollaba el acto, la guardia presidencial impidió
violentamente a dos periodistas argentinos que cubrían
la visita de la señora Kirchner, que filmaran a
manifestantes que intentaba acercarse al Palacio
portando pancartas que exigían a Chávez cumplir
promesas. No fue el único disgusto. Grupos de oposición
colocaron maletines en postes y ventanas de algunas de
las calles por las cuales necesariamente tenía que
desplazarse en cumplimiento de la agenda. En los diarios
del día (jueves 8) se informaba de nuevas pruebas
presentadas en los tribunales norteamericanos, en el
juicio por el ya legendario maletín con $ 800.000,
decomisado en un aeropuerto de Buenos Aires, en agosto
pasado. Líderes opositores aparecían declarando en la
prensa del día que habían consignado en la Embajada
argentina, una carta para la Presidenta exigiéndole que
devolviera los $ 800.000.
El acuerdo con Enarsa fue motivo para
reactualizar el caso. El maletín viajó Caracas-Buenos
Aires en un avión alquilado por la empresa argentina. De
las averiguaciones aparece que fue Claudio Uberti,
hombre de confianza de la Casa Rosada, a quien
acompañaba Daniel Uzcátegui, hijo de un alto funcionario
de Pdvsa, quien autorizó el ingreso al avión del
venezolano-estadounidense Antonini Wilson, aparente
portador del maletín. En el juicio abierto en Miami,
Antonini aceptó colaborar con la justicia, y según
fuentes confiables, declaró que el dinero estaba
destinado a la campaña electoral de la señora K. Afirman
que desde Miraflores le pidieron a amigos de Antonini
que se trasladaran a Florida y lo convencieran de que
podía resultarle peligroso que implicaran a Chávez. Las
entrevistas fueron filmadas y grabadas, y con ese
material un fiscal norteamericano los acusó de actuar
como agentes extranjeros sin autorización legal. Parece
que las pruebas son tan contundentes que dos de los
enviados para convencer a Antonini han optado por
declararse culpables a cambio de beneficios procesales,
incluida libertad condicional. A estas alturas, la
fiscalía cuenta con pruebas documentales de peso para
demostrar que el dinero iba a la campaña de Cristina
Kirchner y que los acusados de “agentes extranjeros”
actuaban por instrucciones del alto gobierno de
Caracas. Se publicaron artículos y declaraciones de
expertos señalando que Enarsa carece de recursos
financieros y tecnológicos para explotar el lote
asignado en la Faja del Orinoco. Cobró actualidad el
tema de los “boliburgueses”, así llamados por
“bolivarianos“ y por ser afectos al bolívar, quienes hoy
ostentan impresionantes riquezas, siendo que pocos años
atrás no se les conocían bienes. Dos de los imputados
como “agentes extranjeros” son gente del entorno
gubernamental, cuyos abogados, al solicitar su libertad
provisional, alegaron que son multimillonarios, dueños
de la petroquímica Venoco, exportan armas y han comprado
lujosos inmuebles en Florida. Su último negocio fue
adquirir las gasolineras de Mobil en Venezuela, para lo
cual Venoco desembolsó entre 40 a 50 millones de
dólares.
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