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Mayo 14, 2008
Chávez
En Tono Pendenciero
Las computadoras de Raúl Reyes
ocuparon buena parte del último Aló Presidente.
Chávez anticipó el informe de Interpol sobre la
autenticidad de los documentos que contienen. Auguró que
el veredicto será: “no hubo manipulación”. Se trata
–dijo- de un contubernio EE.UU.-Colombia para un show
en que aparezca Venezuela apoyando el terrorismo, “la
excusa para eliminar a Chávez”. A medida que transcurrió
el programa arreció los calificativos contra Uribe.
Afirmó que su homólogo es capaz de provocar una guerra
con Venezuela para justificar la intervención de EE.UU.
Regresó al uso de insolentes epítetos contra Uribe:
ridículo, irresponsable, embustero, manipulador. Pidió a
los militares estar listos para enfrentar la eventual
guerra, realizar prácticas de lanzamiento de misiles y
ocuparse de que los tanques y el sistema ofensivo aéreo
estén operativos. Uribe no fue el único blanco del plomo
verbal. Expresiones escatológicas en referencia al Rey
de España, a quien recomendó abstenerse de participar en
la Cumbre de la Unión Europea-América Latina, “para
evitar incidentes”. Lenguaje soez para reprochar a la
canciller alemana, Ángela Merkel, la declaración de que
Chávez no representa la voz de América Latina. Merkel,
según él, es “de la misma derecha que apoyó a Adolfo
Hitler”.
En la reunión del Consejo Energético
de Naciones Suramericanas, dos días antes, fue el tema
de Bolivia lo que motivó su tono pendenciero. No estamos
dispuestos a tolerar que el imperio desestabilice o
fracture a Bolivia. Me acusan de injerencia en otros
países. Anticipo que habrá injerencia en Bolivia para
enfrentar las agresiones contra su presidente legítimo.
Venezuela no se quedará de brazos cruzados, estamos
dispuestos a todo. Comenzaría lo que el Che soñó: no
uno, sino varios Viet Nam en América Latina. “Si
convocan el referendo revocatorio contra Evo, Hugo
Chávez garantiza que lo ganaremos”. Agregó un
comentario sobre Ecuador para condenar el intento
“separatista” de Guayaquil. La agenda internacional
estuvo nutrida. Recibió a un enviado de Gaddafi, quien
le reiteró el apoyo de Libia. Suscribió acuerdos con
China, entre otros, la compra de 24 aviones K-8 de
multipropósito, un satélite y 7 radares para defensa
aérea. Anunció que están llegando los últimos Sukhoi-30
que completan la escuadrilla de 24 caza-bombarderos
comprados a Rusia. Viajó a Nicaragua para suscribir y
ofrecer financiamiento al acuerdo de la Cumbre Soberanía
y Seguridad Alimentaria. Autorizó la adquisición de 500
millones de dólares en bonos argentinos. Calificó de
“infamia” que la UNESCO lamente “el acaparamiento
progresivo del espacio mediático en Venezuela por parte
del gobierno”. Restó importancia al juicio a su gobierno
en la Corte Interamericana de Derechos Humanos por
agresiones a periodistas y camarógrafos de
Globovisión, con el argumento de que la Corte es
instrumento servil del imperialismo norteamericano.
Expresó que una demostración de la guerra mediática
contra la revolución es el estudio de The Economist
sobre riesgo país para inversión, según el cual
Venezuela ocupa la posición 144 entre 150, superando
sólo a Irak y países del África, como Zimbawe, con el
que disputa la mayor tasa de inflación mundial. El
diario caraqueño El Nacional opina que la
alharaca de Chávez es desazón porque la próxima salida
de escena de George W. Bush lo deja sin enemigo
paradigmático.
EL MUNDO EXTERNO REACCIONA
Bush, al instar a la aprobación del
TLC con Colombia, argumentó que el teniente coronel ha
convertido a Venezuela en santuario de las Farc y es
necesario contrarrestar su injerencia en ese país. Entre
los congresistas de EE.UU. circula un documento sobre
las sanciones aplicables a Venezuela, al establecerse la
evidencia de la cooperación de Chávez con las Farc. El
diario español El País, asegura haber tenido
acceso a los documentos contenidos en las computadoras y
que allí aparecen pruebas de que Chávez financia a las
Farc y les entrega armas. Que a tal fin, gestionó con
Bielorrusia el envío de misiles a la narco-guerrilla. En
los reportajes de El País (han sido varios) los
documentos de las computadoras demostrarían la
participación de Chávez y su régimen en el conflicto
colombiano como deliberada política de estado para
ayudar a las Farc, incluidos sus planes para la
formación de guerrillas en el continente”. The Wall
Street Journal también afirma que tuvo acceso a
esos archivos, que los servicios de inteligencia
estadounidenses los consideran auténticos y comprueban
que los lazos entre Chávez y las Farc son más amplios y
profundos de lo que se creía. El ministro colombiano
Juan Manuel Santos, dijo en el Consejo de las Américas,
que la política de Chávez es esencialmente expansionista
y usa sus cuantiosos recursos, incluso narcodólares,
para destruir la democracia en América Latina.
Rodríguez Zapatero, al ser
interrogado por periodistas sobre las alusiones contra
el Rey en Aló Presidente, reiteró a Chávez que
debe respetar las instituciones españolas “Si va a la
Cumbre de Lima esta semana es probable que tenga una
conversación con él”. El gobierno de Perú, donde se
reúne la Cumbre Unión Europea-América Latina, discrepó
de las críticas de Chávez a Colombia y expresó su
desacuerdo con la versión de que ese país promueve una
guerra continental para que EE.UU. intervenga
militarmente en la región. En Guayaquil hubo protestas
airadas por la injerencia de Chávez en el debate sobre
autonomía provincial. El presidente de la Comisión
Europea, José Manuel Durao Barroso, expresó su molestia
por los conceptos de Chávez sobre la canciller Merkel.
“Son declaraciones negativas que no facilitan la
intención de cooperación europea con América Latina”. En
referencia a las aseveraciones, en Aló Presidente,
de que Merkel “es de la misma derecha que apoyó a Hitler”,
Durao Barroso dijo que la señora Merkel “nació en la
antigua Alemania del este, cuando no había democracia, y
por eso da un gran valor a los principios democráticos.
Los medios alemanes han expresado que hay indignación
nacional por las ofensas a la señora Merkel. Según el
presidente de México, Felipe Calderón, las afirmaciones
de Chávez no contribuyen al entendimiento ni a la
solución de los problemas que tiene la región. “Si bien
existen diferencias entre los países, ellas no se
contraponen a la posibilidad de entenderse y dialogar
sin descalificaciones personales o infundadas”. Algunos
analistas opinan que hay un nuevo tiempo en la
conflictiva relación de Chávez con la comunidad
internacional, tanto que, según el presidente de la
OPEP, los factores geopolíticos que continuarán
afectando los precios del petróleo son Irán y la crisis
que puede desarrollarse en Venezuela si EE.UU. aplica
las sanciones que estudia el Congreso. Adicionan
con la advertencia de Fidel Castro sobre la presencia
de la IV Flota en el Caribe como “un mensaje a
Venezuela”. Otros analistas sostienen que es una
maniobra distraccionista de Chávez con vista a las
elecciones de noviembre.
TEMOR
AL FUTURO ELECTORAL
Las próximas elecciones son las más
importantes en la historia de Venezuela dice y repite a
diario Chávez. Convocó una asamblea de un millar de
altos funcionarios nacionales y regionales que
constituyen la estructura de su partido (PSUV) para
explicar el método de escogencia de candidatos a
Gobernaciones y Alcaldías, y en tono dramático exclamó:
“En las elecciones de noviembre está en juego la
permanencia de Hugo Chávez en la Presidencia”. Afirmó
que el método “aprobado por unanimidad” permitirá a las
bases elegir a los candidatos. Justificó que se le
otorgue a él la facultad de aprobar o rechazar las
credenciales de los aspirantes, y decidir en instancia
final casos de desacuerdos, así como en los estados o
municipios de valor estratégico, categoría en la cual
incluyó los ubicados en fronteras terrestres y
marítimas. “Estamos entrando en turbulencia y es
indispensable la unidad para enfrentar a los enemigos,
quienes intentan repetir aquí el mismo esquema de
Bolivia: fracturar la unidad territorial para entregar
nuevamente al imperialismo nuestras riquezas, y
especialmente el petróleo”. Se trata de un plan
secesionista, afirma, que intenta conquistar espacios
políticos en la media luna venezolana, para so pretexto
de autonomía, constituir republiquitas protegidas por el
imperio norteamericano. “Por eso digo que en el caso
negado de que en noviembre la oposición lograra sus
objetivos, habrá guerra, pues militares y pueblo,
unidos, vamos a defender hasta la última gota de sangre
la integridad de la patria”.
Desde la oposición afirman que Chávez
pone al descubierto su estrategia de polarizar
nacionalmente al electorado y convertir en plebiscito la
expectativa predominante de escoger como gobernadores y
alcaldes a los mejores candidatos. Denuncian un
gigantesco relanzamiento del reparto de petrodólares, en
las nuevas y viejas misiones, en la distribución masiva
de alimentos que se ofrecen en los sectores populares a
precios inferiores al costo de importación, en la
asignación de sumas milmillonorias a las comunas y a
miles de cooperativas improductivas que manejan los
activistas del PSUV, sin control ni rendición de
cuentas, y en las diarias presentaciones televisadas del
Presidente inaugurando alguna obra de interés social que
ofrece como “vitrina” de lo que hará en los próximos
años. Denuncian igualmente que el PSUV ha sido
organizado para controlar el voto de millones de
personas cuyos ingresos dependen del gobierno y de
quienes temen se les catalogue como enemigos del
régimen. Una nueva ley crea la policía comunal,
inspirada en los comités cubanos de defensa de la
revolución. Los “batallones” del PSUV deben recabar
información sobre el comportamiento político del
vecindario donde actúan. En un evento académico reciente
se caracterizó al PSUV como impulso a un sistema de
partido hegemónico. “No es un régimen de partido único.
Requiere de adversarios para conservar un barniz
democrático. No es democrático, pero se preocupa por
parecerlo”. Chávez tiene razón al darle tanta
importancia a noviembre. Las encuestas dicen que su
popularidad ha decrecido en 20% y por primera vez su
electorado lo responsabiliza de los problemas que, según
los mismos estudios de opinión, aquejan a la mayoría:
inseguridad, inflación, desempleo, colapso de la
estructura vial, crisis de servicios hospitalarios. Si
sufre una nueva derrota, perdiendo gobernaciones y
alcaldías de gran importancia, su futuro previsible
podría ser una constituyente adversa que no le garantice
completar el período.
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