|
Junio 27, 2008
La Campaña De Chávez
¡Patria,
socialismo o muerte! ¡Venceremos! Es el himno impuesto
por Chávez en los actos oficiales, civiles o militares.
Esta vez correspondió entonarlo a los 12.000 soldados
que el 24 de junio desfilaron ante el
Comandante-Presidente en la conmemoración de la batalla
que selló la independencia. Chávez reitera que se
propone presidir los festejos del 2021, cuando se
cumplan 200 años de Carabobo. Sin embargo, los
adversarios advierten que el mandato culmina dentro de 5
años, la Constitución prohíbe nueva reelección, y la
propuesta de una reforma para consagrar la reelección
indefinida fue derrotada en el referendo del 2 D. No
obstante, Chávez insiste en eliminar, “tres palabras
del artículo 230”, que limita la reelección a una
sola vez. En cuanto al referendo del 2D, el
Presidente argumenta que la revolución entró en etapa de
rectificación. En las actividades electorales, que son
diarias y trasmitidas por televisión, anima a su
auditorio diciendo que sólo Dios tiene poder para
señalar la hora en que debe abandonar el timonel de la
revolución. Coincidencialmente, Mugabe -a quien llamó
“hermano” cuando le entregó en Caracas una réplica de la
espada de Bolívar, uno de los máximos honores que
confiere Venezuela- utiliza el mismo argumento en
Zimbabwe.
El acto de
Carabobo tuvo connotación cívico militar. Las primeras
páginas de casi todos los diarios fueron dedicadas a la
excomunición del Gobernador del Estado, uno de los
generales que había gozado de mayor predilección en el
ánimo presidencial. Dispuso que abandonara el cargo “por
la puerta de atrás” y se prodigó en elogios para su
candidato, el conductor de La Hojilla, un programa
trasmitido por la televisora del estado, mezcla de humor
negro y lenguaje escatológico contra la disidencia, en
el cual a menudo interviene Chávez para imprimirle
cierto contenido de gacetilla oficial. También le dieron
importancia los diarios a la vieja afirmación
presidencial de que “ésta es una revolución armada” y al
anuncio de que pronto viajaría a Rusia para darle
continuidad a la política de “fortalecer el poder
militar”. Afirmó que el imperio norteamericano se ha
declarado enemigo del pueblo venezolano, “es una
verdadera amenaza, pero no le tenemos miedo”. “Y estamos
agradecidos a Rusia –agregó- porque ha ayudado a frenar
el bloqueo de EE.UU.” Chávez despejó uno de los más
serios obstáculos en su proyecto de “pulverizar” a los
candidatos de oposición en las próximas elecciones,
privando de sus derechos electorales a los que obtienen
los más altos porcentajes de simpatía. Le dio su visto
bueno a la controvertida inhabilitación de quienes
aparecen en las encuestas como ganadores seguros. Se
trata de una resolución administrativa del Contralor.
Los afectados alegan violación de normas
constitucionales y legales, según las cuales la
inhabilitación sólo procede, como pena accesoria,
mediante sentencia de un tribunal penal. La sentencia de
Chávez fue también noticia de primera página. “Un apoyo
especial para el digno compatriota que está al frente de
la Contraloría”. Se trata de Clodosbaldo Russian, un
antiguo militante comunista que privó de sus derechos
electorales a los adversarios del régimen que en los
sondeos de opinión obtienen los más altos porcentajes de
simpatía. La inhabilitación de los opositores es también
el método compartido con Mugabe, para cerrarle el paso a
quienes tienen oportunidad de derrotarle.
CONTAR LOS VOTOS ES
IMPORTANTE
Acreedores
a su respaldo incondicional, lo fueron también el
Tribunal Supremo de Justicia, que no se pronuncia sobre
los recursos legales, de carácter urgente, intentados
contra las inhabilitaciones; la Asamblea Nacional que se
apresuró a sancionar un acuerdo de respaldo a las
inhabilitaciones dictadas por el Contralor; y el Consejo
Nacional Electoral (CNE), 4 de cuyos 5 integrantes
adelantaron que el organismo no admitirá las
postulaciones objetadas por Russián. Chávez, en su
alocución final a las fuerzas castrenses que desfilaban,
insistió en que las elecciones de noviembre son
cruciales para el proyecto socialista y afirmó que los
candidatos de la oposición serán rechazados por el
pueblo. “Son cachorros del imperio, vasallos de la
oligarquía. ¡No pasarán! La frase obtuvo cálidos
aplausos de los representantes de las instituciones
aludidas y de los generales y almirantes que lo
acompañaban en la tribuna presidencial.
El CNE, en
la Gaceta Electoral de 28 de mayo pasado, publicó la
lista de elegibles para integrar las Juntas Electorales,
en sus diferentes niveles. Ismael García, Secretario
General de Podemos, organización que fue chavista y que
no aceptó la invitación para fusionarse con el PSUV,
declaró haber presentado pruebas al CNE de que más del
40% de los elegibles son militantes del PSUV, lo que
viola el artículo 294 de la Constitución, según el cual
no pueden ser miembros de organismos electorales los
militantes de partidos. García denunció un escenario
similar para la integración de las mesas electorales y
recordó que para el referendo revocatorio de 2004, el
CNE inhabilitó para los cargos de miembros de mesa a
quienes firmaron la solicitud. “Firmar es una expresión
política que inhabilita legalmente para ser miembro de
mesa”, decidió el CNE. Humberto Villalobos, vocero de
Esdata, una ONG constituida como sistema cívico de
contraloría electoral, declaró: “Ahora sí podemos
afirmar con toda exactitud que las listas de elegibles
están sesgadas a favor del chavismo. Antes era una
presunción, pero por primera vez sabemos, a ciencia
cierta, cuantos representantes del PSUV están en las
listas, gracias a la base de datos que el CNE publicó
en su Web”. Se refiere a quienes aparecieron en las
listas elaboradas por el CNE para las primarias del PSUV.
(Venezuela Hoy, 17-6-08). En los días
cercanos al evento, fue notorio que los buhoneros
vendían CD contentivos de tales listas. En reportaje de
El Nacional se ofrecen elementos convincentes
sobre la operación del CNE para que el partido oficial
tenga el control de las juntas y mesas electorales. Los
partidos opositores que suscribieron el pacto de unidad,
han denunciado que desde el CNE se maniobra para que las
presidencias y secretarías de los organismos electorales
sean ejercidas por militantes del PSUV, que votaron en
las primarias y obtienen ingresos de origen
gubernamental. La oposición lleva adelante un plan
conjunto para conformar una red de testigos debidamente
capacitados, pero demandan una auditoría sobre la data
de elegibles, verificable por técnicos independientes.
Alegan que “aunque haya testigos, quienes toman las
decisiones finales sobre los votos son los miembros de
mesa, y observadores internacionales dejaron
constancia, en comicios anteriores, de casos en que no
se permitió el acceso de testigos a los recintos
electorales”.
La experta
Maria Febres Cordero, escribe en El Universal:
“No es quién vota lo que cuenta, sino quien cuenta los
votos, frase atribuida a Stalin. En Venezuela, cuenta
los votos una caja negra, cuyos
componentes (hardware, software y telecomunicaciones)
están cerrados al acceso público y presentan
reconocidas vulnerabilidades”.
LOS SOCIALISTAS Y CHÁVEZ
Libertad e
igualdad son características esenciales del modelo
político que estoy construyendo, le explicaba Chávez a
su visitante en Miraflores, Mario Soares, expresidente
de Portugal. Las pantallas de TV presentaban al político
lusitano con rostro sonriente, siguiendo con devoción
las palabras del teniente coronel. “Si algún europeo
tiene dudas de nuestra vocación democrática que venga a
Caracas para que vea un país donde existe libertad como
en ninguna otra parte y se aplican políticas de justicia
y progreso social que, modestamente, nos colocan a la
cabeza de los pueblos hermanos de Latinoamérica”. El
líder histórico del socialismo portugués asentía ante lo
que afirmaba Chávez. Tuvo la prudencia de no recorrer la
ciudad, pues seguramente había leído en diarios europeos
que es la más violenta e insegura del Continente, con
sus maltrechas calles ocupadas por los buhoneros y
toneladas de basura.
Otro líder
histórico del socialismo ibérico, Miguel Ángel
Moratinos, también estuvo de visita. Lo acompañaba
Trinidad Jiménez, la lidereza socialista mejor
conocedora de Venezuela, pues fungía de canal de
comunicación personal entre Felipe González y Carlos
Andrés Pérez, en los tiempos de poder de ambos
políticos. El canciller español fue recibido por su par
venezolano con “afecto y cariño propios de corazones
socialistas”. El objeto de la visita era dar por
normalizadas las relaciones bilaterales, afectadas desde
el célebre ¡Cállate! que Juan Carlos hubo de pedirle a
Chávez cuando éste interrumpía un discurso de Rodríguez
Zapatero, en la Cumbre de Chile. La visita de los
socialistas españoles tuvo mayor resonancia en Madrid
que en Caracas, pues la señora Jiménez fue interpelada
en el Senado porque Moratinos no concedió audiencia a la
colonia española que deseaba ponerlo al día sobre los
atropellos que sufren en el país, y las motivaciones
del retorno masivo a España de los inmigrantes
llegados en el siglo XX.
Lula apenas
estuvo unas horas y solo habló de negocios. Los
periodistas esperaban preguntarle por su afirmación de
que Chávez ha sido el mejor presidente venezolano.
Tampoco tuvieron oportunidad de interrogarlo sobre su
extraña devoción por un régimen militarista, cuando él
se manifestó tan adverso al de fusiles y botas, tan
parecido al de Chávez, que hubo de soportar Brasil, en
su época de joven sindicalista. Mario Soares no aceptó
que le preguntaran sobre su aparente simpatía por quien
pretende gobernar indefinidamente, como un autócrata,
siendo que él padeció la dictadura de Salazar, en cuyo
Estado Novo podría buscarse un antecedente mejorado de
la V República. Moratinos eludió la dificultad de
explicar las diferencias entre Chávez y Franco en cuanto
a voluntad de gobernantes perpetuos, a cualquier
precio. La respuesta de los tres pudo haber sido que.ni
Salazar, ni Franco ni los militares brasileños eran
socialistas. Chávez, en cambio, es el líder del
socialismo siglo XXI y convoca frecuentes elecciones que
siempre gana. La Internacional Socialista, de la cual
son personajes emblemáticos Lula, Rodríguez Zapatero y
Mario Soares se reúne en Atenas. Socialistas venezolanos
asistirán para denunciar a Chávez, -según declararon-
como responsable de la tragedia política, social y
económica que vive el país y del peligro que representa
para toda la región. ¿Tendrán audiencia? Quizás no
mucha. Un fin de semana griego y el choque de Alemania y
España por la Eurocopa, son más interesantes que “los
dislates de un folklórico teniente coronel caribeño que
habla de socialismo siglo XXI”, Mario Vargas Llosa,
dixit.
|