Estamos ante una dictadura que le ha
dado un nuevo golpe de estado a la Constitución. Se
trata de un plan para demoler los restos de República.
El gobierno actúa como si acabase de imponerse en un
golpe de estado. Se ha instaurado un régimen de facto.
Liquidado el estado de derecho. No son titulares
escandalosos en panfletos de la oposición más radical.
Son declaraciones de personalidades e instituciones muy
respetadas en el país, relativas al paquetazo
de leyes dictadas por Chávez un día después de haberse
vencido el plazo de 18 meses que le otorgó la Asamblea
Nacional (AN) para legislar por Decreto. El primero en
reaccionar fue Luis Miquilena, el expresidente de la AN
que elaboró la Constitución vigente. Miquilena, figura
legendaria de la izquierda, convenció a Chávez, recién
salido de la cárcel por indulto, de abandonar el
proyecto de una nueva rebelión y postularse como
candidato presidencial en 1998. Le dirigió la campaña
electoral, asumió la presidencia de la AN, fue su
operador político desde el Ministerio del Interior y se
retiró del gobierno con motivo de la sangrienta
represión de la manifestación popular del 11 de abril
del 2002. Al día siguiente de conocerse el contenido del
paquetazo Miquilena declaró: “Estamos en
presencia de un gobierno dictatorial que ha dado un
golpe de estado a la Constitución”. Las siguientes
frases que encabezan la página son declaraciones de los
Rectores de las Universidades, directivos de las
Academias de Ciencias Jurídicas y Políticas, eminentes
profesores de Derecho Constitucional y prominentes
intelectuales .
Los juristas opinan que las 26 leyes
son inexistentes. Alegan que al Presidente le fue
delegada la competencia para legislar dentro de un plazo
determinado, y si dentro de ese plazo no lo hizo,
feneció el poder delegado; si lo hizo después, incurrió
en usurpación de autoridad. “Lo que da vida a las leyes
es el conocimiento de su existencia por parte de los
ciudadanos, para lo cual es indispensable su publicación
en la Gaceta Oficial. Ello es lo que vincula a los
ciudadanos con las leyes”. El argumento es fuerte,
aunque el régimen alegue que la objeción es una
nimiedad, porque los textos están contenidos en una
Gaceta Extraordinaria fechada el 31 de julio. La Fiscal,
cuya función es velar por el cumplimiento del orden
jurídico, le restó importancia al hecho público y
notorio de que la Gaceta fue publicada cuatro días
después: “No he leído todos los decretos, pero no violan
la Constitución”, dijo. El Tribunal Supremo de Justicia
(TSJ), en sentencias anteriores al 31 de julio, le dio
carácter orgánico a algunos de los Decretos.
Varios de los Decretos repiten, a
veces textualmente, las reformas rechazadas en el
referendo del 2D. El artículo 345 de la Constitución
dispone que la iniciativa de reforma constitucional no
puede presentarse de nuevo en un mismo periodo
constitucional. Parece elemental que si el Presidente no
puede presentar nuevamente una reforma menos puede
modificar el texto constitucional haciendo uso de la
facultad delegada de legislar. Es el argumento de
quienes dicen que ha muerto la Constitución, pues varios
de sus artículos han sido modificados por decreto
presidencial, prescindiendo de los mecanismos de reforma
y referendo que la protegen, en la legislación
venezolana y en la de cualquier país democrático.
EL PAQUETAZO EXCEDE LO IMAGINABLE
“Vamos a profundizar el plan
socialista, cuyos lineamientos para nada sufren porque
no se haya aprobado la reforma”, manifestó Chávez en su
primer Aló Presidente de este año. “Estamos en
condiciones políticas y económicas de entrar a fondo en
la revolución socialista, porque ya estamos fortalecidos
para intensificarla”, expresó en el último Aló
Presidente. Una visión global de las 26 leyes
confirma la tesis de que Chávez aprovechó la
habilitación para introducir los lineamientos claves de
los cambios rechazados el 2D. Según la Constitución, la
Fuerza Armada Nacional (FAN) está integrada por el
Ejército, la Armada, la Aviación y la Guardia Nacional.
El paquetazo, como lo proponía la reforma,
agrega un quinto componente, como cuerpo especial: la
Milicia Militar Bolivariana, bajo el mando directo del
Presidente, quien tiene no sólo la función sino el grado
militar de Comandante en Jefe. Chávez, quien fue pasado
a la condición de oficial retirado en 1994, readquiere
la condición de oficial activo, en la cúspide de la
pirámide, con derecho a uniforme especial, insignias de
grado y el bastón de mando establecidos por reglamento.
Si en el futuro, un civil o una mujer, accede a la
Presidencia, podría usar uniforme militar con 5 soles
en sus charreteras. Un analista comenta que no se trata
de opereta tropical. Hay cuestiones más trascendentes.
Se dispone que la educación militar esté orientada a la
“conformación del nuevo pensamiento militar venezolano”,
inspirado en el socialismo bolivariano, que la FAN
actuará como policía administrativa y de investigación
penal, y participará en alianzas o coaliciones con las
fuerzas armadas de otros países para promover o
defender los acuerdos de integración. Hay acuerdos de
integración con Cuba, Bolivia y Nicaragua.
La reforma rechazada autorizaba al
Presidente para crear provincias federales y designar
vicepresidentes regionales. Ante el fundado temor de
perder varias gobernaciones y alcaldías importantes, la
nueva legislación lo autoriza para designar
autoridades regionales, “las cuales tendrán por
función la planificación, ejecución, seguimiento y
control de las políticas, planes y proyectos de
ordenación y desarrollo del territorio aprobados
conforme a la planificación centralizada, así como las
demás atribuciones que les sean fijadas, asignándoles
los recursos necesarios para el eficaz cumplimiento de
su objeto”. Los analistas señalan que el propósito es
someter a los gobernadores y alcaldes a las
autoridades regionales, de libre elección y remoción
por el presidente, poniendo punto final a los vestigios
de federalismo y descentralización administrativa que
consagra la Constitución. “El modelo –escribe Teodoro
Petkoff- es la figura del gauleiter nazi, que
era, exactamente, una autoridad regional designada por
Hitler y sobrepuesta a las autoridades elegidas en las
provincias alemanas”.
La eliminación del derecho de
propiedad fue una de las principales causas para que las
propuestas del referendo del pasado 2 de diciembre
fuesen rechazadas. Sin embargo, el artículo 5 de la
novísima Ley para la defensa de las personas en el
acceso a los bienes y servicios, autoriza la
expropiación de bienes sin que medie declaratoria
previa de utilidad pública e interés social. La Ley
de Seguridad y soberanía Agroalimentaria declara de
utilidad pública “los bienes que aseguren el acceso a
los alimentos” y “las infraestructuras mediante las
cuales se producen”. Se autoriza la adquisición forzosa
de todo cuanto tiene que ver con las cadenas de
comercialización y distribución de alimentos. Otras de
las leyes regulan la economía, la banca, el turismo,
para sólo mencionar algunas materias, en términos tales
que industriales y comerciantes declararon que con
tales normativas no pueden seguir funcionando. Es el
“cierre del cerco” al sector privado, afirmaron.
¿HAY SALIDA ELECTORAL?
El nuevo periodo de la revolución
será del 2008 al 2021 y arranca el próximo 23 de
noviembre, afirmó Chávez en Aló Presidente. En la
bibliografía del personaje, ya numerosa, aparece como
relevante que no oculta sus propósitos. Juega con las
cartas sobre la mesa, dicen. La frase merece análisis
porque la pronuncia en el momento que el país se
conmociona por el paquetazo y las elecciones del
23 de noviembre centran el debate político. Conforme al
referendo del 2D, Chávez termina su mandato en el 2013 y
no puede postularse para un nuevo periodo. En noviembre
se eligen gobernadores y alcaldes. “Tenemos que
pulverizar a la oposición, nuestro triunfo debe ser
aplastante en todo el país”, clama a diario en los actos
donde anuncia su apoyo al candidato oficialista. Al
señalar que la nueva etapa se extenderá hasta 2021
precisa que la “enmiendita”, de la cual ha hablado, no
sería simplemente para que se le permita reelegirse por
otro lapso, pues ese mandato concluiría en el 2020.
Evidente que la “enmiendita” sería para reelección
indefinida, la presidencia perpetua. Con el precedente
del rechazo a la reelección el 2D, Chávez no puede
arriesgar un referendo sin una victoria clamorosa en
noviembre. La consulta tendría que ser en el comienzo
del 2009, pues todos los indicadores económicos y
sociales pronostican estallido de la inflación reprimida
(la de alimentos, con control de cambios, llegó en junio
a 49%) y una inevitable devaluación de la moneda. El
proyecto de Chávez pasa por convertir el 23 de noviembre
en un plebiscito. Como tal reseña la actividad
presidencial ABN, la oficina de información del
Estado. Los candidatos oficialistas centran su campaña
en la exaltación de Chávez y la revolución. El Ministro
de Comunicación e Información fue encargado de dirigir
la propaganda de los candidatos.
La prensa independiente coincide en
que se puso en funcionamiento toda la maquinaria del
estado para imponer los candidatos ungidos por Chávez.
Los de oposición, que aparecieron en las encuestas como
ganadores, fueron inhabilitados. En la Gaceta Oficial
del 6 de agosto aparece autorizado el Presidente de
PDVSA para desarrollar actividades políticas, lo cual le
está vedado por los Estatutos de la empresa, “salvo
disposición del Presidente de la República”. En la misma
Gaceta se amplia la razón social de la empresa para
“fomentar el desarrollo integral del país”, y “realizar
las operaciones, contratos y actos comerciales
necesarios o convenientes”. Es el piso legal para Pdval
y Mercal, centros de importación, almacenaje, red de
supermercados y abastos para la venta de alimentos a
precios subsidiados. Los ingresos de PDVSA en el primer
semestre de 2008 fueron de $ 40.000 millones.
Según las
encuestadoras confiables, conocidos ya los nombres de
los candidatos a Gobernaciones y Alcaldías, la
segmentación clásica de opinión pública es: 40% chavistas, 38% opositores y 22% neutrales. La
segmentación consolidada: chavismo 45%, oposición 42%,
neutrales 13%. La fractura interna del frente patriótico
(alianza gubernamental) ha tenido consecuencias: aparece
un 29% de chavistas críticos, lo cual reduce a 16% el
segmento duro. Los analistas que merecen crédito opinan
que si la oposición logra rescatar el carácter regional
y local de las elecciones, impidiendo el sentido
plebiscitario que intenta Chávez, podría triunfar en los
estados y municipios más importantes, obteniendo
nacionalmente más votos que Chávez, como ocurrió el 2D.
Siempre que los organismos electorales cuenten los
votos. Last but not least. El CNE aún no ha dado
los resultados del 2D. Anunció, sólo, que había ganado
el NO.
