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Diciembre 30, 2008
El
País Ante El Mayor Desafío De Chávez
El 15 de febrero será el referendo
para la enmienda constitucional que le permita ejercer
la Presidencia indefinidamente. Lo anuncia y reitera
Chávez enfáticamente. La presidenta de la Asamblea
Nacional (AN) garantizó que el acuerdo respectivo se
aprobará en tiempo oportuno para satisfacer al
Comandante en Jefe y el Consejo Nacional Electoral (CNE)
hizo saber que estaban tomadas las medidas para convocar
la consulta al recibir el acuerdo de la Asamblea. Los
estudiantes reclamaron el derecho a inscribirse en el
Registro Electoral para los 320.000 jóvenes que cumplen
18 años antes del 15 de febrero y que conforme a la
Constitución están habilitados para votar. De acuerdo
con normas legales, la fecha para la celebración de un
referendo deberá fijarse entre los 60 y 90 días
siguientes a la presentación de la solicitud ante el
CNE, y la fecha propuesta privaría de sus derechos
políticos a ciudadanos hábiles para sufragar. La
presidenta del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ)
declaró su apoyo a la petición de Chávez. Ante el
reclamo de que emitir opinión le imponía inhibirse en
los recursos intentados ante el organismo, negó tal
posibilidad, alegando que su opinión la emitía como
ciudadana y no como Presidenta del TSJ. Chávez en actos
diarios con sus partidarios los exhorta a conquistar
apoyos para la reelección. “Hay que asegurar que yo
pueda seguir al menos seis años más; si perdiera esa
enmienda, empezaría a hacer mis maletas”. El auditorio
de camisas rojas y militares se pone de pie para negar
tal presunción, y entonar ¡Uh Ah Chávez no se va! El
diario oficial Vea argumenta que la reelección no
responde a las ambiciones de poder que le atribuye la
oposición a Chávez, sino que es amor a la Patria,
convicción de que es el único que puede hacer realidad
el futuro de grandeza a que aspira el pueblo
bolivariano, “Si no hay reelección corremos el peligro
de que empiece ya una lucha fratricida por la sucesión”.
En los auditorios de empresarios y clase media, Chávez
expone que la reelección es la garantía de estabilidad,
y que su presencia en la Presidencia es indispensable a
la paz de la República.
Del conjunto de artículos y
declaraciones provenientes de quienes se oponen a la
reelección indefinida se aprecia optimismo por los
resultados de los dos últimos eventos electorales, pero
clara comprensión de que el 15 de febrero es el mayor y
más peligroso desafío que les plantea Chávez. Los hechos
posteriores a las elecciones regionales demuestran que
el objetivo de imponer el SÍ no tiene fronteras. Los
gobernadores y alcaldes de oposición que triunfaron han
sido despojados de facultades y recursos
presupuestarios. A estas alturas, no se ha permitido que
asuma la gobernación del Táchira el candidato triunfador
con el alegato de que hubo fraude. El argumento es poco
convincente pues todos los centros electorales del
Estado estaban controlados por los chavistas. Es
evidente que aumentan las restricciones a los derechos
de información y opinión, que la violación de los
derechos humanos no tiene límites y que el Presidente
realiza su campaña con los instrumentos y recursos del
Estado, en términos tales que exceden el abuso para
intentar convertirlo en mensaje de que es imposible
derrotar nuevamente a Chávez. Evidente también que la
estrategia del NO trata de que la polarización sea entre
Chávez, violando la Constitución, y la sociedad
defendiéndola. “El poder del voto sobre el poder del
abuso”, es una de sus consignas.
EL CARDENAL HABLA Y CHÁVEZ SE
ENFURECE
El proyecto nacional no está
consolidado, requiere nuevos impulsos, manifestó Chávez
en la salutación de fin de año a la Fuerza Armada. Fue
su argumento para justificar la propuesta de enmienda
constitucional ante sus compañeros de armas. “No es que
yo tenga un proyecto personal para eternizarme en el
poder. Aquí hay un proyecto nacional que debemos
consolidar”. Manifestó que ese proyecto está inspirado
en el pensamiento de Bolívar, “que nos compromete como
soldados”. Agregó con énfasis: “la consulta va, la
enmienda va, es la voluntad de la nación”. Por cuarta
vez en una semana manifestó su disgusto con una
declaración del Cardenal Urosa quien declaró que ante la
polarización existente en el país la Iglesia insta a la
reconciliación, entendimiento y diálogo, e hizo un
llamado a los poderes públicos para enfrentar en
conjunto el problema de la inseguridad. “Para no ir muy
lejos, en las Iglesias de Caracas no se puede celebrar
la misa de Noche Buena porque la gente tiene miedo de
salir fuera de la casa en horas de la noche”.
Interrogado por los periodistas sobre la enmienda,
respondió que se atiene al texto constitucional, el cual
establece que una propuesta rechazada por el pueblo no
puede ser presentada en el mismo periodo. “La reelección
indefinida no va con el sentir del pueblo,
planteamientos similares no han tenido éxito en la
historia de Venezuela”. Pidió reflexionar sobre la
materia para evitar una situación conflictiva en el
futuro. Al día siguiente Chávez lo instó a quitarse la
sotana y meterse a político. “Es lamentable que un
jerarca de la Iglesia trate de manipular mintiendo. El
sabe que está mintiendo”. A través de la televisora del
estado dijo que las declaraciones del Cardenal le dan
una patada a la ética, a la investidura religiosa. “Si
Cristo apareciera de carne y hueso le daría latigazos a
Urosa y le echaría de la Iglesia”. Las opiniones del
Cardenal han tenido fuerte impacto. Los más diversos
sectores se han pronunciado elogiosamente, y el disgusto
de Chávez es tan manifiesto que no pierde oportunidad
para contradecirlo.
Tanto disgusto como las declaraciones
del Cardenal le han causado las publicaciones de
diarios importantes de Europa y EE.UU. Chávez se ha
referido al Washington Post, The New York
Times, El País y El Mundo de Madrid,
por editoriales en que denuncian las pretensiones de
retener el poder indefinidamente y ejercerlo
despóticamente. Como siempre, el comentario es que se
trata de la conspiración mediática del imperialismo
contra la revolución bolivariana. Las frases más duras
de Chávez han sido contra La Stampa, diario
italiano que denunció la utilización por Irán de
Conviasa, línea aérea venezolana, para transporte de
armas. El diario afirma que tuvo acceso a reportes de
inteligencia occidentales según los cuales Irán traslada
equipo militar a Siria en las aeronaves de Conviasa que
cubren la ruta Teherán-Damasco-Caracas. “La preocupación
se centra en que Teherán pudo haber encontrado un
sistema de transporte que le permite superar obstáculos
en la importación y exportación de material prohibido
por Naciones Unidas”. Funcionarios del aeropuerto de
Maiquetía dicen que la extraña ruta utiliza la rampa
presidencial, sin someterse a requisitos de aduana.
A todo esto se añade la existencia de
una denuncia en su contra por violación de derechos
humanos, que se encuentra actualmente en trámite ante la
Corte Penal Internacional. Adicionalmente, el diputado
español Carlos Iturgaiz, ha solicitado que el Parlamento
Europeo, condene por ilegítimo, el intento de Chávez por
perpetuarse en el poder.
LA CRISIS Y EL SOCIALISMO SIGLO
XXI
La cadena de radio y televisión del
24 sorprendió a los venezolanos que se disponían a
celebrar la Noche Buena. La sorpresa fue mayor cuando
apareció en las pantallas el Presidente en una misa,
dando lectura a pasajes de la Biblia. A la salida de la
Iglesia, declaró, que la crisis de la economía mundial
no afectaría al país. “Hemos tomado medidas iempo,
nuestra economía es robusta”. “Es un mensaje para
quienes se frotan las manos y creen que la crisis
acabará con Chávez”. El Ministro de Finanzas no comparte
el optimismo presidencial, y dijo en un comunicado, que
la crisis financiera durará unos tres años. El Ministro,
quien desempeñó la Secretaría General de la OPEP, está
consciente que la reducción de producción, acordada en
Argelia por el cartel, no ha tenido el impacto esperado,
que la demanda mundial seguirá retrocediendo y se
profundizará aún más en el 2009, al punto que según el
Banco Mundial el crudo se cotizará en el entorno de los
$40. Chávez finalmente ha reconocido la tendencia a la
baja, que afecta en especial la cesta venezolana, aunque
reiteró: “así el petróleo llegue a cero, la revolución
seguirá adelante”. En criterio de expertos las medidas
que vendrán después del referendo, serán muy severas
pues el presupuesto 2009 está calculado a $60 el barril,
lo que significa una diferencia de $30.000 millones, si
es que PDVSA produce 3.600.000 mil barriles, cifra que
está muy lejos de la realidad, según lo afirman la
Agencia Internacional de Energía y la OPEP. Agregan los
analistas que la industria petrolera está totalmente
atada a las peticiones de dinero del Ejecutivo, y que
las reformas de Chávez, la última de las cuales fue el
impuesto a las ganancias súbitas, dejó a las empresas
privadas que trabajan en el país, al borde de la
confiscación de sus ingresos. “La mayoría de las
transnacionales prefieren mirar los toros desde la
barrera, aguardando tiempos mejores para la inversión.
El descenso de los precios probablemente traerá vientos
de cambio en la política petrolera”. Será el gran tema
de debate en el próximo año y el trago más amargo para
Chávez. No tiene que significar su final, como alardeó
en Noche Buena, pues está electo hasta el 2013, y sus
más enconados adversarios lo quieren en la presidencia,
haciéndole frente a la interrogante de si es compatible
el socialismo siglo XXI con la crisis económica más
grave de los últimos cien años, en un país que depende
enteramente del petróleo.
Hay expectativas por los efectos de
la crisis en la geopolítica de Chávez y su ascenso a
personaje de primera fila en el escenario internacional.
Ha firmado centenares de acuerdos energéticos que las
contrapartes suscriben seducidas por las promesas de
financiamiento. Con el petróleo ha conquistado aliados
incondicionales en Bolivia, Nicaragua, Ecuador, y una
fuerte influencia en el Caribe y Centro América.
Igualmente relaciones de amistad íntima con Argentina y
apoyos significativos de Brasil. Las alianzas
estratégicas con Irán, Rusia, Bielorusia y Siria,
responden a política exterior e intereses comerciales de
esos países, y no tendrían por qué afectarse. China se
convierte en incógnita pues el interés por nuestro
petróleo lo determinaban los altos precios. Cuba no
admite dudas pues Chávez depende políticamente de La
Habana, cuyos funcionarios controlan resortes del poder,
de los cuales no puede desprenderse sin afectar
servicios de seguridad e inteligencia que se han
constituido en pilares de su gobierno. La crisis no
acabará con él, pero sí posiblemente con su estruendosa
e influyente política exterior.
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