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Enero 30, 2009
El Estilo Chávez De Campaña
A Chávez le surgió un adversario
poderoso: el estudiantado, que a diario y en todo el
país realiza manifestaciones de rechazo a la reelección
indefinida de Chávez y de todos los funcionarios de
origen electoral. Su arma más poderosa es el carácter
pacífico de la movilización estudiantil y el reclamo a
vivir en un país donde se respeten los derechos humanos,
especialmente el de una universidad pluralista, donde
todas las ideas puedan ser discutidas con libertad y
tolerancia, sin pretensiones de imponer el pensamiento
único. Es lo que afirman los líderes del Parlamento
Nacional de Jóvenes y Estudiantes, recién organizado con
muchachos de todo el país. La reacción de Chávez fue un
capítulo autobiográfico: “Doy la orden al ministro
de Defensa, al ministro del Interior y al jefe de la
policía metropolitana: me les echan gas del bueno y me
los meten presos. Si no lo hacen, me raspo a los jefes
responsables”. Militares y policías dieron
cumplimiento inmediato a lo ordenado. Un diario publicó
en primera página la foto de un estudiante, recostado a
una pared, con las manos blancas en alto, aterrorizado,
y frente a él, a pocos metros, un policía apuntándole
con un arma. Los policías y militares lanzan bombas
lacrimógenas, de las buenas, con gas
mostaza Disparan perdigones plásticos que
frecuentemente causan graves lesiones a los
manifestantes. Los represores de mayor peligro son los
“colectivos de trabajo”, generalmente motorizados,
integrados por grupos de civiles paramilitares que se
encargan de actos terroristas. El nuevo Alcalde
Metropolitano afirma que figuraban en la nómina de su
antecesor, y que ahora los paga el Ministerio del
Interior. Funcionarios de las Alcaldías de Chacao y
Baruta, lograron la detención infraganti de dos
motorizados cometiendo actos de violencia, con su
uniforme rojo rojito, y con antecedentes penales. Los
pusieron a la orden de la Fiscalía que inmediatamente
ordenó su libertad.
Un semanario independiente, reporta
que en un sólo día fueron asesinados por
razones políticas, en Valencia, un periodista de
oposición; en Barinas, otro periodista opositor y en
Caracas una profesora, aparentemente por iguales
razones, y además, cuatro jóvenes manifestantes.
Motorizados, con uniforme rojo incendiaron el
automóvil del presidente de la Federación de Centros
Universitarios; que lanzaron bombas lacrimógenas, por
segunda vez, contra la casa de Marcel Granier, directivo
de RCTV. Por sexta vez lo hicieron contra la sede
de la Nunciatura, cuya protesta no ha tenido respuesta
del gobierno. Los “colectivos de trabajo”, cuando lanzan
bombas de las buenas dejan volantes, para
que conste la autoría. El martes 20 un grupo armado,
encabezado por una líder del chavismo, asaltó la sede
del Ateneo, una de las instituciones de más alto
prestigio, donde aparte de realizarse actividades
culturales, tienen su sede ONG defensoras de los
derechos humanos. El ataque se extendió al el Museo de
Ciencias Naturales, donde causaron daños, robaron
carteras y teléfonos celulares, todo ante la
indiferencia de piquetes policiales cercanos. Con el
mismo uso de bombas de las buenas se
impidió a los estudiantes llegar al Tribunal Supremo de
Justicia, donde se proponían introducir un amparo al
derecho de votar. Chávez afirmó que los manifestantes
eran pequeños grupos, sin importancia, “burguesitos
pitiyanquis” que quieren desestabilizar el país,
estimulados y financiados por la Embajada de EE.UU.
AMENAZA CON GUERRA SI LA OPOSICIÓN
GANA
Mantener a los venezolanos en estado
de permanente crispación ha sido siempre política de
Chávez. Los analistas se preguntan que lo ha llevado a
potenciar el actual escenario de agresividad y
violencia. Todos los días hay noticias sobre nuevos
atropellos; lanzamiento de bombas en las universidades,
con tanquetas en la del Táchira, detención y
sometimiento a juicio de lideres universitarios. Las
respuestas a esa conducta son variadas. Para algunos se
trata de la ira que le produce la rebelión cívica del
estudiantado. Para otros el temor a una derrota
electoral. Tal criterio explicaría su dedicación
exclusiva a la campaña, la imposición de que hagan lo
mismo los ministros y altos funcionarios, y ampliar la
reelección a todos los cargos de elección popular.
Chávez. asumió personalmente la conducción de la
campaña. Pocos niegan su condición de autócrata, que
abusa del control que tiene sobre todos los poderes
públicos pero ahora lo hace sin recato alguno. Quienes
sostienen la opinión de que teme una nueva derrota, se
apoyan en las encuestas de diciembre y enero que le
daban al NO una ventaja considerable. Otros encuentran
que Chávez es consciente de que la mala imagen del
gobierno afecta también a sus partidarios y procura
compactarlos con el argumento de que la derrota sería el
final del régimen, de las prebendas que ahora disfrutan.
Recientemente, en gira al Táchira expresó: “Si la
oposición llega al poder habrá una guerra ya que el
pueblo no se dejará quitar lo logrado en diez años de
revolución”. Agregó que en las gobernaciones ganadas por
la oposición “intentarán eliminar todos los programas
actuales, por que ellos odian al pueblo…para evitar que
supriman los programas sociales he decidido impulsar la
idea de una reelección ilimitada. “Cuando veo todo esto
que están haciendo me digo Uh Ah Chávez no se va”.
Imitando a Fidel, decidió escribir
una columna, “Las líneas de Chávez”, la cual sale tres
veces por semana. Evidente que en el final de la campaña
quiere acentuar la polarización en torno a su persona.
Luis Vicente León, directivo de Datanalisis, cree
que el despliegue de la campaña de Chávez ha sido de tal
magnitud que ha opacado a una oposición que teniendo un
mensaje claro acerca del rechazo a la reelección
indefinida, enfrenta el desborde oficialista, en que el
desequilibrio informativo llega a extremos
inconcebibles, así como el uso de los recursos del
Estado y el control del CNE sobre las pautas
publicitarias para favorecer la opción del gobierno.
Aconseja a la oposición buscar canales comunicacionales
alternativos, pues aparte de que carece de recursos
económicos, el CNE ha ubicado las pautas del oficialismo
en los mejores horarios y Chávez, en tres semanas, ha
realizado más de 40 actos de propaganda utilizando la TV
del estado o cadenas nacionales de los medios
radioeléctricos.
La Constitución establece la
imparcialidad y transparencia de los organismos
electorales. Prohíben a los empleados gubernamentales
actividad orientada a inducir a los electores, e
igualmente que se use dinero o bienes del Estado en la
realización de actividades proselitistas. La Ley del
Sufragio prohíbe el uso “de los símbolos de la Patria y
del nombre, retratos e imágenes del Libertador”. Con
frecuencia se puede ver al Presidente ataviado con los
colores de la bandera y su comando de campaña se
denomina Simón Bolívar. Partidos y organizaciones
civiles han recurrido al CNE y a la Sala Electoral
solicitando el cumplimiento del orden jurídico. En ambos
organismos se rechazan los recursos, o se declara que no
ha lugar a los mismos porque los recurrentes no han
presentado pruebas de sus alegatos. Un respetado jurista
elaboró un libro sobre los hechos públicos y notorios en
que Chávez ha violado la Constitución y leyes en materia
electoral. Los capítulos dedicados al referendo son
voluminosos.
MILITARES, REFERENDO Y
CONSTITUCIÓN
Los militares parecen inducidos por
Chávez a constituirse en actores importantes del
referendo. Existe el Plan República que les atribuye
colaborar en los procesos electorales. Los observadores
internacionales han mostrado su sorpresa por la
presencia castrense en una actividad que corresponde
exclusivamente a los civiles. El director del diario
Tal Cual, Teodoro Petkoff, ha venido insistiendo en
que el Plan República debe ajustarse a las funciones que
le son propias. En rueda de prensa convocada por el
Vicepresidente de la República, acompañado por oficiales
del alto mando, el jefe del Plan República, general
González González dio una rueda de prensa desde el
Palacio de Miraflores, y en tono descomedido rechazó las
observaciones de Petkoff, por “descalificar” a la Fuerza
Armada (FA). El Vicepresidente, coronel Carrizales, dijo
que los militares “tienen muy claro su papel en la
revolución bolivariana” y González calificó a Petkoff
de “embustero, traidor y palangrista”. Enfatizó que es
el Presidente quien debe dar líneas de acción al Plan
República, “y nos las da bien claras”.
Petkoff escribió un editorial que es
el asunto más comentado de la semana, diciéndole a
González que “no caería en su propio terreno, la
descalificación y el insulto, calificando a nuestro
diario de periodiquete y panfleto”. Agregó que “el
panfleto, curiosamente, mereció el honor de una rueda de
prensa desde Miraflores en la que el jefe del Plan
República, apareció acompañado de altos oficiales y del
Vicepresidente. Señaló que los militares no pueden
revisar credenciales de miembros de mesa y testigos,
pues no es función del Plan República, como sostiene
González, sino exclusivamente del personal civil que ha
sido designado para tales funciones. Ratificó que en las
anteriores elecciones se dieron casos en que mesas
electorales que habían llegado a la hora del cierre, sin
presencia de electores en la cola, fueron obligadas a
permanecer abiertas para que pudieran llegar grupos de
electores trasladados en vehículos oficiales por
activistas del PSUV, y que en algunos casos fueron
oficiales quienes se atribuyeron prorrogar el acto de
votación. Que igualmente hubo casos en que algunos
militares pretendieron, y a veces lograron, abrir mesas
que ya habían cerrado para que votaran los acarreados
por el oficialismo. Petkoff afirma que señalar esas
irregularidades no constituyen “un ataque” a la FA, sino
contribución para que los militares no asuman, en actos
electorales, funciones que les están vedadas por la
Constitución. “Finalmente, pide al general González que
muestre en cual artículo de la Constitución se dice que
la “Fuerza Armada está al servicio de la revolución”,
como lo sostuvo en la rueda de prensa. “Perdóneme, pero
el artículo 328 de la Constitución dice: La FA
constituye una institución esencialmente profesional,
sin militancia política. En el cumplimiento de sus
funciones está al servicio exclusivo de la Nación
y en ningún caso al de persona o parcialidad política
alguna” Las afirmaciones de Petkoff han sido
materia permanente en los planteamientos y recursos ante
el Consejo Nacional Electoral. Su Presidenta convocó una
rueda de prensa “para salirle al paso a la matriz
perversa” que según ella, algunos medios de comunicación
han estado generando en contra del ente comicial.
Defendió el papel del Plan República, de quien aseguró
“resguarda dignamente la seguridad en los centros de
votación”. Inspirándose en palabras de Chávez aseguró
que “el referendo del 15 de febrero permitirá, una vez
más, demostrar ante el mundo, que el sistema electoral
venezolano es un ejemplo de imparcialidad, pulcritud y
transparencia”.
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