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Mayo 15, 2009
Motivos De
Preocupación
El viaje de Chávez a Argentina se ha
prestado a especulaciones. Aparentemente, la agenda
presidencial se limita a convenios de cooperación, pero
ha sido inevitable la reaparición del caso del maletín.
Un juez argentino convalidó las pruebas del juicio en
EE.UU., cuyas conclusiones se inclinan por la tesis de
que los $800.000 dólares incautados a Antonini Wilson
estaban destinados a financiar la campaña de la señora
Kirchner. Argentina vive con intensidad el evento
comicial de junio y algunos comentaristas de prensa
bonaerense dejan traslucir la interrogante de si esta
vez Chávez será el portador de otro maletín.
En su mensaje de despedida, Chávez,
además de emprender duros ataques contra los medios de
comunicación, se quejó de la poca importancia que le
dan a sus esfuerzos para lograr la integración
suramericana. Es que la situación de la economía
constituye el centro de la preocupación nacional,
alimentada por las ahora diarias cadenas de radio y
televisión, dedicadas en buena parte a lecciones sobre
las bondades del marxismo en su nueva versión del
“socialismo siglo XXI”. “La revolución bolivariana es un
aporte importante a la salvación de la humanidad, a la
salvación del mundo”. No se trata sólo de histrionismo o
retórica. De acuerdo con el proyecto de Ley de Propiedad
Social, en las relaciones laborales no habrá diferencia
por la ubicación jerárquica, sino en proporción al
trabajo aportado. Chávez expropia fundos agrícolas,
aduciendo que la tierra pertenece a la nación y que no
existe ningún terreno que en realidad sea privado.
Ha tenido gran impacto el Manifiesto
frente a la crisis nacional, suscrito por los
economistas mas destacados del país y de diversas
tendencias. Según ellos, el deterioro de la producción
agrícola, la escasa inversión industrial, la corrupción
generalizada, el estancamiento de la producción
petrolera, el colapso de las empresas básicas de Guayana
y la insolvencia de los entes financieros públicos, son
síntomas de problemas económicos muy graves. Señalan que
la crisis encuentra a Venezuela con una dependencia casi
total del ingreso petrolero y con un aparato productivo
privado que ha sido premeditadamente asfixiado. “A ello
se agrega el deterioro institucional, pues los poderes
públicos son cada vez más parciales y dependientes del
Ejecutivo”. Señalan la necesidad de advertir al país
sobre el grave cuadro económico, social e institucional
que vive la nación, no con el propósito de acentuar la
ansiedad que prevalece entre los venezolanos, sino para
resaltar el hecho de que los desequilibrios y
distorsiones existentes, tendrán impactos negativos de
importancia sobre la vida de los ciudadanos, debido a
los graves errores de interpretación de la realidad
nacional y de diseño y ejecución de las políticas que
ocurren bajo el actual gobierno.
GRAVES PROBLEMAS DE PDVSA
Las dificultades de la estatal
petrolera ocupan a diario la información y análisis
mediático. Chávez decretó la expropiación de las
empresas que prestan bienes y servicios a la actividad
petrolera y que permanecían dentro del sector privado.
Ellas se encargaban de los procesos de inyección de
agua, de vapor o de gas que permiten incrementar la
energía de los yacimientos y mejorar su factor de
recuperación, manejan taladros de perforación, lanchas,
remolcadores, gabarras y servicios para el reemplazo de
tuberías. Después de la nacionalización del petróleo, en
el siglo pasado, y durante el decenio de Chávez, se
mantuvo la actividad de las empresas ahora afectadas,
algunas norteamericanas y británicas, por economía de
gastos y porque varias disponen de tecnologías propias,
de las cuales carece PDVSA, además de su larga
experiencia en procesos claves para la producción del
crudo.
Comentaristas autorizados han puesto
en duda la conveniencia de la medida, y la atribuyen a
los problemas financieros de PDVSA para pagar las
cuentas pendientes con los proveedores y las deudas con
los trabajadores. Están en lo cierto. Chávez debió
trasladarse al Zulia para comprometerse personalmente en
el pago de las deudas, reclamadas violentamente por la
masa laboral. Las compañías Helmerich Payne, y Williams
hicieron público que PDVSA les adeuda $116 millones y
$241 millones respectivamente. Las firmas Halliburton y
Schlumberg difundieron que la deuda con ellos llega a
mil millones de dólares y que los pagos recibidos apenas
llegan al 10% de la factura. La empresa británica Good
Group, con 49% de participación en Sinco (Servicios de
Ingeniería, Mantenimiento, Construcción y Operaciones)
pidió una indemnización por la toma de sus equipos. Good
Group y la estadounidense Williams anunciaron que
estudian demandar ante centros de arbitraje
internacional.
Al país le preocupan las finanzas de
PDVSA. Sus pasivos, cuando los precios de exportación
alcanzaron máximos históricos fueron superiores a $69
mil millones de dólares. Sus cuentas por cobrar, de
dudosa recuperación, ya que responden al regalo
energético a varios países, superaron los $24,2 mil
millones. Durante el periodo de mayor bonanza se produjo
el hundimiento financiero, y ahora, PDVSA, además de
estar amenazada de demandas ante centros de arbitraje
internacional confronta severas restricciones operativas
que se están traduciendo en menor capacidad de
producción y distribución. El precio promedio del barril
fue de $86 el pasado año, por lo que una reducción
estimada hasta $40 para este año, en el contexto de los
serios problemas acumulados representa un impacto en el
orden social y económico. Un calificado analista opina
que la apuesta de Chávez a la recuperación sostenida del
crudo es juego riesgoso para la gobernabilidad del país.
La situación pudo ser distinta si
hubiese prevalecido un mínimo de sensatez y de orden en
la conducción de los asuntos públicos. Si el gobierno,
con los precios elevados desde el 2004, hubiera
destinado parte de esos recursos al fondo de
estabilización, en lugar de dilapidarlos en la forma en
que lo hizo, se podrían haber suavizado los efectos de
la caída del ingreso petrolero. Era necesaria una
política racional de producción y de comercialización en
la que prevaleciera el interés nacional por sobre un
interés geopolítico circunstancial.
OBSESIÓN CONTRA LA LIBERTAD DE
EXPRESIÓN
El ensañamiento de Chávez contra la
televisión privada resultaría enfermizo, si no fuera
patente su oposición a la libertad de expresión, que se
puso de manifiesto cuando señaló: “Los dueños de los 4
canales nacionales de TV, RCTV, Venevisión,
Televen y Globovisión, no se salva
ninguno, debían estar presos, por golpistas, por
terroristas”. Los llamó a cambiar su actitud o someterse
a sanciones, incluso el retiro de las concesiones.
Globovisión, el canal de noticias y su director
Alberto Federico Ravell, son objeto especial de la
iracundia presidencial. La acusación es “terrorismo
mediático” por haber informado el pasado 4 de mayo de un
sismo, ante la ausencia de información oficial. CONATEL
abrió el proceso para cerrar Globovisión. Ravell
comprobó que su información había sido veraz y objetiva,
con un llamado a la población para mantenerse en calma.
No obstante, los líderes del PSUV apoyaron el cierre,
con el argumento de que “al enemigo hay que liquidarlo
”La obsesión de Chávez contra los medios de comunicación
es tan agresiva, que en Argentina expresó: “No debe
extrañarse nadie cuando el Estado tome decisiones sobre
algunos medios de comunicación que practican el
terrorismo”. En rueda de prensa conjunta con la
presidenta Kirchner expresó que en Venezuela “algunos
medios de comunicación siguen practicando el terrorismo,
no la crítica”. La amenaza ha sido objeto de repudio
nacional e internacional. La SIP protestó por la amenaza
contra Globovisión. Enrique Santos, presidente
de SIP y director de El Tiempo, de Bogotá,
recordó el cierre de RCTV en mayo de 2007, y que
sus equipos fueron confiscados sin resarcimiento
alguno. En su última reunión semestral la SIP dejó
constancia que la violencia verbal de Chávez incrementa
acciones de sus partidarios contra medios y periodistas
independientes. “El ejercicio de la libertad de
expresión no es una concesión de las autoridades, sino
un derecho inalienable de la sociedad. Globovisión,
por tener posiciones críticas e independientes, no puede
ser tildada de enemiga del estado”.
Otras instituciones han reaccionado
ante la arremetida de Chávez contra la libertad de
expresión. La Comisión Interamericana de Derechos
Humanos (CIDH) puso acento en las restricciones para
acceder a información pública, y en el hecho de que las
medidas de protección a favor de periodistas y medios
(entre otros Globovisión) no han sido acatadas.
Chávez le respondió en términos tan vulgares que
omitimos, por respeto a los lectores. Sostuvo que la
CIDH es de la OEA, y Venezuela podría “salirse” de ese
organismo. Sería el primero y único país en apartarse
voluntariamente de la OEA. El Parlamento Europeo (PE)
expresó enorme preocupación por el deterioro de la
democracia venezolana, “que se encuentra en grave riesgo
de colapso debido a la concentración de poder y al
autoritarismo creciente del presidente Chávez”. El PE
expresa que la “legitimidad de origen” no avala la
naturaleza democrática de un gobierno. Esa legitimidad
tiene que estar avalada con un acatamiento respetuoso de
la Constitución y del Estado de Derecho. Es evidente que
cada día es mas voluminoso el expediente internacional
que caracteriza el régimen de Chávez como un modelo
neototalitario. (Venezuela Hoy, Abril 30
de 2009).
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