Honduras, ¿Declinación De Chávez?
Lo ocurrido en Honduras presenta una
serie de interrogantes por lo inusual del hecho. En
efecto, la tentativa de Manuel Zelaya de realizar un
referendo, encubierto bajo el manto de una “encuesta”
que le permitiría convocar una Asamblea Constituyente,
para buscar su reelección, provocó que las otras
instituciones de poder en ese país, vale decir el
Congreso Nacional, el Tribunal Supremo de Justicia, la
Fiscalía y las autoridades electorales, declararan la
inconstitucionalidad de ese evento y su expresa
prohibición. Ante la negativa de Zelaya de acatar esas
resoluciones, las fuerzas armadas, alegando que el
Presidente al violar la Constitución perdió legitimidad,
decidió apresarlo y trasladarlo a Costa Rica. Los
analistas coinciden en que es el punto débil de la
actuación contra Zelaya. Si lo hubiesen enjuiciado, el
Congreso Nacional tenia la facultad de elegir un nuevo
Presidente. De esa manera no estaríamos frente a un
típico golpe de estado latinoamericano, en el que los
militares derrocan al presidente electo para designar a
uno de ellos como sucesor. Fue una actuación de los
poderes públicos establecidos en la Carta Fundamental de
Honduras.
El cardenal Óscar Rodríguez
Maradiaga, Arzobispo de Tegucigalpa y máximo jerarca de
la Iglesia hondureña ha manifestado “no creo que Zelaya
pueda regresar, ya que de hacerlo podría provocar un
baño de sangre y el principal interés de la Iglesia es
que no se pierdan vidas humanas”. En una entrevista con
medios locales responsabilizó a Hugo Chávez de la crisis
en el país centroamericano. “Ese señor ha estado
tratando de meter aquí sus manos. Que nos deje en paz,
que se dedique a gobernar a su país y basta”, dijo en
declaraciones a los diarios hondureños La Tribuna
y El Heraldo, reproducidas por AFP. Es una
opinión que merece crédito, pues el Cardenal no se
expresaría en tales términos de no tener la convicción
moral de que su palabra está avalada por los hechos.
Interpreta, además, a sectores muy importantes de
Honduras que ponen en duda que Zelaya pueda regresar e
instalarse como gobernante, no obstante las
declaraciones rituales de la comunidad internacional.
Las conversaciones sostenidas por
Zelaya y Micheletti con el presidente de Costa Rica,
quien actúa como mediador, no han llegado a nada
concreto. La mediación sugerida por la Secretaria de
Estado de EE.UU., como única vía para una solución
pacifica, ha sido bien acogida por los países
latinoamericanos, salvo los del Alba que lideriza
Chávez.
Es el tercer fracaso de Chávez en su
pretensión de un liderazgo mundial, mediante la
exportación del petrosocialismo Siglo XXI: la primera
fue en Perú, al ser derrotado Ollanta Humala ante Alan
García, luego en Panamá, cuando fue derrotada su
candidata Balbina Herrera por Ricardo Martinelli, y
ahora, fracasó en su intento de lograr que Zelaya se
pudiera perpetuar en el poder, a través de una reforma
constitucional. A todo ello se une el descalabro sufrido
por los Kirchner en las últimas elecciones argentinas.
Muchos analistas consideran que todo ello se debió, en
buena parte, al rechazo que produce Chávez en amplios
sectores. Se avizoran posibles cambios en la geopolítica
continental.
TAMBIÉN DECLINAN LAS EMPRESAS DEL
ESTADO
La cesta petrolera llegó a $60, según
anuncio oficial. Es el nivel de precios que estimaba el
presupuesto de 2009, y que fue reducido a $40, cuando el
régimen terminó por aceptar que Venezuela no estaba
“blindada” para hacer frente a la crisis de la economía
global. Las cifras reales sobre producción constituyen
una especie de secreto de estado, pero al cierre del
primer trimestre de 2009, Pdvsa, para dar cumplimiento a
necesidades internas y compromisos externos, había
tenido necesidad de comprar más de 600.000 barriles
diarios, entre crudos, destilados y combustibles. Las
exportaciones a EE.UU. constituyen la principal fuente
de ingresos en dólares, y conforme a los números del
Departamento de Energía, en los últimos meses las
compras a Venezuela registran una caída de 462.000
barriles diarios. La deuda de la industria petrolera
asciende a $18.000 millones, y la necesidad de recursos
para inversiones indispensables y pagos perentorios de
obligaciones vencidas, hizo necesaria la emisión de
certificados de inversión y colocación de nuevos bonos
de deuda. Para tratar de paliar la grave situación
financiera, la alta gerencia de Pdvsa ha enviado
comunicaciones a sus contratistas y prestadores de
servicios, so pretexto de requerir información sobre el
monto de las acreencias, para solicitarles que le
otorguen un porcentaje de descuento a esas sumas,
dejando en evidencia con ello la precariedad de su
contabilidad. Estas solicitudes de descuento han sido
rechazadas por la mayoría de las empresas y en varios
casos han solicitado arbitrajes. A todo esto se une la
alta conflictividad que existe con los sindicatos
petroleros, a quienes se les niega la posibilidad de
discutir los contratos colectivos, alegando para ello el
ministro de Energía y Petróleo y presidente de Pdvsa,
que no discutirá con sindicatos enemigos de Chávez, lo
cual resulta extraño, ya que la gran mayoría de los
afiliados a esos sindicatos fueron contratados entre
personas que eran afines al régimen, luego de los
despidos masivos de más de 18.000 trabajadores que se
hicieron, luego de la huelga petrolera de 2002.
La industria petroquímica presenta
igualmente un panorama muy nublado, aunque Chávez
proclama a voz en cuello que el régimen está dando pasos
firmes para convertirse en una potencia petroquímica a
nivel mundial. En 2008, el gobierno anunció inversiones
de $20.000 millones para el sector, pero hasta el
momento se han colocado $100 millones, mientras las
deudas de Pequiven con sus contratistas, alcanzan a
$5.000 millones y el incremento de su pasivo financiero
es de 587% entre 2007 y 2008. En Aló Presidente
se dijo que en un periodo menor a 5 años, Venezuela
pasaría a ser el principal productor de fertilizantes,
plásticos y polímeros en toda América Latina. Los
analistas afirman que esa promesa tiene su equivalente
en el juramento presidencial de que la producción de
crudos llegaría a 5 millones de barriles diarios. El
desplome de la petroquímica, no obstante la recuperación
de los precios del crudo, pone de manifiesto la
ineptitud para la gestión de la industria y la
escandalosa corrupción de quienes la gerencian.
Las industrias del hierro y del
aluminio se encuentran en situación delicada, al punto
que luego de haber nacionalizado a Sidor, la principal
empresa siderúrgica del país, su producción ha caído
vertiginosamente. Por su parte, los trabajadores de las
empresas del aluminio, salieron a las calles de Puerto
Ordaz provocando cierres de vías, denunciando el grave
estado en que se encuentran Alcasa, Venalum, Bauxilum y
Carbonorca y exigiendo la depuración de las gerencias de
dichas empresas. Todo esto hace pensar que aun cuando el
precio del petróleo se mantenga en niveles de $60, esos
ingresos serán sal y agua para la incompetencia y la
corrupción.
LA OEA ANTE LOS ABUSOS DE CHÁVEZ
Antonio Ledezma, electo Alcalde Mayor
de Caracas por más de 720.000 votos, ha tenido que
declararse en huelga de hambre dentro de las oficinas de
la OEA en Caracas, para llamar la atención del doble
estándar que usa ese organismo para lidiar con las
violaciones de derechos humanos en la región. Así lo ha
dicho un editorial del Washington Post, en el que
se da cuenta del apresuramiento de la OEA en exigir sea
devuelto al poder el hondureño Manuel Zelaya, sin
encarar las amenazas a la democracia protagonizadas por
Chávez contra el líder opositor Ledezma, a quien el
gobierno ha despojado de poderes y de financiamiento que
legalmente le corresponden. Para ello se ha valido del
dominio que ejerce sobre la Asamblea Nacional, la cual
ha dictado una ley, violatoria de la Constitución, sin
tomar en consideración que la injusticia extrema no es
derecho, tal como lo ha señalado el Tribunal Europeo de
Derechos Humanos. Pero los abusos y amenazas de Chávez
no se quedan allí, sino que se extienden al resto de
gobernadores y alcaldes electos por la oposición
La actitud de la OEA ha hecho que
diversos analistas manifiesten la conveniencia de pensar
muy cuidadosamente en la utilidad de la Organización en
este siglo. En muchos casos los países más sensatos se
abstienen de contradecir abiertamente a los radicales,
por temor a ser acusados de “lacayos del imperio”, y
olvidan que
la misión de la Organización
no se limita a la defensa de los gobiernos, también debe
velar por la democracia en los casos de quebrantamiento
de sus valores y principios fundamentales, lo cual
requiere una labor permanente y creativa dirigida a
consolidarla, así como un esfuerzo permanente para
prevenir y anticipar las causas mismas de los problemas
que afectan el sistema democrático de gobierno. ¿Ignora
Insulza que elementos esenciales de la democracia son
el respeto a los derechos humanos y las libertades
fundamentales, el acceso al poder y su ejercicio? ¿O que
son componentes fundamentales del ejercicio de la
democracia, la transparencia de las actividades
gubernamentales, la probidad, el ejercicio pleno y
eficaz de los derechos de los trabajadores, la
libertad de expresión y de prensa?
¿Será acaso que
el anhelo de Insulza por ser reelecto Secretario General
de la OEA, lo ha llevado a tirar al cesto de la basura
la Carta Democrática Interamericana e ignorar los
derechos humanos y garantías cívicas que consagran los
tratados suscritos por Chile y toda América Latina?
La opinión
pública mundial sabe que en Venezuela es evidente la
violación de valores, principios, elementos esenciales y
componentes fundamentales para el ejercicio de la
democracia. No de otra manera puede denominarse la falta
de separación e independencia de los poderes públicos,
impedir el acceso al poder de funcionarios libremente
electos y su ejercicio, los ataques a la libertad
sindical, las medidas que coartan la libertad de
información, la amenaza de cerrar 240 emisoras de radio,
los ataques contra la televisión por cable; la
ideologización de la educación. El régimen se ha quitado
el disfraz democrático, y el Secretario General en lugar
de solicitar la
convocatoria inmediata del Consejo Permanente, para
realizar una apreciación colectiva de la situación y
adoptar las decisiones que estime conveniente, por haber
ocurrido una alteración del orden constitucional que
afecta gravemente el sistema democrático en el país,
prefiere mirar para otro lado.