|
Julio 31, 2009
En Crisis La Relación Con Colombia
Anuncio de guerra fue la respuesta de
Chávez a Uribe, quien denunció que las guerrillas han
adquirido lanza cohetes en los mercados internacionales
de armas y que su gobierno presentó la queja a través de
los canales diplomáticos a los respectivos países. El
vicepresidente Santos fue más explicito: “Ya en varios
operativos en los que hemos podido recuperar arsenales
de las FARC hemos encontrado equipos potentes, entre
otros armas antitanque que un país europeo le vendió a
Venezuela y que aparecieron en manos de las FARC”.
Según la revista Semana, desde hace dos meses
Bogotá puso en conocimiento de Caracas la incautación de
varios lanza cohetes AT-4. Los diarios colombianos
informan que al canciller Maduro le fueron presentados
documentos en que las FARC mencionan la colaboración de
tres altos funcionarios del gobierno venezolano en la
entrega de estas armas. En Londres, la revista
especializada en defensa Jane’s reveló que fueron
originalmente vendidos por un fabricante sueco a
Venezuela. La embajada de ese país en Bogotá confirmó
que los números de serie de los lanza cohetes
corresponden a un lote que vendió a Venezuela la empresa
Saab AB. Desde Estocolmo, el gobierno sueco solicitó a
Venezuela información sobre cómo un cargamento de armas
fabricadas en Suecia y exportadas hacia el país, que fue
encontrado en poder de las FARC. Chávez respondió que
las acusaciones eran una agresión contra su gobierno,
que lo llevaba a congelar las relaciones con Colombia.
“Vamos a retirar a nuestro Embajador en Bogotá y a
nuestro personal diplomático”. Calificó el acuerdo por
el cual Colombia facilitará a EE.UU. el uso de bases
militares como una pieza dentro de un vasto plan de
agresión contra Venezuela. “Uribe es un irresponsable
que pone en peligro la paz en la región”. Amenazó con
romper relaciones comerciales y económicas y empezar a
expropiar las empresas colombianas en el país. Al día
siguiente, el vicepresidente Carrizales aclaró que el
congelamiento no significa cerrar fronteras o impedir el
tránsito de mercancías. La aclaratoria del
vicepresidente era obvia: Colombia es, después de
EE.UU., el segundo proveedor de alimentos a un país que
solo produce el 4% de lo que consume.
Las iras de Chávez se desataron
cuando Colombia acordó el convenio con EE.UU. De
inmediato y sin conocer los términos del acuerdo,
decidió el primer congelamiento de las relaciones
bilaterales ¿Qué busca Chávez con el montaje de esta
nueva crisis en las relaciones con Colombia? Parece
evidente que trata de cerrar la página del escándalo de
los lanza cohetes y las renovadas acusaciones de
cooperación con la narco guerrilla colombiana. Las
especulaciones abundan, entre otras, miedo a las
célebres computadoras de Raúl Reyes, donde apareció
prueba contundente de su vínculo con las FARC. Venezuela
se encuentra en estado de ebullición y Chávez siempre
tiene en Colombia una carta bajo la manga para encubrir
situaciones críticas. Es un juego peligroso, pues da por
sentado que Uribe no lo toma en serio cuando habla de
que está en juego la paz de la región. ¿Será efectivo el
juego para distraer a los venezolanos del drama que
viven?
SE CALIENTA EL ESCENARIO
VENEZOLANO
La ebullición surge cuando la presión
de un líquido ardiente llega a igualar la presión
atmosférica y sus burbujas de vapor, ascienden en el
seno del líquido y al llegar a la superficie se rompen
violentamente. Aplicando el término al estado anímico de
una sociedad, resulta palabra apropiada para la
coyuntura actual. Aparte de la caída en picada de la
confianza en Chávez, según distintos sondeos de opinión,
lo más significativo es que las protestas públicas que
surgen cada día en los cuatro puntos cardinales de la
geografía, son generadas por militantes del chavismo.
Hasta fecha reciente, los males que ocurrían en el país
eran atribuidos al gobierno, mientras el Presidente era
exonerado de toda responsabilidad. Ese muro de
salvaguarda se le resquebrajó a Chávez y la gente lo
hace responsable principal por el pésimo manejo de los
asuntos públicos. Es una reacción lógica, pues han
transcurrido diez años de mandato. Revierte el “gobierno
anterior” como chivo expiatorio de todos los males,
especialmente entre la juventud, que al mirar hacia
atrás, aprecia que “gobierno anterior” es el de Chávez.
La solución que pretende Chávez es
radicalizar la revolución en todos los aspectos. Dispone
del más grande aparato comunicacional que gobierno
latinoamericano alguno haya tenido hasta el presente.
“Basta pasearse un día cualquiera por la banda de
canales gratuitos para constatar que 5 de esos canales
forman un muro mediático de propaganda oficial, que
aunado a la declarada autocensura de las televisoras
privadas, prácticamente convierten a Venezuela en un
país de información televisiva única, oficialista”,
escribe un experto. El ministro Cabello, vocero de
Chávez, afirmó que el espectro radioeléctrico no
comparte el proyecto revolucionario, y hay que depurarlo
para que la revolución se profundice, razón por la cual
inició el proceso para apoderarse de 240 emisoras de
radio independientes. El proceso se entiende en el
contexto del cierre de RCTV, la amenaza de hacer
lo mismo con Globovisión, la penalización del
vilipendio con prisión de hasta cuatro años, la huelga
como traición a la patria y la estricta aplicación que
se le da a la “Ley Mordaza”.
A las evidentes limitaciones al
derecho de información se le quiere dar un matiz de
supuesta legalidad. Al efecto, la Asamblea Nacional
aprobará la figura de los delitos mediáticos, “para
regular la libertad de expresión” según afirmó la
Fiscal, quien fue ponente de la ley. Se establecen penas
de prisión para quienes incurran en el delito, en cuya
tipificación se incluye noticias que causen “alarma o
angustia a la población”. La ley faculta a la Fiscalía
para intervenir teléfonos y celulares sin autorización
de un juez. Para dar también apariencia de legalidad, la
Asamblea Nacional ha dispuesto criminalizar la protesta.
En la oposición se afirma que todo obedece al temor de
que se haga incontrolable la indignación de los
ciudadanos por la incapacidad del régimen para enfrentar
problemas como el de la inseguridad, en que Venezuela
supera los índices de México y Colombia; del alza
creciente en el costo de vida y en las tasas de
desempleo; el deterioro de las vías de comunicación; los
cortes permanentes en el suministro de energía
eléctrica; la negligencia para dotar de vivienda a un
millón de personas que viven en “ranchos”; y se
enfurecen por los anuncios de los regalos a Cuba,
Bolivia y Nicaragua para que resuelvan sus problemas; la
tragedia de los hospitales, impedidos de atender por
carencias de todo tipo; el desabastecimiento de
alimentos y medicinas. La interrogante es si el control
de los medios de comunicación, las leyes represivas de
la protesta y la liquidación de los precarios espacios
para la información, serán instrumentos eficaces para
transformar la ebullición social en clima de resignación
y pasividad.
LA POLÍTICA EXTERIOR DE CHÁVEZ
El caso Honduras, donde el gobierno
venezolano apostó fuerte, ha lesionado duramente a
Chávez, afirman los comentaristas que han seguido el
hilo de la trama. Sostienen que las declaraciones de
actores importantes de la comunidad internacional,
pidiendo el retorno de Zelaya a la presidencia son
retórica diplomática, y que los gobernantes de los
países más importantes del continente respiran aliviados
ante el hecho de que el presidente venezolano no pudo
completar un cuarteto de satélites que giren en torno
suyo. En las cuentas de Chávez, sus aliados
estratégicos, aparte de El Salvador, Nicaragua y
Bolivia, son Brasil, Argentina, Uruguay, Paraguay y
Ecuador. En el primero de los mencionados, las
elecciones las ganó el Frente Farabundo Marti, ayudado
por la petrochequera de Chávez, pero el Presidente Funes
está demostrando que no comprometerá a su país en el
proyecto venezolano. A Lula, le parece un personaje
simpático, pero Itamaraty organiza con frecuencia viajes
presidenciales que marquen la distancia política.
Venezuela es de los mejores socios comerciales, y
empresas brasileñas han disfrutado de jugosos contratos,
otorgados sin licitación, pero Lula prefiere ir a Davos
que a uno de los convites de Chávez. Es notorio el
enfriamiento de la señora Kirchner, después de su
derrota electoral y de la presencia en Buenos Aires del
canciller de Israel, Avigdor Lieberman, quien declaró
para La Nación: “La interferencia de Chávez en
asuntos internos de diferentes países suramericanos, con
su dinero y su financiamiento de campañas políticas en
otros países, es una influencia muy negativa. Creo que
su intención es ejercer dominio en Suramérica”. La
colonia judía en Argentina es muy influyente y la señora
Kirchner no quiere enajenarse su amistad. Uruguay nunca
ha comprometido su independencia, y la relación no ha
ido más allá de beneficiosos convenios energéticos y
comerciales. El presidente paraguayo acepta las
invitaciones de Chávez y proclama adhesión al socialismo
siglo XXI, pero los factores de poder, entre otros el
parlamentario, declaran su contrariedad con una política
exterior dictada por Caracas. En Ecuador, el presidente
Correa aparentemente es aliado tan fiel como Evo Morales
y Daniel Ortega, pero la prensa del país critica
duramente lo que denominan “política de coloniaje”.
Patricia Janiot ha entrevistado para CNN a
personalidades y académicos de Costa Rica, quienes
condenan la acción de los militares hondureños y
respaldan las propuestas del Presidente Arias como
mediador, pero agregan que el éxito de Zelaya en su
proyecto reeleccionista hubiese generado un efecto
dominó en cuanto a la influencia de Chávez en toda
Centro América.
En el propio campo chavista surgen
voces que se interrogan acerca de las consecuencias del
fracaso en Honduras y de nuevos elementos en el
escenario de sus alianzas. Dieterich, uno de sus
consejeros más allegados, dice que el principal aliado
estratégico de Chávez en Eurasia es el gobierno de
Ahmadinejad, objeto de protestas post electorales que
evidencian la división del país y de la élite conductora
en cuanto a su gestión como Presidente. “La situación
iraní incide negativamente en la política internacional
de Chávez y en la solidez de su modelo”. La directora de
la cancillería israelí declaró que Caracas ofrece
documentos falsos a los iraníes para que transiten por
la región, y que Hezbolá tiene células en la frontera
venezolana con Colombia y en la Isla de Margarita. En el
show mediático de Honduras los perdedores serán Zelaya y
Chávez, opinan los analistas de Venezuela Hoy.
|