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Octubre 31, 2009
De nuevo problemas con Colombia
Las relaciones con Venezuela vuelven
a ser muy tensas, dice El Tiempo de Bogotá. Hace
referencia a declaraciones de ambos gobiernos y a una
serie de crímenes ocurridos en la frontera. El ministro
de defensa de Colombia denunció que la mayoría de los
vuelos ilegales al servicio del narcotráfico con destino
a Centro América y Estados Unidos proceden de Venezuela.
Chávez le replicó que era un retardado mental.
El asesinato de diez jóvenes, ocho de ellos colombianos,
en Táchira, sacó nuevamente al ruedo la incursión de
grupos irregulares en el país. El gobernador electo de
ese estado, Pérez Vivas, afirma que en Venezuela actúan
más de 2.000 guerrilleros, sin que las autoridades
militares se den por enteradas. “Me ha sido imposible
informar personalmente al Presidente pues sólo recibe a
los gobernadores de su partido. Consigné en Miraflores
un informe para él, haciéndole ver la urgencia de una
operación de desarme y expulsión de los grupos armados
irregulares extranjeros, cuyos campamentos están
localizados, y la respuesta fue ordenar a la Asamblea
Nacional (AN) que me investiguen por traición a la
patria”. Previo al asesinato en Táchira de los 10
jóvenes, ocurrió otra matanza de 5 colombianos en
Barinas, cuyos familiares fueron informados que habían
fallecido por “asfixia mecánica”, y que los cadáveres no
podían ser repatriados porque los hechos eran objeto de
investigaciones no concluidas.
Chávez ordenó la detención y
enjuiciamiento de dos colombianos, acusándolos de ser
agentes del Departamento Administrativo de Seguridad
(DAS), en actividades de espionaje. “Detrás de estos
funcionarios está la Agencia Central de Inteligencia
norteamericana (CIA) y el gobierno de EE.UU.”. Agregó
que los espías estaban buscando información sobre las
Milicias (el nuevo componente de la Fuerza Armada).
“Cuando un gobierno hostil, como lo es Colombia,
profundiza la búsqueda de información dentro del país es
porque, en asocio con EE.UU., tiene planes contra
Venezuela”. Aseguró que el asesinato de colombianos en
territorio venezolano fue “un enfrentamiento de grupos
rivales de Colombia”. El DAS declaró desconocer que dos
de sus detectives estén detenidos en Venezuela. “Estamos
abiertos a colaborar con cualquier investigación”. El
ministro del interior, El Aissame, concurrió ante la AN
para reiterar lo expresado por Chávez y manifestar que
obtuvo un documento del DAS que revela una gran
operación de espionaje “contra nuestro país y contra los
países de la región”. Bogotá calificó como “un hecho muy
grave” que Venezuela tenga en su poder documentos de
inteligencia del DAS, que en palabras del ministro, le
fueron entregados por sus servicios de inteligencia.
Según la declaración de Bogotá, tienen procesado a un
exfuncionario del DAS que vende información falsa sobre
un supuesto complot del gobierno colombiano contra el
presidente Chávez. Son nuevos aspectos en la maltrecha
relación bilateral. Lo más peligroso –dice un
comentarista- es la anuencia de Chávez para que se
instalen en nuestro territorio grupos guerrilleros, al
punto de que en algunas zonas de la frontera las FARC se
han constituido en autoridad civil y militar. Desde el
punto de vista colombiano, la mayor preocupación, según
sus medios, fue la afirmación de Chávez: “!Ay Colombia!
¡Cómo me duele! Pero algún día la tendremos en el ALBA”.
DESNUTRICIÓN Y HAMBRE
Aquí difícilmente hay alguien que no
coma tres veces al día, afirmó Chávez en Aló
Presidente. Mostró cifras de un estudio de
Fundacredesa, institución adscrita a uno de los
Ministerios, según las cuales ha habido mejoras tan
importantes en los índices de nutrición que lo obligan a
llamar la atención por el exceso de peso en la
población. “Ahora nos estamos alimentando mejor, hay que
tener cuidado, hay que hacer dieta”. Calificó de
“histórico” el programa, trasmitido desde un Centro
técnico productivo socialista, en el Cajón del Arauca,
al suroeste del país. Recordó que allí había
transcurrido parte de su carrera militar, cuyas sabanas
dedicadas al pastoreo soñaba con verlas sembradas de
arroz. Ordenó enfocar las cámaras de televisión en una
zona cultivada por el Centro. Interrogó sobre la
superficie sembrada al ministro de Agricultura, quien le
respondió que 300 hectáreas. “Es el comienzo –expresó
Chávez- pero esos llanos, antiguos latifundios cuyos
dueños alegaban que los estudios de suelo sólo permitían
pastar ganado, los veremos convertidos en inmensos
arrozales, como los de China, y habrá arroz para el
consumo y la exportación” Recriminó al ministro y a la
Fuerza Armada que todavía existan latifundios sin
expropiar. “No debe quedar ninguno en Apure. ¡Ni uno!
Les digo a los que todavía tienen latifundios: mejor
entréguenlos ante de que lleguemos nosotros. Seguramente
presentarán papeles alegando que son herederos, pero no
vamos a reconocer esa herencia maldita. ¡Nadie es dueño
de estas tierras! Son de la nación”.
La presidenta del capítulo venezolano
de la Sociedad Latinoamericana de Nutrición le respondió
que pese a las preocupaciones del Jefe de Estado por la
abundancia de personas gordas, “no podemos decir que se
acabó la desnutrición y lo que existe es el sobrepeso”.
Citó datos del Instituto Nacional de Nutrición, según
los cuales el 22% de los niños comprendidos entre 2 y 14
años presentan graves problemas de desnutrición, cifra
muy por encima del 6% referido en Aló Presidente.
“El déficit en la nutrición, a pesar de las misiones, se
presenta especialmente en los estratos sociales con
menores recursos y en la zona rural. Influye no sólo un
menor acceso a los alimentos, sino las malas condiciones
de salubridad”. Las cifras oficiales del Instituto
Nacional de Estadística, contradicen las afirmaciones de
Chávez, pues, según sus investigaciones, nueve millones
de venezolanos están en la pobreza y tres millones en
una condición que no les permite comer lo indispensable
para preservar la salud. La presidenta del Colegio de
Nutricionistas declaró: “El gobierno no ve la realidad
de lo que está pasando en el país”. Agregó que los
especialistas en nutrición, en su trabajo en hospitales
y clínicas, observan diariamente muchas personas
enfermas que explican no tener recursos para ingerir un
mínimo de alimentos. En el décimo año de su mandato,
lapso en que ha dispuesto de los mayores ingresos que
gobernante alguno haya tenido en toda la historia del
país, Chávez sigue utilizando histrionismo, promesas y
amenazas como alimento del régimen, escribe un
comentarista. Pero la realidad –agrega- es mucho más
poderosa que su estilo grotesco y en ocasiones ridículo.
Quizás impresione a los invitados extranjeros que hacen
“turismo revolucionario” y se les lleva a las vitrinas
que pregonan las maravillas del socialismo siglo XXI.
Pero es difícil que la audiencia de Aló Presidente
mantenga la devoción por su retórica populachera, a
veces soez, cuando confronta su propia vivencia con las
“humoradas” del líder. El desastre de Barrio Adentro y
de las otras misiones, reconocido por el presidente y
de los pregonados centros de alimentación gratuita,
dejan al desnudo que la incapacidad y la corrupción son
los signos predominantes de la autocracia militarista
que padece Venezuela.
RACIONADAS EL AGUA Y LA LUZ
Hay crisis en el sector eléctrico y
confrontamos escasez de agua, manifestó Chávez.
Responsabilizó de tal situación a los gobiernos
anteriores y decidió racionar el consumo, tanto de
electricidad como de agua. “Hay que disminuir el
consumo”, afirmó. Como ejemplo señaló su propio caso:
“sólo utilizo tres minutos para ducharme”. Aconsejó
tener un tobo de agua en el baño y utilizar totumas
(pequeños envases de origen vegetal) para reducir el
consumo. Dio instrucciones de frenar el descenso del
Guri, gigantesco embalse que aporta el 70% de la
energía, “para evitar un colapso”. Se quejó de la falta
de mantenimiento a las líneas de trasmisión que van
desde el sistema hidroeléctrico de Guayana hacia el
resto del país y del retraso en programas de energía
térmica. Ofreció enfrentar la crisis y un plan
estratégico. “Ya estamos haciendo los decretos”. Designó
un nuevo ministro que tendrá la responsabilidad de
enfrentar la situación. “se trata de un camarada en
quien tengo gran confianza, me visitaba cuando yo estaba
preso en Yare”. Es la más grave crisis de electricidad
en la historia del país, opinan los expertos, y no se
resolverá con decretos y planes improvisados, pues la
causa fundamental es la escasa inversión y la
politización del sector durante los últimos 10 años. Las
obras hidráulicas y termoeléctricas construidas por los
gobiernos anteriores han sido descuidadas, carecen de
mantenimiento, y de la gerencia fueron despedidos los
ingenieros especializados que las manejaban, para
colocar militantes del partido oficial y militares, cuya
virtud, como en el caso del nuevo ministro, es que
visitaban a Chávez cuando estuvo preso.
La crisis afecta a todo el país, y el
severo racionamiento de electricidad y agua acordado,
simplemente la reconoce como hecho cuotidiano. En los
medios hay información diaria sobre “apagones” que se
prolongan durante horas y ciudades en las que el
servicio de agua deja de funcionar por varios días. La
circunstancia de que Chávez haya abordado la crisis,
ofrezca explicaciones y formule promesas tiene que ver
con el dato que revelan las encuestas. Persiste la
inseguridad, la inflación y el desempleo, pero
aparecen, como nuevos problemas fallas de electricidad
y del suministro de agua, convertidos ahora en
insoportable forma de vida de todas las clases sociales.
Los efectos políticos parecen inquietar a Chávez, pues
cada vez que habla ofrece las más peregrinas
explicaciones, aparentemente con menguado resultado. Los
números revelan, no sólo el incremento de la percepción
negativa sobre la situación del país, sino desconfianza
de todos los estratos sociales en el jefe del Estado.
Según la encuestadora Datanalisis, los estratos D
y E, de los cuales ha sido dueño durante años, le dan la
espalda. 61% de la clase D y 53% de la clase E tienen
una percepción negativa. En cuanto a simpatías, la caída
es brutal, pues apenas el 21% se autodefine como
gobierno y apenas el 19% se identifica como militante
del partido oficial. Estamos frente al problema mas
peligroso que se le ha presentado a Chávez, pues tiene
efecto en el mundo militar. La oficialidad que lo
mantiene en el poder no es víctima del desempleo ni de
la inseguridad. Usan automóviles blindados, tienen
escoltas y sus casas vigiladas por soldados. Tampoco de
la inflación pues son usufructuarios de la escandalosa
corrupción del régimen y desempeñan cargos con
presupuestos no sometidos a control. La crisis del agua
y de la electricidad son problemas que les causan
personalmente y a sus familias el mismo malestar que a
toda la sociedad. A ello atribuyen los
acuartelamientos y cambios en los mandos medios que se
han venido produciendo, y la reaparición de rumores
sobre reclamos a la gestión gubernamental en el mundo
castrense.
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