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Enero 15, 2010
Colapso eléctrico inminente
Chávez no deja de sorprender al país.
El miércoles 13, en alocución al medio día manifestó que
era indispensable hacer recortes de energía. La crisis
del sector eléctrico conmueve a todo el país y generó
protestas de calle a lo largo del territorio nacional,
de manera especial en Caracas, donde los cortes
programados afectaron gravemente el funcionamiento del
Metro, hospitales, institutos educativos, centros
comerciales, el alumbrado público y el tráfico de
vehículos al dejar inactivos los semáforos. De la crisis
del sector eléctrico culpó a la “Cuarta
República” y al fenómeno del Niño.
A medianoche, en contacto telefónico con un programa que
transmite la televisora oficial expresó: el “gobierno
nacional reconoce que se han cometidos errores a nivel
técnico, decisiones mal tomadas, impactos no deseados y
he suspendido el racionamiento en Caracas”. Con la
medida, las protestas se extendieron al interior del
país, reclamando la discriminación que supone el
mantenimiento de los recortes. Según los analistas,
Chávez retrocedió porque subestimó el costo político.
“La ecuación costo-beneficio que sin lugar a dudas hizo
Chávez antes de tomar la medida, fue equivocada. Fue una
cuenta muy mal sacada. Se trataba de una medida de por
sí con un alto riesgo de costo político, cuyo impacto se
amplificó tremendamente con su pésima e improvisada
implementación”.
El presidente del Colegio de
Ingenieros declaró que hace 6 años ese gremio le hizo al
gobierno las advertencias y recomendaciones pertinentes
sobre la inminencia de una crisis del sistema eléctrico
nacional, pero fueron desatendidas. Responsabilizó a
Chávez por no hacer las inversiones correspondientes a
su debido tiempo y que resulta imposible aceptar que
tras 11 años en el poder desconociera las deficiencias
del sector. Líderes de la oposición declararon que
Chávez, en lugar de aplicar racionamiento eléctrico sin
preparación ni coordinación ha debido acelerar la
culminación de las plantas de generación hidroeléctrica
que se construyen y que debieron estar en funcionamiento
en 2008-2009. Criticaron que un gobierno que ha manejado
en 10 años más de $ 900 mil millones no haya realizado
las necesarias inversiones. “La
explicación es muy sencilla: ese dineral se lo llevó la
corrupción del chavismo”. Según los técnicos, en el año
2003, el nivel del embalse de la represa Guri que
suministra cerca del 80% de la energía hidroeléctrica,
estuvo, como ahora, en niveles mínimos pero el servicio
no se suspendió porque entró en actividad la generación
alterna de las plantas termoeléctricas. Hay angustia
nacional pues la irresponsabilidad del régimen puede
llevar al país en corto plazo, a un colapso eléctrico.
Desde la oposición se ha señalado el disparate de
destituir al ministro de Energía desde un programa de
televisión transmitido a medianoche, mientras Chávez se
preocupa de iluminar otros países: Bolivia ha recibido $
80 millones para instalar una planta termoeléctrica y
Nicaragua $ 250 millones.
DEVALUADO EL BOLIVAR
La devaluación del bolívar fue
anunciada el viernes 8, que para los venezolanos pasa a
denominarse “Viernes Negro”. Es la cuarta devaluación
durante el mandato de Chávez, todas siempre con fines
electorales. Chávez invierte una cifra descomunal en la
campaña que realiza para controlar la Asamblea Nacional,
cuya elección debería efectuarse en septiembre próximo.
Tendrá más bolívares a su disposición, pero esta vez
influyó la catástrofe de la economía. El déficit en la
balanza de pagos adquirió una dimensión descomunal.
Según las cifras del Banco Central, en el 2008 el saldo
global de la balanza de pagos cerró con un superávit de
$ 9.000 millones. Esta vez el déficit de la balanza fue
histórico: sobrepasó $ 11.000 millones, por lo que tuvo
que devaluar en un 100%. Es la explicación que dan los
expertos, quienes afirman que la medida no corregirá el
desequilibrio, porque no existe un sector exportador de
bienes y servicios que genere divisas. La revolución, en
su plan de eliminar la propiedad privada, redujo
prácticamente las exportaciones, al petróleo. Con la
devaluación Pdvsa tendrá dinero que le permita
confrontar una severa crisis de sus finanzas, tan grave
que le impide cumplir con los proveedores, contratistas
y trabajadores. Economistas nacionales han venido
advirtiendo que si no cambian las políticas
gubernamentales, la devaluación será contraproducente en
el corto plazo y se reflejará en los precios, escasez
más aguda, reducción del consumo real y continuación de
la recesión.
Los grandes diarios del mundo
coinciden en señalar los riesgos que implica el “Viernes
Negro”. Según Financial Times Chávez ha logrado
un record mundial. “Venezuela es ya el único país en que
operarán tres tipos de cambio: el que se aplica a
productos de primera necesidad (2.6 bolívares por
dólar), el general (4.3) y el del mercado negro
(6.20)”. El diario británico sostiene que la decisión
de Chávez fue motivada más por razones electorales que
económicas. Advierte a Chávez que aun cuando consiga
superar su examen electoral de septiembre, tarde o
temprano deberá limitar los gastos públicos. “La
realidad de la economía alcanzará a Venezuela. Cuando
ello inevitablemente ocurra, Chávez tendrá que enfrentar
el juicio de una enfurecida opinión, victima de una
inflación que llegará a niveles impredecibles”. El
País de Madrid califica de “brutal” la medida por
cuanto supone una pérdida del valor de la moneda del
50%. Resume en dos datos la incompetencia de la política
económica de Chávez: “el producto estrella de su
exportación se ha multiplicado por ocho, y el valor de
su moneda se ha dividido por nueve”. Un elemento
adicional es que el funcionamiento del Alba, la alianza
de Chávez con Nicaragua, Bolivia, Ecuador y pequeños
países caribeños requiere equilibrio en la balanza
comercial.
Para los analistas venezolanos de
mayor calificación, el aumento sostenido de los
precios, originado en el desorden fiscal e insensata
política económica llevó a la apreciación real del tipo
de cambio, elevó la inflación, que es ya una de las más
altas del mundo e incrementó la pobreza. “Este circuito
simplificado es la esencia del fracaso económico del
gobierno”. Ciertamente, desde hace tiempo se ha venido
advirtiendo que si no se producían en la política
económica cambios radicales en el tratamiento a la
propiedad privada, la situación se haría insostenible.
Para la oposición los despilfarradores programas de
compras de armas, proyectos con sobreprecios que
encubren la corrupción, ayudas internacionales y
nacionalizaciones absurdas, son la visión de un
Presidente con delirios de líder continental y absurdas
ideas económicas. Es una huida hacia adelante que
intenta alimentar ilusiones populares y afán de poder,
con un alto costo social que pagarán los venezolanos
cuando el poder de compra del ingreso familiar sufra las
consecuencias.
LA DESLEGITIMACIÓN DEL RÉGIMEN
Analistas políticos han reiterado que
el régimen de Chávez se ha deslegitimado y esta opinión
es compartida por la mayoría del país. Señalan como
causas principales que tanto la Constitución como el
resto de las leyes, se aplican o se dejan de aplicar
según convenga al régimen; en otras palabras no existe
Estado de derecho. A la gravísima situación
socio-económica caracterizada por la inseguridad,
desbordamiento de la violencia y la criminalidad, el
desempleo, la pobreza, quiebra y destrucción del aparato
productivo, se suma la profunda crisis bancaria y
financiera. Manifiestan que el régimen está
caracterizado por notoria ineficiencia y manifiesta
incapacidad en la gestión de gobierno, lo que ha
sometido al país a la devaluación del signo monetario y
al racionamiento de los servicios de electricidad y
agua; y se hacen eco del rechazo nacional a la
imposición de un modelo educativo ajeno a nuestros
valores y a la sistemática falsificación y alteración de
nuestra historia.
Ante la Comisión Interamericana de
Derechos Humanos se han presentado innumerables
denuncias, con elementos probatorios de la violación
sistemática de valores esenciales, como la vida, la
propiedad privada, la honra y la paz familiar. Ante el
mismo organismo se ha denunciado amenazas y atentados de
toda índole contra los medios de comunicación y por
ende, contra las libertades de expresión e información.
Muchas de tales denuncias han sido elevadas por la
Comisión a la Corte Interamericana, cuyas decisiones
condenatorias el régimen no acata, como igualmente se
niega a que la Comisión se haga presente en el país para
constatar las denuncias.
El doctor José Machillanda, profesor
de Sociología Militar, con cursos de especialización en
las mejores universidades de Europa y Estados Unidos, es
autor del libro Del Profesionalismo Militar a la
Milicia, cuya lectura nos permite adentrar en el
proceso que permitió a Chávez convertir las Fuerzas
Armadas en instrumento ideológico de su proyecto. Se
puede estar o no de acuerdo con algunos conceptos del
libro, pero su estudio es interesante para el
conocimiento de aspectos claves en la situación
venezolana. Chávez, al ser electo Presidente –señala el
autor- inicia la penetración ideológica del componente
armado, en la decisión de crear un modelo militarista,
autoritario, radical, exponiendo planteamientos
marxistas-leninistas, como el de que la revolución se
hace con el elemento armado y que éste es la vanguardia
de su proyecto. Se produce una intensa propaganda
ideológica, adoctrinamiento a lo interno de los
cuarteles, designación de numerosos uniformados en la
burocracia gubernamental, proselitismo político del
Presidente y presencia de militares cubanos en la fuerza
armada.
Uno de los analistas expresa que
Chávez ha incurrido en traición a la patria, al
subordinar políticas indelegables del Estado a los
intereses cubanos. Agrega la manifiesta presencia de
guerrilleros colombianos en territorio venezolano y se
muestra complaciente ante la existencia de
fundamentalistas islámicos, especialmente provenientes
de Irán, en zonas sensibles de la geografía nacional.
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