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Abril 30, 2010
Injerencia en elecciones Colombianas
“El gobierno de Colombia no tiene límites morales, es
infame, ¡Que capacidad para la canallada!” Fueron las
expresiones de Chávez para manifestar su disgusto por un
comunicado del gobierno de Uribe sobre las frecuentes
detenciones de colombianos acusados de espionaje y
advirtiendo sobre los riesgos de viajar a Venezuela. Un
nuevo capítulo en la tensa relación binacional. En
septiembre de 2008 se develó una estatua de Marulanda en
un barrio del oeste de Caracas, lo cual suscitó duras
declaraciones de Bogotá. En marzo pasado se bautizó una
biblioteca con su nombre. El tercer homenaje al líder
guerrillero se produjo hace pocos días, erigiéndole
estatua en el lado venezolano de la frontera, cerca de
una guarnición militar. Según imágenes de la TV
colombiana se trata de un conjunto en que acompañan a la
de Tiro Fijo, bustos de Bolívar, Fidel Castro y Chávez.
Para Uribe, tales homenajes “nos obligan a tener
presente que debemos derrotar a los terroristas donde
estén”. Chávez calificó a Juan Manuel Santos, aspirante
al Palacio de Nariño, como “una amenaza para los países
vecinos de Colombia”. Señaló que Santos como presidente
“podría generar una guerra en esta parte del mundo”.
Enfatizó que fue Santos quien dió la orden de bombardear
un campamento de las FARC en Ecuador. El aludido
respondió que Chávez busca “interferir” en las
elecciones presidenciales. Durante un acto en la
Academia Militar, Chávez descartó la normalización de
relaciones en caso de que Santos sea el nuevo
presidente. “Queremos pasar la página con Colombia pero
con el señor Santos va a ser difícil, pues él es una
ficha del imperio”. “Uno tiene un corazón y aspira a
tener presidentes amigos”. Señaló que de todos los
candidatos presidenciales, Gustavo Petro es el que más
aprecia. Éste se apresuró a manifestar que las opiniones
y descalificaciones de Chávez terminan favoreciendo a
Santos. El presidente colombiano declaró que las
referencias de Chávez sobre la campaña electoral son una
violación al principio de no intervención en asuntos
internos de otros países. “Es una ofensa al pueblo
colombiano que un gobierno extranjero trate de
coaccionar su libre voluntad política para elegir al
próximo Presidente”.
La prensa colombiana destacó que entre los cinco temas
presentados a los candidatos presidenciales en el debate
del pasado 27, el asunto Chávez superó a los demás.
Todos coincidieron en rechazar su injerencia en la
campaña presidencial. Para analistas venezolanos, Chávez
alimenta la confrontación con el país vecino para
distraer la atención pública de los serios problemas que
confronta, entre otros, “la protesta silenciosa” en los
cuarteles por la presencia e intromisión de militares
cubanos en la institución armada, denunciada por el
general Antonio Rivero, ex director nacional de
protección civil y ex Jefe del Estado Mayor de la V
División de Infantería, quien pidió la baja por no estar
de acuerdo con la politización de las FAN. Altos
oficiales del gobierno lamentaron que un “brillante y
respetado oficial”, se haya apartado del proceso
revolucionario. Agregaron: ¿Qué hay asesores cubanos en
la FAN? ¡Por supuesto! Nadie lo ha negado. Hay asesores
en la FAN “con el propósito de establecer el nuevo
pensamiento militar”. En Aló Presidente, Chávez
expresó que los cubanos en la FAN no participan en los
comandos ni en la estrategia militar. “Simplemente nos
están ayudando”. Anunció un aumento de 40% en los
sueldos de oficiales y tropa, confirmando la “protesta
silenciosa” a que hizo referencia el general Rivero.
CHÁVEZ DICE: NO TENGO SUCESOR
El tema cubano se ha exacerbado con motivo de la visita
de Raúl Castro. Al despedirlo en Miraflores, Chávez
dijo: “Estamos trabajando en la complementación de
nuestras economías. Ningún tipo de presión podrá
desligar el destino común de Cuba y Venezuela”.
Castro manifestó: “Cada vez crece más la hermandad entre
Venezuela y Cuba, que cada día son la misma cosa”.
Los partidarios de Chávez rechazan su maridaje con Fidel
Castro, según lo demuestran todas las encuestas, que
igualmente recogen el malestar creciente de la población
por los regalos a gobiernos de otros países. Ambos
aspectos son duramente criticados por los sectores
disidentes y los han convertido en mensaje clave de la
campaña electoral, con gran aceptación popular, pues el
común no entiende que se destine dinero a resolver
problemas en el extranjero siendo que existen tantos en
el país. Seguramente ello influyó en la impresionante
demostración de fortaleza de la disidencia, en recientes
primarias para elegir candidatos a los comicios de
septiembre. La Mesa de la Unidad Democrática (MUD) logró
entendimientos sobre candidatos únicos en la mayoría de
las fórmulas a presentar, y organizó primarias en 15
circuitos, a exigencia de aspirantes. Clara referencia
sobre la fuerza opositora fueron las primarias de la
Región Capital. El cierre se debió prorrogar dos horas
pues se mantenían largas filas de votantes. Lo novedoso
es el resultado en el Oeste de la ciudad,
tradicionalmente chavista, donde la concurrencia, como
en el Este, también respondió masivamente a la
convocatoria. El fenómeno de Caracas se repitió en las
grandes ciudades del interior donde se realizaron
primarias. Chávez acusó el golpe. Esa misma noche,
hablando en el Congreso del PSUV, puso en duda la
participación anunciada por la MUD, “pero no debemos
desestimar a los escuálidos, tienen el apoyo de la
burguesía y de EE.UU., lo cual significa mucho dinero
para su campaña”. Agregó: “Tenemos que dar una batalla
sin cuartel, pues es indispensable conservar al menos
dos tercios de la Asamblea”. Uno de los líderes
opositores manifestó que está clara la posibilidad de
obtener mayoría absoluta en la AN, cuando el propio
Chávez les reconoce “al menos” un tercio.
Si efectivamente en septiembre hay elecciones para la AN,
los sectores contrarios a Chávez podrían ganar la
mayoría. Premisa aceptable si en Venezuela funcionara la
democracia, si el régimen acatara la Constitución,
hubiese un árbitro imparcial, unidad efectiva de la
oposición y respeto a los derechos políticos de los
ciudadanos. Una Asamblea Nacional (AN) con mayoría no
chavista cambiaría radicalmente el escenario,
simplemente haciendo valer las normas constitucionales.
Chávez seguiría en la presidencia hasta el 2012 pero
sometido a estrictos controles administrativos y
jurisdiccionales. El reciente Congreso del PSUV fue un
testimonio del proyecto continuista e ilimitado, de
Chávez. En ese Congreso, que lo eligió por unanimidad
presidente del Partido, en el discurso de clausura
expresó: “Todavía hago falta. Acepto la
Presidencia y ustedes me eligen porque saben que en la
revolución bolivariana no hay cabida para la
coexistencia con los enemigos”. Sus seguidores coreaban:
“Con Chávez todo, sin Chávez nada”. En rueda de prensa
desde Brasil, a donde viajó el pasado 28, ante la
pregunta de cuando entregaría su puesto respondió: “No
lo tengo previsto, no tengo sucesor a la vista”. Chávez
parece no darse cuenta que en Venezuela hay una vigorosa
voluntad de cambio, que el país, incluida buena parte de
los sectores que lo apoyaban, constituye ahora una masa
crítica que se puso en movimiento para reclamar derechos
civiles, eficiencia y honestidad en la administración
pública, y una rectificación del rumbo hacia el modelo
comunista en que Chávez se empeña.. El país ha
experimentado con Chávez el militarismo populista. Nada
inédito. Lo precedieron Vargas en Brasil, Perón en
Argentina, Pinochet en Chile, Velazco Alvarado en Perú,
Rojas Pinilla en Colombia. Chávez, en alguna medida los
imita. Quizás olvida el final que tuvieron.
UNA RESPETABLE VOZ SE DEJA OÍR
Venezuela fue declarada “la oveja negra” de Latino
América en lo que a crecimiento económico se refiere.
Según el informe semestral del Fondo Monetario
Internacional (FMI) la recuperación económica es
“retrasada y débil” en comparación con otros países de
la región, que lograron capear la crisis económica
mundial y ahora se recuperan a buen ritmo. La economía
regional crecerá a un promedio de 4% este año y en 2011,
con la excepción de Venezuela, cuya economía se
contraerá. El pronóstico del FMI es compartido por la
Unión de Bancos Suizos. El informe para sus clientes
e inversionistas sugiere un serio deterioro de la
economía venezolana. Calcula la inflación en más de 30%
para fines de 2010. Es también el estimado del Banco
Mundial. “La tasa cambiaria es insostenible y el PIB
decrecerá”. La unidad de análisis del Banco Mercantil
(uno de los primeros del país) estima que la economía
registrará un retroceso de 2,4%, profundizándose la
pérdida de puestos de trabajo. Para el BBVA el
descenso estará en el orden de 2,5%. Los analistas
señalan que la información coincidente del FMI, el Banco
Mundial y otras instituciones fiables pone en evidencia
que las cifras de Pdvsa sobre producción y venta están
exageradas, no coinciden con las de Opep, que las
registra sensiblemente menores. El FMI suministra los
datos según los cuales Venezuela es el petroestado con
el peor desempeño. Chávez ha dicho que los problemas
económicos de Venezuela se deben a “la crisis del
capitalismo”. Los expertos le responden con cifras: las
economías de América Latina y las de los petroestados
van a crecer 6,3% en 2010, con el agregado de que
naciones como Angola y Nigeria crecerán 6,8%, gracias a
sus exportaciones de petróleo y a los programas de
estímulo a sus respectivas economías. Afirman, además,
que el control de cambio y las insuficiencias del Banco
Central de Venezuela (BCV) para satisfacer importaciones
indispensables, son factores determinantes en el
preocupante escenario de la economía. El BCV para tratar
de frenar el alza del dólar paralelo ha tenido que
recurrir a las reservas internacionales, que acumulan un
descenso de 20% en lo que va del año.
Chávez dice que el FMI y el Banco Mundial son
instrumentos del capitalismo, que sus cifras y
proyecciones tienen como propósito desestabilizar la
revolución. “Tenemos problemas, que dejarán de existir
con el socialismo que estamos construyendo”. Se le
replica que pasan los años y la situación empeora en
todos los aspectos. El Arzobispo Ovidio Pérez, una de
las voces más respetadas en todo el país, hizo un
análisis con motivo del Bicentenario, que ha tenido gran
repercusión. Afirma que por motivos ideológico-políticos
a Venezuela se le ha dividido artificialmente. Más de la
mitad de la población es calificada de apátrida,
excluyéndosele de los derechos ciudadanos. “La
Constitución está siendo violada, la democracia, acosada
paulatinamente por un voluntarismo revolucionario de
vocación autocrática y mesiánica”. Agrega que Venezuela
ya no es una nación en vías de desarrollo. “Tenemos un
petrocapitalismo de Estado, con liberalidades selectivas
hacia afuera y populismo dentro. El afianzamiento del
poder priva sobre las necesidades y aspiraciones de la
gente. Una ineficaz e ineficiente gestión, lleva a la
caída de la producción, del abastecimiento y del
consumo, agravada por crisis inédita en los servicios
eléctricos e hídricos. Se sacraliza la revolución,
convirtiéndola en norma de lo bueno y de lo malo. Y todo
tiende a personificarse en el líder máximo, inobjetable,
inapelable, insustituible, omnipotente. El Arzobispo
llama a Chávez a la rectificación, “es para mí un
urgente deber de conciencia, de creyente y de Obispo”.
¿Clamor en el desierto?
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