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Julio 16, 2010
Nuevos conflictos con la Iglesia
Chávez, iracundo, hace objeto de injurias y amenazas al
Cardenal Urosa, en otro capítulo de su persistente
agresión contra la Iglesia Católica. “nunca estuve de
acuerdo con su designación, es un troglodita,
instrumento de la burguesía, que trata de meterle miedo
al pueblo con el comunismo”. El Cardenal, de visita en
Roma, emitió un comunicado afirmando que Chávez carece
de licencia para insultar o injuriar y que cumple con
sus deberes al denunciar que “violando la Constitución
quiere llevar al país al camino del socialismo-marxista
que copa todos los espacios, es totalitario y conduce a
una dictadura.” Según Chávez el Cardenal hace
acusaciones infundadas y temerarias, cuando lo señala de
violar la Constitución. Ordenó la actuación de la
Fiscalía y de la Asamblea Nacional (AN) para que Urosa
demuestre sus afirmaciones, porque está
irrespetando al pueblo y al Estado. La Iglesia
reaccionó. L'Osservatore Romano, el diario
oficial de la Santa Sede dio cuenta de la arremetida
contra Urosa, calificando de injerencia en los asuntos
internos de la Iglesia las palabras del presidente,
según las cuales ni él ni sus seguidores se sentían
representados por los prelados designados por el Papa.
La Conferencia Episcopal (CEV) condenó los ataques
contra el Cardenal y los intentos del mandatario de
desconocer su investidura. Respecto a los señalamientos
de que nunca estuvo de acuerdo con la designación de
Urosa como Arzobispo, el presidente de la CEV precisó
que las designaciones de obispos y arzobispos recaen
única y exclusivamente en el Papa y no responden a
“caprichos de poderes temporales”.
La sociedad civil se expresó contundentemente. “La
Iglesia, junto al Estado, es la única que tiene
presencia nacional y eso le da un enorme contacto con la
población mas humilde…el gobierno le teme porque sus
advertencias son de gente muy involucrada en la
actividad social”. El Cabildo Metropolitano, difundió un
acuerdo en apoyo al Cardenal, y exigió a Chávez que deje
de abusar del poder y de la tribuna que por su
investidura tiene, para insultar a todo aquel que
discrepa de sus opiniones y de su gestión de gobierno.
Los partidos democráticos también hablaron: “La Iglesia
Católica a lo largo de nuestra historia ha cumplido
fielmente su papel de ser vocera de los venezolanos
humildes y rechazamos la pretensión de llevarnos a un
comunismo a la cubana, que solo traería mas pobreza y
una sociedad sin libertades”. Un analista expresó
preocupación por el exhorto de Chávez a la Fiscalía para
investigar si el Cardenal “irrespeta al Estado”, a lo
cual se agrega un insólito comunicado del Tribunal
Supremo, que “rechaza las agresiones de la jerarquía
católica”…por cuestionar ramas del poder público.
Sugiere que el “Presidente puede declarar la jerarquía
eclesiástica no apta para el ejercicio de sus altos
cargos”. La Iglesia Católica venezolana es la única
institución que preserva su independencia y constituye
una fortaleza inexpugnable frente a Chávez. El Cardenal
regresó de Roma afirmando que sus banderas, apoyadas en
la Constitución, son el pluralismo, la libertad de
pensamiento y de opinión, y que está convencido de que
en la defensa de esas banderas le acompañan, además de
la verdad, los cristianos y el pueblo en general. La
Conferencia Episcopal Venezolana, en Asamblea Plenaria,
expresó su solidaridad con el Cardenal: “Tenemos derecho
a opinar y lo seguiremos haciendo”, afirmó el vocero
oficial en rueda de prensa para presentar el documento
aprobado por la CEV.
PREOCUPACIONES DE CHÁVEZ
¿Qué
preocupa a Chávez? Las razones son inocultables en sus
gestos y en su rostro cuando aparece en la TV,
presidiendo actos para promover lo que considera logros
de la revolución. Las encuestas, a unas semanas de la
elección parlamentaria, les son desfavorables. Dos
tercios de la población tienen una percepción negativa
de su gestión de gobierno y de la situación del país, y
lo que es más grave: la ruptura del lazo emocional que
mantuvo con los sectores D y E, donde es débil el
sentimiento de afecto, y el juicio sobre su capacidad
como gobernante. Tiene que preocuparle también la
situación económica. Académicos de la Universidad
Central de Venezuela (UCV) le advierten que cuatro
trimestres seguidos de contracción del PIB no significan
simple recesión, sino el agotamiento del modelo basado
en la estatización. Destacan que la contracción ha
ocurrido en el contexto de la recuperación de los
precios petroleros. Señalan, además, que el descenso en
el consumo y en la inversión, es otro alerta. “La baja
del consumo obedece a una disminución de los salarios
reales, como lo consignan las cifras oficiales”. Apuntan
que la caída de la inversión se expresa en pérdida de
puestos de trabajo y en la falta de generación de nuevas
plazas para absorber a quienes ingresan a la fuerza
laboral. Según datos del Banco Central (BCV) el número
de trabajadores informales supera 5.500 millones, de los
cuales 4 millones son “trabajadores por cuenta propia”,
en su mayoría buhoneros. Los señalamientos de los
académicos son irrebatibles, y es evidente que los
sectores más afectados son los de bajos recursos, donde
Chávez tenía su clientela, y ahora se han constituido
en abanderados de la protesta porque en las arcas del
tesoro público no hay dinero para seguir financiando la
política clientelar.
Pdvsa
confronta graves problemas. Se esperaba un incremento
del gasto público por tratarse de un año electoral, en
que el gobierno debería tener suficientes recursos
provenientes de los altos precios del petróleo y de la
devaluación, pero no ha sido así. Según Ecoanalítica,
cuya información goza de gran respeto, la industria
enfrenta limitaciones para las inversiones, para pagar a
los proveedores y no tiene como transferir al fisco la
renta pendiente. La razón, entre otras, es que las
cuentas por cobrar alcanzan los $15.900 millones. En ese
rubro están las cuentas de Cuba y los otros países del
Alba. Los ingresos reales se reducen a los 900.000
barriles que se exportan a EE.UU. Las inversiones
propias de la industria disminuyeron el año pasado a $
1.600 millones, mientras las destinadas para alimentos
aumentaron $ 1.140 millones, origen del escándalo por el
mal estado de los que importó a través de sus filiales.
Conforme análisis de Reuters, Pdvsa se encuentra
en una débil situación financiera por su pesada deuda
($29.000 millones) que podría aumentar por
multimillonarios arbitrajes internacionales y pagos
pendientes por la estatización de empresas. Los reclamos
en Ciadi involucran más de $ 43.500 millones. Ante la
magnitud del déficit de caja de la Tesorería Nacional y
de Pdvsa, Chávez, por primera vez, tiene dificultades
para obtener el cuantioso financiamiento que invierte en
las campañas electorales La venta de petróleo a futuro
generó ingresos que ya fueron gastados y Japón y China
exigen que sus préstamos les sean pagados con entregas
periódicas de crudo. La emisión de nuevos bonos para
pagar los que ahora se vencen ($1.500 millones)
obligaría a ofrecer tasas de interés entre 13% y 14%, de
las más altas en la economía global. Acudir a las
reservas internacionales incide peligrosamente en las
reservas líquidas pues el Banco Central (BCV) tiene poco
efectivo en dólares, euros y oro. Chávez ha encontrado
cierta resistencia a la idea de emitir dinero sin
respaldo, fabricado por el BCV, pero nada le detiene en
sus ofertas populistas. Subirá la inflación, una de las
más altas del mundo. El precio de la canasta básica
supera tres veces el salario mínimo. Hay razones para
las preocupaciones de Chávez.
FRACASAN LAS CORTINAS DE HUMO
Los
alimentos en mal estado siguen siendo la noticia del
día. En galpones de PDVAL aparecieron otras 100.000
toneladas. Chávez se da cuenta que el escándalo afecta
negativamente la opinión pública, contribuyendo al
desprestigio creciente del gobierno. Recurre a producir
noticias que sirvan como cortina de humo, que distraigan
la atención hacia otros asuntos. Pretende dar nuevos
aspectos a su pleito con la Iglesia Católica, amenazando
con reformar el Concordato con el Vaticano para que “no
tenga privilegios con respecto a otras Iglesias”. La CEV
mostró interés en “pasar la página y deponer la actitud
de confrontación”, reiterando su disposición a seguir
orientando a los católicos en la función inherente a su
magisterio. Aspirando que el tema cubano sirviera a sus
fines, declaró: “Cuba es Cuba y Venezuela es Venezuela”.
El único comentario de la prensa fue recordar que hace
poco afirmó que “Cuba y Venezuela son la misma cosa”. La
tradicional información de un magnicidio la aderezó con
la detención de un salvadoreño que llegó al país,
supuestamente con ese propósito. De inmediato lo envió a
Cuba. En los medios se limitaron a preguntar porque
deportarlo y no enjuiciarlo en Venezuela, donde iba a
asesinar al presidente, sobre lo cual había pruebas
contundentes, según el Ministro del Interior. La noticia
de que aviones holandeses violaban el espacio aéreo
venezolano, la aderezó con la acusación a EE.UU. y
Holanda de estar preparando un ataque a Venezuela desde
las Antillas Holandesas. La prensa se redujo a repetir
que para el gobierno de Holanda la acusación de Chávez
era “un disparate”.
No
estamos luchando por una curul. No, es un asunto de vida
o muerte, dijo Chávez a la dirigencia y militancia del
PSUV, exigiéndoles mayor actividad, pues “observa que
hay gente que se puede haber cansado de tantas fallas
y problemas”. Venezuela es el único país de América
Latina que no despega de la crisis global y que en 2010
será la excepción de una región en crecimiento. Las
medidas equivocadas en materia de inflación le están
saliendo muy caras al bolsillo de los venezolanos, se
empeña en no aplicar las medidas adecuadas para que el
poder adquisitivo no siga perdiendo valor ante la
arremetida del alza de los precios. A pesar de esas
realidades Chávez mantiene la tesis que para mejorar la
situación se debe acrecentar el papel empresarial del
Estado. El alza de los precios del petróleo no dinamiza
la economía. Un indicio de cómo se propone Chávez
enfrentar la tarea imposible de ganar las elecciones en
comicios pulcros lo da la negativa a permitir
observadores internacionales. El Senado chileno emitió
una resolución pidiendo a organismos internacionales que
velen por la transparencia de dichos eventos y acordó
enviar a varios de sus integrantes en calidad de
observadores “para que contribuyan a asegurar el normal
desarrollo del proceso”. La presidenta del Consejo
Nacional Electoral declaró que los miembros del Senado
de Chile no podrán participar como acompañantes en el
proceso. A través de un comunicado expresó que esos
parlamentarios estan inhabilitados para observar el
proceso electoral. Hay un reglamento sobre observación
internacional, dijo, pero han quedado excluidos los
senadores chilenos. La Asamblea Nacional rechazó la
presencia de los chilenos, denunciando que era
injerencia de unos estúpidos en los asuntos internos.
Las cortinas de humo no logran ocultar los graves
problemas que se viven en el país, ni la inquietud de la
comunidad internacional por la amenaza de un fraude en
las elecciones parlamentarias de septiembre.
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