Los periódicos nacionales y de buena parte del mundo
abrieron sus primeras páginas con una foto de Juan
Manuel Santos y Hugo Chávez. En menos de cuatro horas
ambos mandatarios acordaron restablecer relaciones
diplomáticas y comerciales. Al término de la reunión,
firmaron una declaración de principios. Chávez, quien ha
tenido por años duras polémicas con el nuevo gobernante
neogranadino, afirmó que se proponía “voltear la página”
y Santos expresó “celebro mucho este encuentro”. La
declaración firmada por los dos es un manifiesto donde
se anuncia la creación de cinco comisiones que
trabajarán en temas sensibles: 1º el pago de las deudas
pendientes con los exportadores colombianos que superan
los $ 1.700 millones y el reimpulso de las relaciones
comerciales; 2º un acuerdo de complementación económica,
3º inversiones sociales en la frontera (2.200
kilómetros); 4º desarrollo conjunto de obras de
infraestructura, y 5º seguridad. El asunto de las
guerrillas era difícil para Santos. En la rueda de
prensa fue cordial y prudente. En cambio Chávez hizo
unas cuantas afirmaciones que llamaron la atención. La
prensa internacional le da ya poca importancia a sus
anuncios de que las bases militares norteamericanas en
Colombia forman parte del proyecto de guerra contra
Venezuela. En Santa Marta declaró: “el acuerdo militar
entre Colombia y Estados Unidos es un asunto interno de
Bogotá”. En cuanto al apoyo de su gobierno a las FARC
fue más rotundo: “El gobierno venezolano no apoya, ni
permite, ni permitirá la presencia de guerrilleros o
terroristas en Venezuela”. Chávez insistió en que la
revolución bolivariana que está en marcha en Venezuela
no constituye ninguna amenaza para Colombia, a lo que
Santos respondió:”Hemos sostenido en estas horas un
diálogo franco, directo…la confianza es una de las
condiciones básicas de las buenas relaciones”.
En San Pedro Alejandrino, Chávez expresó: “Estoy
comprometido ante el presidente Santos a no permitir la
presencia de grupos armados en nuestro territorio”. El
magistrado colombiano dijo: “Es un paso importante para
que las relaciones se mantengan sobre bases firmes”. Es
indudable que Colombia y Venezuela quieren mejorar las
relaciones, y en parte lo lograrán, pero la piedra de
tranca es el problema guerrillero.
Los empresarios de ambos países aplauden la reunión de
Santa Marta, pero expresan dudas sobre el relanzamiento
de la relación bilateral. Opinan que recobrar la
normalidad del comercio binacional no será tarea
sencilla, pues el congelamiento de las relaciones entre
Caracas y Bogotá, en 2009, sembró la desconfianza. La
canciller colombiana, María Ángela Holguín declaró:
“…para nosotros es más importante el pago de la deuda a
que se restablezca el comercio, pues hay mucho
empresario que no tiene disposición de exportar a
Venezuela, ya que el mecanismo de pago no está claro”.
Pero la desconfianza no es el único obstáculo en el
camino. Noel Álvarez, Presidente de Fedecámaras afirmó:
“Nos preocupa no solamente que dejemos de recibir
mercancías desde Colombia, sino también que recuperemos
la competitividad para poder exportar, y eso significa
un tema fundamental como es la seguridad jurídica para
que se den inversiones y podamos recomponer el aparato
productivo venezolano”.
DIFICULTADES PARA EL ACUERDO
El problema de guerrilleros colombianos en la frontera
venezolana forma parte del compromiso de San Pedro
Alejandrino. Juan Manuel Santos tuvo la discreción de
plantearlo con el término seguridad, pues
no ignora que la condena de Chávez a las FARC y ELN
tiene mucho de retórica. Santos ha sido categórico en
las condiciones que demanda: entregar las armas, dar
libertad a todos los secuestrados y abandonar las zonas
que ocupan. La mayoría de los guerrilleros ha recibido
cédulas de identidad venezolanas, forman parte de las
comunas, y las dirigen en la frontera. Santos, por otra
parte recibe la herencia de Uribe, aun cuando en la
campaña electoral ambos tuvieron un lenguaje sobrio.
Nadie ignora en Colombia que la despedida de Uribe a
Chávez fue de pocos amigos: una denuncia ante la Corte
Penal Internacional (CPI) y una demanda ante la Comisión
Internacional de Derechos Humanos (CIDH). Según Efe
la denuncia y la demanda ante esos organismos
internacionales responden a violación de derechos
humanos por parte de Chávez como persona natural, y de
Venezuela como Estado.
Chávez llamó “cobarde, mentiroso, cizañero y maniobrero”
a Uribe y dijo que “un hombre así no merece ser
presidente de nada, menos de un país”, sino que “sirve
para ser jefe de una mafia”. Ordenó el cierre de la
Embajada en Colombia, tras declarar que Uribe es “un
criminal, paramilitar, narcotraficante y lacayo del
imperio”. “Uribe se bajó los pantalones al suscribir el
acuerdo militar con Washington. Para Chávez Juan Manuel
Santos, candidato presidencial, “podría generar una
guerra en esta parte del mundo, cumpliendo instrucciones
de los yanquis”. El mismo día de las elecciones
presidenciales colombianas Chávez declara: Si Santos
fuera elegido presidente, yo no lo voy a recibir y sería
sumamente difícil, casi imposible, restablecer
relaciones, Santos se convertiría en una amenaza más
grave que el actual gobierno”. No obstante, lo primero
que hizo Chávez, luego de la toma de posesión de Santos,
fue decir que estaba dispuesto a recibirlo en Venezuela
o a viajar a Colombia y cuatro días después se presentó
en San Pedro Alejandrino.
Para la cronología de impases entre Chávez y Uribe nos
hemos apoyado en la base de datos de Venezuela Hoy.
Es información fidedigna. Como se puede apreciar,
Santos en la Presidencia de Colombia tendrá que
manejarse como un gran estadista y de Uribe sus
compatriotas esperan mesura. El nuevo inquilino del
Palacio de Nariño conoce a Chávez, cuyas frases
amistosas en San Pedro Alejandrino contradicen lo que
normalmente son sus epítetos en Aló Presidente.
¿Se convertirá Uribe en un problema para el buen éxito
de los planes de Santos en mejorar las relaciones
bilaterales? En caso afirmativo, dicen los periodistas,
para el nuevo gobernante su antecesor puede convertirse
en obstáculo para el trabajo de la comisión que tendrá a
su cargo el peliagudo tema de Seguridad, acordado
en San Pedro Alejandrino. Santos disfruta de la luna de
miel de los primeros cien días. Un columnista de El
Tiempo escribe: “Para Santos, debido a los avances
en el gobierno anterior, la seguridad ocupa un lugar
predominante, es sustancial.
Un analista sostiene que “Santos es una persona con
mucho tino político y disposición de llegar a
situaciones de diálogo exitosas, además, porque el
contexto político social de Colombia lo sitúa en una
posición muy favorable”. Agrega que Chávez carece de ese
tino y que justamente por carecer de un contexto
político favorable mantendrá el diálogo, pues teme
enfrentar las elecciones parlamentarias en el clima
actual de dura conflictividad con Colombia. No desconoce
que las encuestas señalan que más de un 80% de la
población no está de acuerdo con esa confrontación.
¿COLAPSO DE LA ECONOMÍA?
La economía venezolana puede estar próxima a un
colapso, según expertos locales y analistas
internacionales. Según Pdvsa se exportan 2.5 millones de
barriles al día, incluyendo los 700.000 barriles diarios
vendidos bajo “mecanismos de financiamiento con más que
dudoso valor de recuperación”. Además, se introduce un
ajuste por el hecho de que las exportaciones petroleras
a China “podrían no ser a precio de mercado, sino más
bien a descuento”. Utilizando los precios a futuro para
estimar ese descuento, la cifra total de ingresos
petroleros para 2010-2011 llega a $43.000-45.000
millones.
Desde 2007 la industria ha estado recibiendo recursos de
la Tesorería Nacional. En diciembre de ese año se emitió
un pagaré por $6.000 millones, y en diciembre de 2008
recibió otro pagaré por $ 4.000 millones, pero las
perentorias necesidades de la petrolera la obligan a
tramitar otros instrumentos. En diciembre de 2009 recibe
un pagaré de la Oficina Nacional del Tesoro por $4.400
millones. Según fuentes financieras, los activos en
divisas del BCV incluyen los pagarés de Pdvsa. Los
analistas advierten que el colapso de Pdvsa está
llevando al BCV a una situación extremadamente
peligrosa. Los factores políticos han tenido
consecuencias muy negativas. En 4 años la nómina de
Pdvsa subió 87% y su negocio medular, la producción, ha
tenido una caída sostenida.
Dada la íntima conexión entre el ingreso petrolero y las
políticas sociales de Chávez. la situación de Pdvsa las
ha afectado notablemente. Las Misiones han desmejorado
tanto que algunas no funcionan. Varias no recibieron
recursos el año pasado. Las transferencias a la Misión
Barrio Adentro, posiblemente la de mejor efecto político
en los sectores marginales, se desplomaron 94% al
cierre del año pasado, al pasar de $ 13.000 millones en
2008 a $ 7.000 millones en 2009. Para los comentaristas
políticos, Pdvsa está prisionera del proyecto electoral
de Chávez, quien convencido del deterioro de su
popularidad le sigue exigiendo apoyo financiero para la
campaña, descuidando cada vez más la actividad primaria.
“El juego está trancado porque los recursos que el
régimen le impone para el proselitismo político hacen
imposible que pueda reducir gastos operativos para
compensar la caída de los ingresos”. Los aportes
políticos fueron elevados sostenidamente aprovechando la
bonanza de precios, hasta llegar a un récord de $
53.000 millones en el 2008. “El pésimo entorno de
negocios de 2009 le obligó a reducir el aporte un 43% a
unos $ 32.000 millones, revelando la inestabilidad del
gasto y poniendo en jaque el atractivo de Chávez”. El
analista James Williams le dijo a BBC Mundo: “Los
equipos de Pdvsa son viejos, se están cayendo a pedazos
y la empresa expulsó a la gente tecnológicamente alta.
Pdvsa es un ejemplo de cómo se hacen las cosas cuando
Chávez está a cargo: se ordeña la vaca pero no se le da
de comer”.
Un elemento más nutre la pesimista afirmación de un
colapso de la economía. En su último Aló Presidente
calificó como imposible el desempeño de Larry Palmer
como embajador en Venezuela, por lo que exhortó a Obama
a buscar otro candidato para encabezar la legación.
Palmer para su ratificación en el Senado estadounidense,
advirtió que en las Fuerzas Armadas venezolanas la moral
es baja y que estaban influenciadas por Cuba.
Nosotros no podemos recibirlo, es imposible que podamos
hacerlo y el primero que debe entenderlo es Washington”.
Según los comentaristas es otra baladronada de Chávez.