La inseguridad es el tema de discusión en el país. Es
también seria preocupación de Chávez por los efectos
adversos en su popularidad y por tanto, en las
elecciones parlamentarias. Era un tema que ignoraba en
sus discursos de campaña. Lo asumió ahora, alegando que
la oposición culpa al gobierno de la violencia “por que
están desesperados, solo queda un mes para las
elecciones del 26 de septiembre y los números no les
dan, saben que van a ser arrasados”. Evidente que se
refiere a las encuestas, y estas, al contrario de lo que
afirma, coinciden en que la inseguridad se ha
constituido en el problema central de la población. El
90% de los encuestados afirma que la inseguridad es su
mayor preocupación. Venezuela vive una realidad
inocultable: el índice de homicidios se ha multiplicado
vertiginosamente. Según la Encuesta de Victimización,
realizada este año por El Observatorio Venezolano de la
Violencia, ONG confiable, que trabaja con el apoyo de
las Universidades, Caracas es la ciudad mas violenta del
continente. Diariamente se reportan asesinatos, robos a
mano armada, hurtos, atracos, violaciones, secuestros
Express. Los diarios registran que el delito de
extorsión se ha trasladado a las ciudades, cada hora
ocurren dos plagios. El régimen apela al recurso de
limitar la información sobre violencia delictiva,
mediante la censura .previa. El Nacional
publicó una gráfica tomada en la morgue caraqueña, en
que aparecen un grupo de cadáveres en el piso, “como
mudo y estremecedor testimonio de lo que sucede en la
ciudad”. La foto desató la ira de Chávez y funcionarios
de su entorno acusaron al diario de violar la Ley de
protección al niño y al adolescente. Tal Cual
reprodujo la gráfica e inmediatamente hubo
acusación fiscal imputando delitos que podrían acarrear
penas pecuniarias de un millón de dólares. La protesta
fue vigorosa. Según el Bloque de Prensa, “el gobierno ha
ratificado su vocación totalitaria y su decisión de
impedir que la crítica realidad social del país,
trascienda al conocimiento público”. “Si al gobierno le
preocupara la violencia y los cadáveres que pueden ver
los niños, debería más bien abstenerse de armar milicias
y fomentar el odio. Lo escandaloso no es mostrar los
cadáveres sino la situación en que se encuentran. Los
familiares tienen derecho a que los restos mortales sean
identificados e inhumados con respeto a sus ritos
religiosos y creencias culturales”, escribe un
columnista.
El sociólogo e investigador de opinión Oscar Schemel
explica que los niveles de popularidad de Chávez, a
pesar de temas como la inseguridad, no guardan relación
con la gestión del gobierno. Encuentra que sus
partidarios creen que tiene buenas ideas y proyectos, y
que es “humano”. Explica que Chávez mantiene un discurso
dirigido hacia las masas pobres, de menor cultura.
“Intenta mantenerlas seducidas permanentemente. Cuando
inaugura un consultorio en la maternidad, trasmitido por
la televisión oficial, ofrece un edificio anexo que
dispondrá de hotel y una autopista que garantice el
acceso rápido de las parturientas. La valoración de la
gente es subjetiva, simbólica y por tanto frágil, lo
cual explica su descenso en el afecto colectivo. Si las
elecciones del 26-9 fueren pulcras Chávez perdería, pues
la gente quiere una Asamblea Nacional que rescate su
autonomía, cumpla la función de exigir rendición de
cuentas y designe con independencia de criterio los
funcionarios que le corresponde, de acuerdo con la
Constitución.
ARBITRO ELECTORAL PARCIALIZADO
La inseguridad es un tema que ha interesado a la
opinión internacional. La OEA y la ONU han condenado la
prohibición a la prensa de publicar imágenes de sucesos
violentos. Venezuela es mas letal que Irak
titula The New York Times un artículo que compara los
índices venezolanos con Irak, durante los últimos años,
afirmando que suman números inferiores a los
registrados en el país. Igualmente se han ocupado del
asunto diarios latinoamericanos y europeos. La
inseguridad personal, a lo cual se agrega la jurídica,
ha tenido consecuencias económicas y sociales .Fuga de
capitales, no vienen inversiones foráneas y muchas
empresas se han ido al exterior. En apenas una década
más de 800.000 personas, en su mayoría jóvenes, se han
ido en busca de nuevos proyectos de vida. Así lo informó
Iván de la Vega, en Soluciones para la gente,
estudio que organizó Ciudadanos por la Unidad, ONG
académica. “El panorama es desolador. No solo tenemos
una fuga de talentos y de recursos humanos selectivos,
sino que las tendencias indican que 72% de los
estudiantes tienen entre sus opciones de vida irse del
país”. Del progreso venezolano durante el siglo XX
fueron actores influyentes los inmigrantes, atraídos
masivamente por las oportunidades que el país ofrecía,
afirma de la Vega.
Chávez. Con numerosas carpetas y papeles sobre el
escritorio pontifica sobre socialismo, capitalismo,
economía, urbanismo, medicina, ingeniería y cualquier
otro tópico. Dicta resoluciones, decretos, da
soluciones, impone acusaciones y sentencias, Él y solo
él asume el control de todo. Entonces, ¿de quien es la
culpa?, escribe un columnista. La prédica populista, el
lenguaje violento que incita a la lucha de clases y
estimula resentimientos raciales, ha fanatizado a buena
parte de sus seguidores, para quienes los adversarios
carecen de todo derecho. Es serio obstáculo para que el
voto pueda expresar la voluntad ciudadana. Hubo un
simulacro electoral, que según el CNE tenía funciones
pedagógicas. En Caracas y ciudades del interior los
chavistas ocuparon los centros previstos para el
simulacro, gritando “Chávez no se va”, y con amenazas y
forcejeos impedían que participaran los sospechosos de
ser “escuálidos”. Especialmente se ensañaron con María
Corina Machado, candidata a la AN. La pandilla roja no
pudo agredirla físicamente pues sus acompañantes
actuaron como escudo de protección. La presidenta del
CNE justificó lo ocurrido atribuyéndolo al “fragor
político”. Otra candidata “escuálida”, Delsa Solórzano,
declaró: “Esto forma parte de la orden que Chávez dio a
sus seguidores. Me los demuelen”.
La orden de demoler la oposición podría cumplirse, pues
el CNE, órgano que organiza y controla el proceso no
garantiza imparcialidad, 4 de sus 5 integrantes son
militantes o simpatizantes del Psuv, que actúan con
marcado sectarismo. La imponente red de medios
oficialistas dedica sus páginas y programas a la
promoción de los candidatos de Chávez. El erario público
financia sus campañas y la oposición dispone de recursos
muy limitados pues los empresarios y la gente adinerada
teme sanciones si dan contribuciones. Los chavistas
disponen de buenos asesores extranjeros para su
propaganda. Los opositores para consultar algún experto
tienen que salir al exterior. El mapa de los circuitos
electorales fue elaborado por técnicos del Psuv, en
términos tan perversamente sofisticados que aun
obteniendo una votación menor que la de la oposición
tendrían el control de la Asamblea. Sin embargo, salvo
fraude descarado y conforme a las encuestas de las
últimas semanas, va a operar el voto castigo, contra
Chávez y contra sus candidatos, algunos de los cuales no
tienen ni 10% de aceptación. Podrán asistir como
observadores solamente los petroamigos de la revolución,
invitados por el CNE. La presencia de parlamentarios y
periodistas extranjeros es de vital importancia para
evitar el fraude. Al menos serán buenos testigos del
evento del 26 de septiembre.
ALTERNATIVAS SOBRE ELECCIONES
El gran ausente en el inicio oficial de la campaña
electoral fue Chávez, a pesar del anuncio de que
presidiría el acto inicial. Granma publicó una foto de
Fidel y Chávez, señalando que la visita fue sorpresiva.
También para los venezolanos, que ignoraban el viaje. No
hubo noticias de su paradero, hasta el jueves 26, cuando
reapareció en una cadena. “Los escuálidos andan
matándome, ahora dicen que tengo cáncer”. Hacía
referencia a una información, publicada por La Razón,
según la cual le habían detectado cáncer en pólipos
paranasales. La prensa oficial guardó hermético
silencio. El día 26 fue la primera referencia en que él
mismo negó lo del cáncer. La propaganda de los
candidatos del PSUV utiliza la imagen del presidente,
como portaviones. Así ha ocurrido en el pasado, pero
esta vez las encuestas coinciden en que “la popularidad
del presidente ha disminuido fuertemente en el último
año, lo que indica baja de intención de voto” (Alfredo
Keller). Interlaces destaca que “al inicio de la
campaña hay un clima de descontento, el 65% piensa que
el país va por mal camino y el 59% cree que la situación
va a empeorar en los próximos meses”. Explicable, pues
dos tercios de los venezolanos tienen niveles de ingreso
muy bajos, o viven en pobreza crítica, en su mayoría
subempleados en el sector informal. Venezuela y Haití
son las únicas economías de América Latina con fuerte
contracción del PIB.
Los candidatos de oposición arrancaron la campaña con
cierta prudencia, ante la violencia oficialista. En una
de sus primeras actividades en Caracas, la Guardia
Nacional los disolvió con bombas lacrimógenas. Fue
constituido un Comando Estratégico Militar, con miembros
de las FAN, la policía militar y la milicia armada,
supuestamente para activar un plan de seguridad a partir
del 1º de septiembre, y la oposición sospecha que es
para dirigir la represión durante la campaña. Jacqueline
Faría, una de las personas más allegadas a Chávez
manifestó que el “el PSUV es imbatible y en los comicios
del 26 de septiembre demolerá para siempre a la
oposición”. La oposición centra su campaña en el
contacto directo de los candidatos con la gente,
explicando la necesidad de una AN equilibrada y con
referencias precisas a la inseguridad, los servicios
públicos, la corrupción, el desempleo y los temas de las
libertades y el derecho de propiedad. Explica la
semejanza entre Socialismo Siglo XXI y el comunismo. Los
candidatos afirman que en el interior está teniendo
mucho efecto la denuncia sobre regulación del poder
regional, que resta presupuesto y competencias a
Gobernaciones y Alcaldías para trasladarlos a las
“comunas”, supervisadas por el presidente. La AN, con
mayoría de oposición, puede modificar las leyes dictadas
sobre los sectores agrícola e industrial, entre otros,
y revisar los acuerdos sobre petróleo, que supone la
entrega a Cuba de 100.000 barriles diarios de petróleo,
y abordar el delicado asunto de las expropiaciones y
estatizaciones pendientes por pagar, que se estiman en
$112.000 millones. De las elecciones parlamentarias,
cuya realización parece inevitable, depende el futuro de
Venezuela. Si Chávez se adjudica fraudulentamente
mayoría de votos, se agravaría la crisis, con efectos
impredecibles. Si la oposición triunfa, con mayoría
absoluta, puede hacer respetar la Constitución. Si el
triunfo es con mayoría relativa, sus votos seguramente
serían superiores a los del gobierno, pues tiene el
apoyo de los grandes centros urbanos, donde reside la
mayoría de la población, y la Asamblea podría tener
cierto parecido a los parlamentos democráticos. Muy
importante demostración ante el país y el mundo
internacional para hacerle frente a la pretensión
reeleccionista de Chávez, o su intento de ignorar la
voluntad popular expresada en las urnas electorales.