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Diciembre 29, 2011
Las elecciones del 2012
La política venezolana gira en torno a la elección
presidencial. Dadas las características del gobierno de
Chávez, tanto en el país como en el exterior es
inevitable la pregunta: ¿Puede ser derrotado Chávez en
las elecciones del 2012? La oposición esta convencida
que la derrota de Chávez es factible y esgrime buenos
argumentos. Hay cansancio por la omnipresencia de
Chávez, quien se presenta en cadenas de televisión a
diario, convirtiéndose en personaje que fastidia a la
gente, inclusive a gruesos sectores de chavistas. El
referéndum del 2008 y la elección de parlamentarios se
tienen como derrotas del comandante, agregan. Del
primero de esos eventos, él mismo hizo el reconocimiento
con expresiones llenas de furia, algunas escatológicas.
El segundo es un mensaje del mapa electoral. La
oposición ganó en los estados más poblados y en las
grandes ciudades. Se supone que aprendió la lección:
cubrir con testigos y observadores todos los centros
electorales, con dedicación especial los ubicados en el
sector rural y en los barrios marginales, lo cual no ha
logrado hasta ahora.
En las elecciones del 2012 Chávez podría ser reprobado
pues el país se encuentra en peor situación que al
inicio de su mandato. En las investigaciones de opinión
pública los encuestados consideran que tanto su
situación personal, como la del país, ha desmejorado.
Para ser reelecto sería necesario un voto aprobatorio a
su gestión como Presidente. Un líder de oposición
comentó que en los dos años que le quedan debería
concluir los sistemas de transporte que encontró
iniciados; construir un hospital, siquiera; una
universidad civil; la décima parte aunque sea, de las
viviendas que ha prometido; dar trabajo formal al 50% de
desempleados actuales; garantizar a los ciudadanos que
no serán asesinados o victimas de atracos cuando salen a
la calle y ordenar el enjuiciamiento de uno, por lo
menos, de altos funcionarios incursos en corrupción. El
triunfo de la oposición es posible pues la abandera un
candidato único con un proyecto de gobierno convincente.
No podrá desestimar al adversario.
Chávez controla los resortes del gobierno y en Venezuela
el gobierno es un factor electoral muy importante.
Durante la republica civil hubo 9 elecciones
presidenciales con las garantías propias de una
democracia. El gobierno solo perdió 2, las de Herrera
Campins y las de Hugo Chávez. En 1968, Acción
Democrática se dividió y presentó dos candidatos, que en
conjunto obtuvieron una holgada diferencia con respecto
al principal contendor, Rafael Caldera. Es la reflexión
que hace un analista. Agrega que Chávez tendrá a su
favor un Consejo Nacional Electoral descaradamente
parcializado; que usará todos los recursos del Estado,
como lo ha hecho hasta ahora; que dispondrá de una basta
red de televisoras, radios, periódicos y otros medios;
que su aparato electoral tiene mecanismos eficientes
para controlar el voto de los empleados públicos y de
quienes laboran en empresas privadas relacionadas
contractualmente con el gobierno. Concluye afirmando:
“el candidato es bueno y corre solo en las filas
oficiales.”
LA TRAMPA DEL GASTO PUBLICO
La Asamblea Nacional acaba de aprobar la Ley de
Presupuesto para el 2012, que autoriza $70.000 millones
para el gasto público y una “Ley de Endeudamiento de
2012” autoriza egresos por un monto de $19.000
millones, de los cuales $6.000 millones estarán
destinados al pago de la deuda y 4.350 para su
refinanciamiento. Chávez afirmó que los recursos
provenientes de la regalía petrolera se destinarán a
impulsar las Misiones. Como lo ha señalado
Venezuela Hoy en reiteradas oportunidades, las
Misiones han sido determinantes en la alta votación que
Chávez o sus candidatos obtienen en los sectores de
menores recursos. Esa tendencia puede revertirse en el
2012, como consecuencia del incremento del gasto
público y su efecto inflacionario. Credit Suisse afirma
en su último reporte sobre Venezuela que gracias a la
expansión fiscal, la inflación se acelerará hasta 31,5%
el próximo año, mientras que para 2011 proyecta un alza
de 29,1%. En opinión de analistas, Chávez se está
fabricando una trampa con el desmedido incremento del
gasto público; le es indispensable para conservar la
adhesión de sus electores pero la inflación es el
primero de los factores que alimenta el malestar por la
gestión de gobierno, y la esperanza en que la situación,
tanto personal, como nacional, puede mejorar con el
cambio que prometen los candidatos de la oposición.
Expertos en Ciencia Política se preguntan si Chávez no
está nadando contra la corriente en su intento de
controlar la sociedad civil, como lo ha logrado Fidel
Castro en Cuba. Es la utilización del marxismo como
ideología apropiada para un modelo de ejercicio
hegemónico del poder, sin limitaciones de tiempo,
teniendo como ejemplos a Stalin y Mao The Tung. El
caudillo cubano no desestimó la valoración del efecto
que tuvo el derrumbe de la Unión Soviética, capítulo
clave de la política contemporánea. Chávez igualmente
utiliza el marxismo para su modelo, y como astuto animal
político percibió que el petróleo y la televisión eran
factores aprovechables para su proyecto de socialismo
Siglo XXI. Quizás nunca leyó a Fukiyama y fue incapaz de
percibir la tendencia a la democracia como hecho
histórico innegable. La globalización, por él tan
denostada, ha influido en la idea de que las formas
civilizadas de vida están aparejadas a la democracia. El
menosprecio a esas realidades constituye una de sus
principales debilidades en el reto que le está
planteando su aspiración a retener el poder
indefinidamente. La participación de los militares en el
proyecto del Comandante en Jefe de gobernar hasta el
2030, según afirmó en el Panteón Nacional, es
impredecible pues la Fuerza Armada es un mosaico
político. Según opinión de los expertos la mayoría de la
oficialidad adhiere a la tesis de que el destino
manifiesto de los militares es gobernar, que lo hacen
ahora y lo han hecho siempre; que en un escenario de
crisis, como el venezolano, son los militares quienes
pueden garantizar la gobernabilidad. En ese mosaico
castrense hay un sector identificado con el marxismo y
hay también “mercenarios”, cuya única motivación es
participar en el disfrute del poder, integrados a la
“banda pretoriana” que lo rodea. ¿Constituyen los
militares la fortaleza del régimen? Es lo aparente pero
ese mosaico de ideas, intereses, intrigas y ambiciones
puede convertirse en la más peligrosa de sus
debilidades.
En la apreciación del escenario en que Chávez intenta
perpetuarse en el poder, su estado de salud sigue siendo
un enigma. Cada vez que tiene oportunidad insiste en que
se ha recuperado totalmente del cáncer, lo que parece
cierto a la luz de la actividad que cumple. Sin embargo,
persisten los rumores de que los médicos tratantes no
son tan optimistas. El cáncer de Chávez podría
convertirse en la mayor amenaza para el régimen. Su
desmedida egolatría ha impedido que surjan liderazgos en
el PSUV. Si a Chávez el cáncer le impide postularse será
fácil el triunfo del candidato de la oposición.
LA MEGALOMANIA DE CHÁVEZ
Chávez cree en la lealtad de los altos mandos militares,
quienes explícitamente han declarado su propósito de dar
un golpe de estado si su Comandante en Jefe perdiera las
elecciones del 2012, pero percibe que un sector de las
Fan es una amenaza, pues alegando su condición de
profesionales, podrían asumir el control del poder
alegando que dan cumplimiento al carácter institucional
que les ordena la Constitución. Su proclamado Socialismo
siglo XXI es una debilidad, pues la ideología obliga a
convocar elecciones y aceptar sus resultados.
Finalmente, percibe como amenazas un magnicidio y la
percepción de que es creciente la pérdida de confianza
en su capacidad para gobernar.
A Chávez le ha preocupado la declaración del presidente
Barack Obama al diario El Universal. Afirma el
mandatario estadounidense que EEUU ha tomado pasos
efectivos para “indicarle nuestra inquietud al gobierno
venezolano por no cooperar con los esfuerzos
antiterroristas”. Como era previsible, Chávez rechazó la
declaración de Obama, “salió por ahí atacándonos, pero
eso no es extraño. Afirmó que es muy posible que Obama
pierda las próximas elecciones, “si yo pudiera ser el
candidato en Estados Unidos, te barrería y te ganaría 80
a 20”. Los analistas opinan que “Chávez teme que el
apoyo norte americano a la campaña electoral de la
oposición la convierta en una fuerza capaz de cerrarle
el paso a su aspiración de mantenerse en el poder hasta
el 2030, como lo afirmó en el Panteón Nacional”.
La megalomanía de Chávez no tiene límite, sostienen
los comentaristas. Con aire muy serio, en reunión del
Consejo de Ministros hizo la insólita declaración:
Si fuera candidato en Estados Unidos triunfaría con
el 80 de los votos. Al llegar a Uruguay para
la reunión de Mercosur declaró: “No estoy aquí de
asomado ni soy un extraño. A MERCSUR le faltan muchas
cosas, una de ellas es la salida del Caribe, y Venezuela
tiene ese pecho abierto al Caribe. Queremos unir
al Rio de la Plata con el Caribe”. En
Montevideo, interrogado por los periodistas sobre su
estado de salud, dijo que ya superó la etapa más dura
del cáncer y preguntó: ¿Cuál es mejor calva, la
mía o la de Lula”. Acerca de su intervención en
MERCOSUR expresó que Venezuela nunca había enviado
petróleo a Uruguay, “pero vamos a hacer una
refinería para darle independencia energética”
En Montevideo, el senador Sergio Abreu afirmó que
Venezuela quiere ingresar a MERCOSUR “vía golpe de
estado internacional. Es una ruptura legal, una manera
de ignorar la soberanía popular y dejar de lado el
pronunciamiento de Paraguay”. El Senado de ese país se
niega a aprobar el ingreso de Venezuela, alegando que no
llena la cláusula democrática exigida por el acta
constitutiva del bloque suramericano, “pues es notoria
la violación de derechos humanos en el régimen de
Chávez”. En Uruguay, su primer viaje internacional
desde el pasado mes de julio, cuando le diagnosticaron
el cáncer, declaró que “ha superado la etapa mas dura de
lla enfermedad”. Fue por tanto la primera vez en que ha
declarado a periodistas pues en Venezuela solo puede
observársele en actividades donde se hace presente,
trasmitidas por la televisora del estado. Varios
periodistas le han ofrecido entrevistarlo para que
declare sobre la recuperación, obteniendo siempre
repuesta negativa, lo cual mantiene vivos los rumores
que siguen circulando en medios diplomáticos. Los
reporteros que han cubierto su actividad en Uruguay
dicen que se desempeña con toda normalidad sin dejar
traslucir nada que llame la atención, salvo un cambio
notable en el rostro.
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